Los tres platos de Vicent Baydal

Vicent Baydal

Foto: César Sabater.

Soy Vicent Baydal. Vivo como pluriempleado entre Valencia y Barcelona, como profesor temporal de Historia del Derecho en la Universitat Pompeu Fabra, editor de Llibres de la Drassana y divulgador de la historia valenciana en revistas y periódicos como Lletraferit, Plaza y Levante-EMV. Me gusta comer de todo, en especial arroces y salazones, y cocinar.

Escoger tres sitios favoritos para comer bien en Valencia es una de las elecciones más difíciles que podría hacer en mi vida. Sin pensarlo mucho me vienen a la cabeza como unos treinta, en un par de minutos… Así que no serán ni los tres mejores, ni seguramente mis tres favoritos, sino tres que siempre me apetecen, entre muchísimos muchísimos otros. ¡Cuando hagáis la sección “Treinta platos”, avisadme!  #ValènciaNoSAcabaMai

1.- Pan de queso (C/ Serranos,19)

¿No habéis visto la película brasileña “Estómago”? ¡Si está hasta en youtube doblada! Y te muestra algunas de las excelencias de la comida popular brasileña. En Valencia se pueden encontrar algunos buenos restaurantes donde degustarla, pero el bar Pan de Queso es el que más frecuento, no para comer, pero sí para tomarme un “pão de queijo” con lo que sea, una “coxinha” con un poco de tabasco y un Guaraná bien fresquito. Desde el momento en que los pruebas, te apetecen a cualquier hora del día…

2.- Restaurante Balansiya (Paseo Facultades, 3)

Por la zona de Xúquer-Tarongers, relativamente cerca de la Gran Mezquita de Valencia. Si queréis rememorar el pasado andalusí de nuestra ciudad y los versos de los grandes poetas de Balansiya, com al-Russafí o Ibn Jafaya, acudid aquí. Los menús de degustación, entre 20 y 30 euros, son para reventar, de calidad y de cantidad.

3.- Habitual (Mercado de Colón)

Me sabe mal no incluir ningún establecimiento especializado en arroces, pero demasiados tenemos, y, sobre todo, no me quito de la cabeza ese postre tan especial ideado por Camarena: un boniato asado con crema helada de anís y galleta de aguardiente. Una deconstrucción, reinvención o qué se yo, del “pastisset de moniato”, que siempre anhelo repetir después de los excelentes platos del último restaurante del chef de la Safor.

Este artículo fue originalmente publicado en el numero ocho de la newsletter Paladar que, todos los jueves, llega al correo de sus suscriptores. Para apuntarse gratuitamente ir aquí.

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