Escenarios

La humildad danzada de Claire Ducreux

Foto: Raquel Romero.
Foto: Raquel Romero.

A finales de los noventa, la bailarina contemporánea Claire Ducreux forma en Barcelona, junto al clown Leandre Ribera la compañía Leandre-Claire. Un dúo que combina los espectáculos de calle y de sala cosechando diversos premios en festivales. Aquel encuentro, y el trabajo conjunto constituyen un punto de inflexión para Claire, el encuentro con un lenguaje que es su medio de expresión personal. La mezcla entre danza contemporánea, clown, acrobacia y teatro gestual.

La danza expresiva de Claire Ducreux (formada en contemporánea en el Conservatorio Nacional Superior de Lyon) bebe a la vez del mundo del circo, del teatro ambulante y de la poesía. Todas estas influencias le han ido preparando para su obra “Réfugiée Poétique” que presenta en Valencia, en el Teatro El Musical.

Su primer solo en el interior de una sala se produce porque “tenía ganas de crear imágenes con luces, ventiladores, nieve, que no puedo crear en la calle. Tenía mucha curiosidad por ver cómo respiraban mis espectáculos en sala, y si la complicidad con la gente se podía crear de manera tan intensa como en la calle”, aclara Claire. Una obra que indaga en la soledad de una persona que vive en la calle, expuesto a cada uno de sus estados de ánimo, e interactuando con el mundo abierto que le rodea.

No es la primera vez que la poesía de la coreógrafa aborda el tema del vagabundo. La fascinación de la artista por la vida errante ya quedó patente en su “Trilogía del vagabundo”. Precisamente, esta obra que presenta en Valencia, nace de la necesidad de llevar a una sala, las dos últimas partes de la trilogía de calle: “Barco de arena”(2008) y “La sonrisa del naúfrago”(2012). ¿Esta basada en alguien que conociste? “He conocido sintechos en Paris. Especialmente uno, humilde y sabio que tenía una manera de preguntar a la gente, ¿qué tal?, que era tan de verdad que la gente le contaba su vida y él escuchaba, animaba, siempre sonriendo. Era el mundo al revés, con su manera de ser siempre disponible, atento a la gente que venía a hablarle. Es él quien cuidaba a mucha gente del barrio. Las únicas veces que lo vi con tristeza en los ojos era cuando hablaba de sus hijas. Se había ido de su país para encontrar trabajo, no quería que sus hijas supiesen que vivía en la calle. Se llamaba Saddhat, no tenía nada pero como persona era más rico que todos nosotros” nos desvela la bailarina.

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Foto: Raquel Moreno.

Extrapolando esa vida errante, metáfora de lo vulnerable, a las personas que tienen que huir de su tierra de origen, aunque el refugiado de Claire Ducreux no huya, se hace inevitable preguntarle qué opina sobre la lamentable situación de los refugiados que nos devuelven los medios de comunicación: “Me entristece tanto. La vida son cuatro días y estamos todos en el mismo barco. Ser generosos los unos con los otros me parece la única opción. No debería haber tiempo para guerras, solo para amar”.

La danza de Claire se presta a la intimidad, al sentimiento puro y sincero. La parte mímica del montaje ayuda a esa conexión expresada con una belleza poética de un personaje que para ella “lucha para seguir maravillándose en el día a día, y agradeciendo lo que tiene sin dar demasiada importancia a lo que no tiene”.

La autenticidad de los sentimientos bailados por la artista constituye el gran valor de esta obra que transcurre en un parque habitado por objetos aislados. Vallas, una estatua, juegos de hierro… que se prestan a un diálogo con la bailarina que los eleva a la categoría de esculturas, de compañeros, de sueños. Un atrezo necesario para Ducreux ya que “al utilizar un lenguaje abstracto como es la danza o el teatro visual, la escenografía me permite crear un universo sencillo que la gente puede reconocer y así quizás, ayuda a que se pueda dejar mas fácilmente transportar”. Una bailarina de corazón y clown de espíritu que domina múltiples lenguajes para transmitir emociones que solo tienen sentido si son compartidas. Porque no hay nada más simple y bello que una emoción.

Réfugiée Poétique se puede ver en el Teatre El Musical del 7 al 8 de noviembre.