Somos lo que leemos

Eloy Fernández Porta

Eloy Fernández Porta. Foto: Javier Arias (Cortesía Fundación Telefónica).

Eloy Fernández Porta es escritor y ensayista. Doctor en Humanidades por la Universitat Pompeu Fabra y profesor de Teorías de la Cultura y Arte Contemporáneo.

¿Somos los que leemos?

Desde luego. Si leemos de día nos volvemos ponderados, humanistas, consensuales, socialdemócratas. En cambio, las lecturas nocturnales nos hacen paragmáticos, postgénero, discípulos de Ctulhu y del Leopardi de Diálogo de la Moda y de la Muerte. Y a mucha honra.

Un libro de tu infancia.

La trilogía de Ursula K. Le Guin Los libros de Terramar, especialmente Las tumbas de Atuan. Es, como diría Bloom, “literatura para niños muy inteligentes de todas las edades” y encontré en ella la entreza estoica a la que aspiro y los principios de la idea del feminismo en la que vivo.

Un libro de tu adolescencia.

La pentalogía autobiográfica de Thomas Bernhard, empezando por El origen, que me hizo entender que la rabia misántropa del hardcore punk, en su versión más técnica y elaborada, tenía un equivalente en literatura.

Un libro de tu juventud.

City Life de Donald Barthelme. Es una de las joyas de mi colección de narrativa breve experimental, tema al que dediqué mi tesis, y lo tengo en varios formatos: fotocopiado de una biblioteca de Boston; comprado en una tienda de segunda mano de Carolina del Norte, antologado en una compilación que compré en Nueva York.

Un libro actual.

Entre los que estoy leyendo ahora, Post Coño de Gabby Bess. Porque dice que “carecer de cuerpo y de expectativas es mi suelo indecente y asexuado, / pero siempre seré el brazo / Contra el que te aferras, para sentir lo sorprendentemente / pálido que eres, / para hacerte desear el verano”.

Un libro de siempre.

La señorita Julia de August Strindberg. Vi la obra de pequeño y desde entonces he visto varias adaptaciones al cine y suelo releer el libreto, tengo varias traducciones, así que para mí es principalmente un libro. Siempre he sido más aficionado a leer teatro que a verlo; los textos dramatúrgicos los considero, en primer lugar, literatura y, luego, si se tercia, puesta en escena.

Un libro por leer.

Paisajes del pensamiento de Martha C. Nussbaum. Me interesa mucho su línea de filosofía de las emociones; ocurre que este libro tiene asuntos con los que me resulta difícil lidiar por razones personales, no por su extensión, que por el tema me parece correcta.

Un libro que no pudiste acabar de leer.

Me acuerdo de Georges Perec, y tampoco el otro libro del que se copieteó. Me acuerdo de que me parecieron muy aburridos los dos ambos, a pesar de que de Perec me gusta mucho Especies de espacios.

Un libro que te gustaría haber escrito.

Los libros que hubiera querido escribir son dos, y se complementan, porque uno describe de manera impecable la factura de la norma social y el otro explica, también con gran estilo, la forja de la excepción. Son, respectivamente, Razones prácticas de Pierre Bourdieu y Los anormales de Michel Foucault.

Un libro que te gustaría que existiera.

Se titula Revista de Accidente y llevo años tratando de escribirlo. Existe en buena parte, pero por ahora solo para mí.



3 cosas que te gustan más que leer.

Estar en una playa canaria, escuchar allí a El Guincho o a Bejo… y, en el mismo lugar, leer algún libro de Andrés Sánchez Robayna, como el Cuaderno de las islas, que es más que leer porque está hecho de arena y dunas.