Cuando la realidad supera a la ficción

ResidentsCover

“Theory of obscurity: A film about Residents”.

Càndid Coll es el cantante del grupo Autodestrucció y el protagonista del documental “Un lloc on caure mort” (Miguel Ángel Blanca, Raúl Cuevas). Entre gin tonics, jams caseras con su hijo, reflexiones sobre el futuro y las drogas, canciones de proto punk y el anhelo de un trabajo y una nómina, declara su adicción vital a la música. “La música es una cosa que está por encima de nosotros. Es algo que existe más allá de la humanidad o, incluso, del planeta Tierra. Algo que trasciende mucho todas las barreras”. La película ganó el Premio al Mejor Documental Nacional en el festival In-Edit 2014, un certamen que bien podría hacer suyas las palabras del músico catalán.

Ese galardón ha recaído, este año, en “Rumba 3. De ida y vuelta” (Joan Capdevila, David Casademunt), una suerte de “sexo, drogas y rumbapop” que dejaría, seguramente, ojiplático a Ian Dury. Un viaje a los años setenta de los dos canales de televisión; las cintas de gasolinera; Latinoamérica tan cerca y tan lejos; y los mejores momentos de Discos Belter, la Stax española que acabó dinamitada por su propio éxito. La cinta forma parte de la edición del Festival In-Edit que se celebrará en Valencia, del 12 al 15 de noviembre en Las Naves.

El aterrizaje del prestigioso festival (trece años ya dedicados a los documentales musicales) vuelve a intentar que Valencia sea sub-sede del mismo. Todo dependerá de la respuesta del público. Para conseguirla se ha armado una programación tan ecléctica como interesante, cuya primera parada será “Daft Punk Unchained”, hagiografía de estos dos santos franceses de la música de baile. Michel Gondry, Giorgio Moroder o Kanye West (cinco meses les costó cerrar su entrevista) son algunos de los que circulan por la pantalla hablando de la sugerente pareja. Solo Spike Jonze escapó de las redes del director Hervé Martin-Delpierre.

No serán Daft Punk los únicos protagonistas anónimos del In-Edit. “Theory of obscurity: A film about Residents”, nos acercará al universo impenetrable pero adictivo, de los cabeza-ojo, posiblemente la banda más enigmática de la historia de la música. Don Hardy Jr ha tenido acceso a sus archivos oficiales, a un montón de grabaciones inéditas y ha entrevistado a fans apasionados como Matt Groening. No descubriremos quienes son los miembros del grupo, pero al menos descartaremos para siempre que David Byrne o George Harrison militaran alguna vez en la banda.

El ex-Beatle resucitará por unos instantes con la proyección de “All you need is love. The Beatles”, capítulo dedicado a los Fab Four, de la historia del pop firmada por Tony Palmer. El realizador británico ha sido el homenajeado en la presente edición del festival y a Valencia llegarán dos de sus títulos. El mencionado episodio en el que retrata a los Beatles recién separados y “Leonard Cohen: Bird on a wire”, una inmersión a pulmón en la desastrosa gira que emprendió en 1972 el autor de “Take this waltz”.

“La del documental musical es una realidad viva y multiforme (…) Las posibilidades son tantas como los enfoques desde los que se aborde el artista, escena o momento histórico documentado”, escribía el periodista Eduardo Guillot en un artículo sobre el género rockumental en la revista Caimán Cuadernos de Cine (nº32, noviembre 2014). Y no hay mejor ejemplo para certificarlo que las películas que forman parte de esta edición del In-Edit. “El ruiseñor y la noche. Chavela Vargas canta a Lorca” que ahonda en el viaje pasional que llevó a la cantante, a sus 94 años, a visitar España para revivir al poeta; “Lambert & Stamp”, que centra su atención en los alrededores de The Who (concretamente en sus managers, el dúo que da título al film), para contarnos la historia de la banda y la capacidad de influencia de Lambert y Stamp incluso en pequeños detalles acerca de alguno de sus hits (el tartamudeo de Daltrey en “My generation”) o en el nombre definitivo del grupo desechando la horrorosa opción con la que Pete Townshend quería bautizarlo; o “Salad days: A decade of punk in Washington DC (1980-90)”, sentido y sincero homenaje al sello Dischord Records y su innegable aportación musical en los ochenta desde la capital estadounidense, a cargo del debutante Scott Crawford, que por aquellos años editaba el fanzine Metrozine.

James Brown y Nina Simone vivieron vidas paralelas. Ambos nacieron en 1933 en California (ella en el Norte y él en el Sur), sufrieron episodios racistas, tuvieron una existencia turbulenta, los excesos formaron parte de su menú diario, y tenían sendas voces privilegiadas. Ellos son los protagonistas de las dos peliculas que completan la oferta del In-Edit. Fue Mick Jagger el que dijo que quien no conociera a James Brown debería sentirse incompleto. Su admiración por el padrino del soul le llevó a coproducir el fallido biopic “I feel good. La historia de James Brown” (Tate Taylor) en 2014 y ese mismo año, también, “Mr. Dynamite: The rise of James Brown”, considerado como el documental definitivo sobre su figura. Mientras llega la película en la que Zoe Saldana dará vida a Nina Simone, “The amazing Nina Simone” traza un completo perfil de la artista (y definitivo si se completa con “What Happened, Miss Simone?”, disponible en Netflix) a través de más de cincuenta entrevistas y suculento material de archivo.

“Los documentales existen porque la gente es curiosa por naturaleza”, dijo en una ocasión el cineasta Paul Watson. Una acertada razón que debería augurar la eternidad para un género que está viviendo uno de sus mejores momentos. Las facilidades, técnicas y económicas, que ha traído consigo la tecnología han sido clave en el auge fílmico de la no ficción. Festivales como el In-Edit también han tenido un papel importante en este fenómeno. Por eso, sería una lástima que esta nuevo intento por asentar el certamen en Valencia no tuviera continuidad.

Consultar horarios y entradas en la web de Las Naves.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.