Circo, danza, música en directo, malabares, equilibristas, toques de humor,… YOLO (acrónimo de You Only Live Once) es un espectáculo total, de los de arrancar aplausos y «ohs» y «ays» entre el público, sea cual sea su edad. Dirigido por Lucas Escobedo, se podrá ver del 26 al 30 de diciembre en el Teatre Principal, como parte de la programación navideña del Teatre Escalante, que es quien asume la producción de un montaje que pretende celebrar la vida y propiciar la fuerza y la determinación necesarias para encontrar la alegría.

«Hemos trabajado a partir de diferentes estilos musicales y circenses, con la finalidad de ofrecer una propuesta dramatúrgica que llegue a todos los públicos. A nivel espacial, trabajamos con el escenario vacío pero con elementos escenográficos que entran y salen de escena, y que componen multitud de imágenes a lo largo de casi sesenta minutos de función», explica Escobedo, con espectáculos tan sugerentes como Los Mañas o Habitación 801 a sus espaldas.

Goytisolo, Celaya, cantos tradicionales mallorquines y noruegos, percusión corporal, blues, Silvia Pérez Cruz, Ella Fitzgerald,… la música en Yolo es casi una protagonista más de la obra. «La música y el canto juegan un papel fundamental, están presentes de principio a fin. Sirven para poner voz a un espectáculo sin palabras, para acompañar las diferentes disciplinas e impulsar el significado de las palabras que dan nombre al proyecto: YOLO, You Only Live Once”, apunta la directora musical y actriz Raquel Molano.

Juegos imposibles con pelotas, escaleras que conducen a la excelencia casi aérea, aros gigantes sobre los que girar y girar, volteretas de vértigo, el cuerpo humano como generador de todas esas maravillas. YOLO es una celebración del circo, y una reivindicación del mismo. Y una invitación a  gritar, bien fuerte, el título de este artículo.