Música Una a una

Destripando la vida

El segundo disco de La Gran Alianza, “Al Borde de la Vida“, está marcado por la enfermedad que padece su cantante y bajista (una foto suya, de pequeña, ocupa la portada), Vanessa Prado. Nadie mejor que ellos, pues, para desentrañar y explicarnos las nueve canciones, que con producción de Joaquín Pascual, han editado.

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“Al Borde de la Vida” por La Gran Alianza

“Al Borde de la Vida” es un disco que debe escucharse a mucho volumen. Es un disco con una instrumentación sencilla basada en guitarra, bajo y batería, lo de toda la vida, pero donde la producción pese a su simplicidad está muy pensada. Esto es cosa de Joaquín Pascual que le dio muchas vueltas a todo y que nunca estaba satisfecho hasta que encontró lo que estaba buscando. Ahora somos un trío así que cuando utilizas sólo una guitarra, un bajo y en ocasiones media batería como ocurrió en el disco, tienes que trabajar mucho el sonido para que lo que salga tenga cierto atractivo para el oyente y no resulte plano a la escucha. Cada canción tiene un tratamiento diferente, no hay uniformidad en los planos de voz, ni en el sonido de guitarras, bajos y baterías.

Hoy día los discos se escuchan en equipos de baja calidad, con auriculares de tres euros y eso es un flaco favor a las producciones en general. Internet y los mp3 comprimen normalmente mucho el sonido y se pierden un montón de matices. Y esto te hace cuestionarte como músico si merece la pena gastarte un dineral en grabar en un estudio y luego masterizar tu trabajo en Estados Unidos, para que luego la gente te diga que suena raro. La sociedad está enferma de consumo y consumimos música igual que consumimos patatas fritas. Llega un momento en el que hay un superávit de discos y un problema con los formatos y al final casi nunca se escuchan enteros los discos porque ya no existe el ritual de la escucha como antes.

Ahora vamos a explicaros un poco, canción por canción, todos los temas que componen “Al Borde de la Vida”.

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1.- Dondequiera que estés

Vanessa.- La gente piensa que cuando te tomas un chute de morfina sientes una especie de súper bajón relajante y todos tus males desaparecen, pero nada más lejos. Cuando estás con un proceso de dolor muy intenso no existen ni días ni noches y el reloj va girando y tú solamente esperas que llegue el momento de la siguiente toma. En esos momentos pierdes un montón de perspectiva porque el dolor gobierna tu vida por entero; eres un cacho carne que sufre. Pero la mente siempre encuentra, en esos momentos de desesperación, una salida. Esta canción dice casi al final “No me importa de dónde vienes, solamente a dónde vas”, porque al final el sufrimiento no sirve de mucho pero sí que sirve lo que haces con él. Esta canción es una especie de exégesis de todo un proceso en el que tienes que pensar que las cosas que nos pasan, por muy dolorosas que sean, sólo sirven para que salgas adelante.

Iván.- Por todo esto, creo que esta canción tiene un tratamiento del sonido tan radical o extremo. Tiene un bajo muy distorsionado que domina toda la canción y que es como un puñetazo en la boca del estómago. Si a esta canción le quitas eso, se queda en una melodía mucho más delgada. De hecho cuando la compusimos y tocamos con una acústica, en casa, nos parecía que era muy Brincos o Los Módulos, con trompetas y coros aunque sabíamos que Joaquín eso no lo permitiría jamás (también es cierto que ni siquiera se lo planteamos). En post producción la guitarra que iba en la parte final se cayó y Joaquín metió un sinte muy delirante que empasta muy bien con el concepto de canción.

2.- El verso suelto del poema

V.- Cuando componemos el primer boceto de la canción, para poder darle forma, necesitamos una letra provisional. Yo en aquella época estaba leyendo la poesía de Lope de Vega y en un papelucho en dos minutos escribí una chorrada que se me ocurrió, así muy tenebrista. Resultó que la letra final es casi casi aquellas palabras que escribí en un momento de forma no muy pensada. El título hace referencia a ser extraños en cualquier sitio, en no encajar muy bien en ningún sitio, que es como nos sentimos como banda en el fondo. El verso suelto de un poema es eso que se queda fuera y que no sabes muy bien qué hacer con él.

I.- Vanessa no está muy de acuerdo conmigo pero creo que esta es una de sus mejores letras. Tiene una gran facilidad para escribir y en cuanto se la escuché cantar, le dije que no cambiara nada. La canción se desarrolla sobre una línea de guitarra más compleja, entrelazada y atolondrada, casi sin espacios y por eso la angustia que transmite tiene coherencia con lo que suena. A diferencia de otros discos que hemos hecho, “Al Borde de la Vida” cuenta con menos pistas, muchas canciones sólo llevan tres pistas y la voz, muy tratada con efectos, pero es la producción más austera que hemos hecho hasta la fecha y casi no hay recordings adicionales. Carlos Soler, con el grabamos el EP de versiones de Julio Bustamante y que nos echó la mano un par de días con las maquetas, nos dijo tras escucharlo que tenía un “enfoque minimalista y como de carne no muy hecha al punto. Hay gente que le gusta la carne muy hecha y otros que ven con claridad que es más sabrosa cuando casi se le ve la sangre”.

