Escenarios

La gran familia de Manu Valls

Bienvenido a casa. Manu Valls y Alejandra Mandli. Foto: Abad Fotografía.

Mar y Ernesto son hermanos. Acaba de morir su madre y quedan para desmantelar el hogar familiar. Pero la casa también está a nombre de su padre, que desapareció hace 30 años sin dar ningún tipo de explicación, y con el que hoy volverán a reencontrarse en esa misma casa.

Este es el argumento de Bienvenido a casa. Mar es Alejandra Mandli. Ernesto es Manu Valls. El padre de ambos es Juan Mandli. Un montaje que se estrenó como pieza breve en Cabanyal Íntim para después aterrizar con su versión extendida en Russafa Escènica. Ahora llega a la Sala Ultramar, del 2 al 5 de noviembre.

Manu Valls es, también, el autor del texto, el patriarca del gran clan que hay detrás de esta producción. Por eso le hemos pedido que nos hable de todos sus miembros, como si esto fuera una foto de esas que se hacen las familias en las grandes celebraciones.

Bienvenido a casa. Alejandra y Juan Mandli. Foto: Abad Fotografía.

La gran familia de Manu Valls, por Manu Valls

En los dos montajes que llevamos como compañía, he tenido la suerte de que los grandes profesionales con los que he trabajado se han convertido en parte de la familia. Con nuestra primera obra, me rodeé de tremendos profesionales, que más que amigos, eran hermanos. Xavo Giménez, María Cárdenas, Héctor Fúster, Xavier Crespo… Amigos y profesionales como la copa de un pino.
Para dar el siguiente paso, Alejandra y yo decidimos buscar gente a la que admirábamos y con quien nos gustaría trabajar.

Para bien o para mal, esos “desconocidos” se han convertido en familia. Dicen que a la familia no la eliges, te toca. A la hora de trabajar profesionalmente, puedes encontrarte con genios que humanamente sean insoportables.

Creo que con estos dos montajes he agotado toda mi buena suerte. Porque Bienvenido a casa somos una familia y muy bien avenida.

EVA ZAPICO

Es la madre superiora. La cabeza de Bienvenido a casa. Alejandra y yo llegamos con un argumento y una doble propuesta. O me ponía a escribir y arrancábamos los ensayos con un texto definitivo, o entrábamos en un proceso creativo y nos poníamos en manos de la Zapico. Eva lleva 20 años de experiencia en el campo de la dirección. La mayoría de sus espectáculos parten de la creación. Ella “escribe”, con los actores, sobre el escenario. Los pone a jugar y bajo su dirección, la obra se va creando. Resultados como El gran arco, Orán o La mujer de amianto son claro ejemplo del sello que imprime.

Así que sería idiota por mi parte no tirar por esa línea. Una idea: Dos hermanos desmantelan la casa familiar y esperan la vuelta a casa de un padre que desapareció hace 30 años sin dar explicaciones.

Y a partir de ahí, empieza el juego.

Eva trabaja siempre desde el refuerzo positivo hacia el actor. Sabe que improvisando el actor propone desde su interior, se la juega. No permite que caigas, siempre rescata lo mejor de ti y lo potencia. Lo mejor que te puede pasar como actor, es no encontrarte con un tirano a los mandos. Y Eva hace que lo difícil parezca la cosa más sencilla del mundo.

Iñaki Moral, mano derecha de Eva en la ayudantía de dirección merece también un buen lugar en el “panteón familiar”. Su cariño, profesionalidad y precisión hizo que se convirtiera en el señor milímetro. Un crack.

El proceso tiene dos partes. Un primer estreno: Cabanyal íntim. Pieza corta. Alejandra y yo mano a mano. Dos hermanos que esperan la llegada de un padre. Un delirio que sienta las bases de la obra. 30 minutos de locura familiar a un ritmo frenético. Y en esta primera fase las improvisaciones y la creación a 3 bandas son la clave.  La segunda parte, tiene más de dramaturgia personal. Llega el padre y la obra se va a otro lugar. Toma tierra. Juan ayuda con anécdotas y estrenamos la obra completa en Russafa escénica, una de las piezas más vistas del festival.

ALEJANDRA MANDLI

Había visto y me habían encantado sus trabajos en Tibidabo, El Zoo de cristal o La exiliada, la puta, el caracol y la mística. Pero no nos conocíamos. Coincidí con ella en Margaritte Gautier de Teatro de la Resistencia. Y nos hicimos amigos. Durante aquellos ensayos le paso una primera versión de El último viaje de Cary Grant y tira de mí. “Esto hay que hacerlo Manu”. Ale, es la cabeza, la que me pone los pies en el suelo. Es mucho más emocional que yo, pero tira de los estribos para que no me desboque y meta la pata (esto sí es un rasgo muy mío, qué le voy a hacer). Es mi hermana sobre y bajo el escenario. Y luego ya si eso, una actriz tremenda.

JUAN MANDLI

El primer recuerdo que tengo de Juan Mandli sobre los escenarios fue Cocodrilo, de Paco Zarzoso. Me quedé con la boca abierta ante ese personaje tan duro, violento, repulsivo y frágil al mismo tiempo. Aquella obra me tocó mucho. Me gusta mucho escribir sobre la familia y los conflictos familiares. Me parece una fuente inagotable. Y el padre que interpretaba y la relación con su hijo (Miguel Ángel Romo), me dejaron clavado a la butaca. Luego lo vi en el tierno papel de Per qué moren els pares, de Alberola. Y más tarde, tuve la suerte de que me dirigiera en Topografía de un desnudo de Jorge Díaz. Juan tiene como actor esa doble vertiente tan interesante. Te puede hacer cagarte de miedo o parecer el hombre más bondadoso del mundo. Hay pocos actores que puedan recorrer el camino entre esos dos extremos. Y en Bienvenido a casa está fantástico.

Alejandra y yo teníamos claro desde el inicio que si la obra llegaba a buen puerto, y había un padre, éste no podía ser otro que su propio padre. Ha sido un trabajo muy bonito, y ver trabajar sobre el escenario dos generaciones de Mandlis no tiene precio.

XAVIER CRESPO

Conocí a Xavi trabajando en TVV. Nos hicimos amigos y produjo con Dacsa Produccions, Faltas leves, una película que co-escribí y co-dirigí en 2005. Protagonicé otra película que produjo, Cos Mortal, sobre el poeta Vicent Andrés Estellés. Alejandra y yo no teníamos productora, queríamos levantar nuestra primera obra pero no sabíamos cómo. Xavi se enamoró del proyecto. Salió muy bien y decidimos los tres darle continuidad a la rama teatral de Dacsa.

Dacsa lleva la friolera de 20 años en el mundo audiovisual. Largometrajes, documentales, Tv movies… Y ahora, teatro.

Trabajar con amigos, según mi experiencia, hace todo mucho más fácil. Te puedes decir las cosas a la cara sin suspicacias ni malas interpretaciones. A día de hoy y si levanto un proyecto no se me ocurre mejor persona a los mandos de la producción que los Xavieres de Dacsa (Xavier Crespo y Xavi Machancoses).

CARLOS MOLINA

Carlos Molina y Luis Crespo van en pack. No han coincidido demasiado (Carlos no hace más que viajar y trabajar por toda Europa), pero no sé por qué y dentro de mi cabeza son como los gemelos complementarios. Luces y escenografía. Y ya digo que esta opinión pertenece más a una distorsión de mi mente que a la realidad. A la hora de pensar en un iluminador, fue Eva la que “nos lo metió en casa”. A Carlos le encanta crear su luz a través de todo tipo de elementos. Combina la iluminación escénica en trabajos de danza y teatro con la instalación lumínica y la creación artística visual contemporánea. Trabaja siempre a favor de obra y a nivel humano es un gustazo currar con él. Como casi toda la gente buena, trabaja más fuera de España que dentro. Actualmente se mueve en diferentes proyectos entre España, Francia y Alemania.

LUIS CRESPO

Cuando Luis se implica en un proyecto se vuelca al 200%. No sé si decir esto va en su contra… Pero si nos íbamos a grabar imágenes submarinas (para el montaje) a Benicassim a las 7 de la mañana, era él el que pillaba la furgoneta, sus pesos de buceo y nos enseñaba a contener la respiración bajo el agua. ¡¡¡ Y es el escenógrafo!!! Luis se vuelca tanto en lo que hace que va más allá de lo que le toca. Resulta muy fácil trabajar con él, y profesionalmente es un crack. Óperas, danza, teatro… se atreve con todo y todo lo hace bien. ¡Qué asco de tío!

NÉSTOR MIR

Néstor es un hombre del Renacimiento. Lo conocí en una residencia de Creadores y terminé protagonizando la obra que escribió en aquel taller, El ring. Ahora en noviembre vuelva a contar conmigo para su Batalla Vital que estrenaremos en noviembre en La Rambleta. Su sello discográfico Malatesta Records avala su carrera musical: Senior i el Cor Brutal, Lülla, Emma Get Wild…

Músico y dramaturgo. Si le gusta un proyecto se tira a la piscina de cabeza sin importarle si hay agua o no. Néstor es amigo de Eva Zapico y mío.

PATRICIA BARRACHINA

Patossa. Una de las mejores diseñadoras que conozco. Con Patricia pasa un poco como con el huevo y la gallina. ¿Qué fue antes?. Necesitábamos una imagen para el Cabanyal íntim y aún no sabíamos de qué iba exactamente la obra. Patricia se inventó la imagen del cartel, y de alguna manera esa imagen influyo en el alma de la obra. Se hizo más oscura, más delirante. Lo mismo es una percepción mía, pero creo que de algún modo tiene sentido. Y cuando pasa algo así, es bonito.

La magia a veces sale sola, o mejor dicho, cuando con un equipo como el de Bienvenido a casa hace magia, no es magia ni es suerte.

Cuando tienes un equipo así, una familia así… no se puede fallar.