3.- Malvinas

V.- Habla de un conflicto, de un desengaño, de la soledad y es una canción bastante triste sobre una historia que pasó en una isla hace bastante tiempo. La canción está llena de metáforas de las que no puedo hablar mucho porque hay personas interesadas que podrían ofenderse, pero sí que puedo decir que decidí ponerle ese título porque la historia de la guerra de las Malvinas es bastante interesante y es un conflicto que todavía no se ha resuelto.

I.- Esta canción es de las más cortas del disco porque Joaquín así lo quiso. En la demo era más larga, había más espacios instrumentales, pero él consideró que no aportaban nada y se fueron al garete. Había un solo de guitarra que me gustaba especialmente, pero en su lugar se le dio una producción más sucia y saturada con una batería reducida a la mínima expresión.

 4.- Que parezca un accidente

V.- Esta es, probablemente, la canción más antigua, ya que se compuso en el 2010 y la habíamos descartado varias veces porque nos parecía que estaba fuera de fase con la sintonía y el resto del disco. Claro, esas son cosas que te importan hasta que dejan de hacerlo, porque a mí la canción me parece una canción muy divertida, pero en su día teníamos la concepción totalmente equivocada de que todas las canciones del disco tiene que tener una cohesión sonora. Libres de tonterías que no llevan a ninguna parte, “Que parezca un accidente” habla de cuando eres un poco malo e intentas que no se vea la intencionalidad en las cosas que haces. De esta canción tampoco puedo hablar mucho porque está dedicada a una persona que seguro que me estará leyendo, jajajaja, y tampoco me gustaría que se sintiera ofendido. Secretas hogueras, secretas venganzas.

I.- Evidentemente, La Gran Alianza no tiene un sonido característico. O sí, según se mire, porque la gente no sabe muy bien dónde meternos ya que sonamos a muchas cosas y a ninguna en particular. Nos aburren los discos que suenan todo el rato igual, con esas grabaciones tan pulcras, o como diría Dani Cardona, con esos instrumentos tan asquerosamente bien tocados. No digo que esto no esté bien sino que no va con nosotros. La canción es un poco herencia de nuestro pasado en Individual y refleja un poco la parte más nerviosa y menos épica. Joaquín decía que era “la rockabilly” por el solo de guitarra al que le pusimos un delay muy corto para enfatizar esta idea, si bien la canción luego se mueve por otros derroteros.

5.- El día después del final.

V.- Otra letra escrita en diez minutos que como bien dice el título, habla de lo que sucede cuando algo se acaba. Lamento mucho que los lectores no puedan sacarle un poco más de jugo pero es que esta canción está dedicada a otra persona y que seguramente no me estará leyendo, pero que podría sentirse también molesta por lo que digo. Lo siento, como decía Eduardo Guillot, es “la vida secreta de las canciones”, pero vamos, que habla de eso, cuando acabas con algo (alguien, más bien) porque ya no funciona y te quitas un peso de encima, y al día siguiente sabes que tu vida ya va a ser otra diferente.

I.- Esta es una de mis favoritas del disco. Durante una temporada estuve practicando con afinaciones de guitarra alternativas y de hecho casi la mitad del disco tiene afinaciones no habituales. Junto con “Ojos que no ven”, se parece bastante a la demo que hicimos en el local. Al principio decíamos que el disco se tenía que escuchar a mucho volumen y si lo hacéis os daréis cuenta de que sólo hay una guitarra, pero se grabó en estéreo a través de dos amplificadores, uno de ellos completamente limpio y otro con muchísima reverb y delay. Esto está panoramizado, a bajo volumen esto último casi no se aprecia, pero personalmente creo que eso de que esté ahí y que casi no se note le da un toque de intensidad. Otro productor habría querido que tuviera más presencia porque lo ambiental a mucha gente le seduce pero dejándolo en este plano la canción suena más concreta.

6.- Tenemos que hablar

V.- A mi juicio, esta es la canción más rara que he grabado en mi vida. Aquí la producción fue brutal, a mí me cambiaron todos los bajos, se cambiaron estructuras, armonías y fue como llevar una canción y salir con otra completamente diferente. Me gusta porque siempre está bien y es divertido que la gente haga experimentos contigo, a mí es una cosa que personalmente me seduce mucho y creo que por eso siempre buscamos productores que nos pongan un poco patas arriba; no me gusta que los discos suenen casi igual que las maquetas, y con casi igual me refiero a respetar todo lo que había previamente y grabar lo mismo pero con mejor equipo. Respecto a la letra es bastante obvia, cuando alguien te dice “tenemos que hablar”, sabes que se avecina una tormenta y que vas a tener que rendir cuentas por cosas que muchas veces que ni siquiera sabes que has hecho.

I.- Esta canción estuvo a punto de no entrar pues a Joaquín no le gustaba y quizás por eso le dio tantas vueltas. La canción tiene un punto freaky, con ese solo facilón que va por un lado y con la melodía transitando diferentes partes por otro. Es la canción más pop del disco.

7.- La lucha incandescente

V.- Para alguien que pasa la mayor parte del tiempo entre medicamentos, revisiones médicas y tiempo de baja, mantener la cordura y no perder la perspectiva es algo bastante complicado. Yo tengo tendencia a sentirme inferior porque hay muchas cosas que no puedo hacer, cosas que la gente normal sí puede como organizar un viaje, ir a un concierto o quedar a cenar. Yo vivo sabiendo que, en cualquier momento, todos los planes se pueden ir al traste si los tumores en el útero deciden darme un latigazo, intento racionalizarlo todo lo que puedo pero es evidente que vivo con miedo, y que me pierdo muchas cosas. La lucha incandescente es la lucha que nunca termina, una lucha que no cesa, por intentar ser mejor persona, por intentar no perder el equilibrio.

I.- Otra de mis favoritas. Para mí es como una nana, una canción para calmar tus miedos y poder dormir al niño que llevamos dentro con sus pesadillas. De hecho empieza como un sueño de ruido y distorsión y luego se enciende la luz y las guitarras se vuelven cristalinas. Recuerdo que fue muy emocionante grabar el solo, ya que se buscó un sonido entre surfero y narcótico.

8.- Ojos que no ven

V.- Hasta la fecha, es el tema que más le ha gustado a la gente, y a mí me gusta mucho también, creo que la pusimos muy atrás porque pensábamos que era muy larga, y las canciones nos gustan más cortas, pero tampoco pasa nada porque como el demonio inventó el sistema de reproducción aleatorio, los discos no se escuchan en el orden en el que nosotros los organizamos. A veces no sé ni para qué nos molestamos en pensar el orden de las canciones, deberíamos dejarlo en manos de los mp3, ellos luego lo volverán a desordenar. La canción es muy clara, “cuando Dios me vino a ver, tal como vino se fue”, o “Ciegos para soportar, muertos para decidir”, y con esa frase que se repite todo el rato de “no sé qué coño hago aquí, si yo no quería venir”, son maneras de expresar el desamparo que siento a veces cuando sé que esta situación vital no tiene solución, porque esto es una enfermedad crónica y no tiene cura, solamente tratamiento paliativo. Es una canción que habla de ira, de desamparo, de desubicación, de la angustia que genera estar atrapado dentro de una espiral y de, a pesar de todo, no rendirse e intentar hacer algo para estar mejor, y de que el árbol no nos deja ver el bosque y que siempre estamos pensando en lo que nos falta, y no en lo que verdaderamente tenemos.

I.- La canción más producida del disco. Esta canción se compuso en un momento en el que éramos dos guitarras en la banda, con un sonido más pesado y al grabarla nos dimos cuenta de que todo el disco estaba pensado para tocarlo con una guitarra, menos esta canción. En consecuencia había un solo muy rock después del estribillo que se cambió por el arpegio de guitarra tan transparente que aparece en diferentes momentos de la canción y al que luego se le añadió un colchón de teclados. Aun así, la canción no pierde un ápice de fuerza y tiene una cadencia que te mantiene al trote todo el rato.

9.- Entre hoy y mañana

V.- Para las noches de insomnio, esos demonios que nos vienen a visitar y nos llenan la cabeza de niebla. Sentimientos de culpa por lo que creemos que hemos hecho mal, angustias, desasosiegos, todo eso que nos quita el sueño y no nos deja dormir. En mi caso son muchas cosas las que no me dejan dormir, pero ya lo decía un poco más arriba, cuando estás en un proceso de dolor físico, el tiempo tiene una dimensión diferente, a mí me da igual que sea de noche que de día, solamente quiero que llegue la próxima toma, no importa que sea a las cuatro de la tarde o de la madrugada. Muy desesperante todo, la canción quedó divertida porque es tanta la angustia que al final se vuelve mala leche.

I.- Junto con “Dondequiera que estés”, es la que tiene un tratamiento más arriesgado. La batería tiene momentos donde es bastante primitiva y sónicamente se ve acentuado porque se grabó sólo con un micro de ambiente. Hay una guitarra rítmica sonando chirriante todo el rato y unos fuzzs un tanto locos que entran y salen. En definitiva, suena muy cruda y fue muy divertida de grabar.