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Vuelve la primavera a Valencia

Svper

El Primavera Sound coge el autobus y se va a hacer turismo por unas cuantas ciudades españolas (con una escapada a Londres). Valencia es una de las paradas del festival itinerante Primavera Sound Touring Party. Dos días (28 y 29 de noviembre), ocho bandas y el escenario de Espai Rambleta:

TFFB-G

The Free Fall Band
Lo mejor de The Free Fall Band es que no esconden sus adorables influencias, sino que encima potencian su relación con ellas. Su estupendo “Elephants Never Forget” tiene aromas de Belle & Sebastian, Ben Folds, The Thrills, Acid House Kings, soul rompecorazones e, incluso, el Ennio Morricone más contagioso. No es casual que Miqui Puig andara tras la producción. Hacen falta más grupos como ellos, de esos que lucen (y gritan) orgullosos sus himnos pop.

Extraperlo

Extraperlo
Busquen en el diccionario la palabra “pop” y después localicen “sedoso”. Ahora las juntan y tienen a Extraperlo. Su disco no desentonaría entre esa frialdad tropical de Esclarecidos o Golpes Bajos y el pop de cadencia irregular de Prefab Sprout o Aztec Camera. En ocasiones resultan demasiado Ciudad Jardín y en otras, recuerdan al Carlos Berlanga más estirado.

Paus

Paus
Comienza a normalizarse que grupos portugueses aparezcan en los carteles de festivales españoles y eso es una estupenda noticia, porque parecía que en este país (casi) siempre hemos vivido de espaldas a lo que allí se hacía. Paus mezcla en la batidora todo tipo de sonoridades y lo pasa por el filtro personalísimo que le otorgan las dos baterías, el bajo y los teclados (sí, no hay guitarras) que lucen sus componentes. Hay rastros tribales que les acercan a África, pero también desenfreno hardcore. Si gustan de propuestas experimentales, esta es su cita.

Foto: Chus Antón.
Foto: Chus Antón.

Svper
Pocas veces un grupo había despertado tanta expectación con un sólo disco. Entonces se hacían llamar Pegasvs, pero en marzo de este año tuvieron que cambiarlo por cuestiones legales. Su música transita entre el krautrock más envolvente y el synth-pop de baile más introspectivo. Sergio Pérez y Luciana Della Villa no eran, precisamente, unos recién llegados (busquen, por ejemplo, en Thelemáticos, Anticonceptivas o Sibyl Vane) y eso se transmite en este adherente trabajo de vintage moderno. “Sobre las olas” debería ser un hit imperecedero, de esos que todos los años aparece en cualquier recopilatorio.

Headbirds-G

Headbirds
Headbirds es el proyecto del productor Daniel Guijarro. Electrónica envolvente de la que va creciendo con el paso del minutaje. Llama la atención que sea su propuesta la que abra, el segundo día, el festival por lo que tiene de hedonista de fin de fiesta.

Refree-G

Refree
Todo indica que Refree se ha cansado de Refree. O, al menos, de la imagen que su figura proyecta a través de revistas, webs y demás animadores de la escena musical. Y así, se ha marcado el mejor disco de una trayectoria que nunca había hecho un pleno, perdido en el marasmo que debe ser un cerebro con tantos proyectos. Refree ha buscado la introspección ruidosa comos aliada, y desde ese título que homenajea al campo de fútbol del Sabadell (un equipo que también ha conseguido despegarse de su imagen proyectada y lucha por mantenerse en segunda división) a pildorazos como “Kirikikí”, “Els nostres pares” o “Com fa tothom”, bucea entre el folk, la psicodelia, el pop ampuloso, el pop sencillo o las guitarras firmes, como alumno aventajado de Sisa, Pau Riba y, de alguna manera Ia & Batiste.

Lee-G

Lee Ranaldo and the Dust
Con Lee Ranaldo sucede como con, por ejemplo, Lloyd Cole. Es tal su madurez creativa que cualquier comentario sobre su estado de forma parece que está de más. “Lecce, leaving”, con la que abre el rotundo “Last night on earth”, vale más que muchas carreras de grupos en activo. Son, las suyas, canciones llenas de verdad que no olvidan su pasado en Sonic Youth, pero que también veneran los 70 más florido. Si Buffalo Springfield volvieran del más allá seguro que sonarían así.

Standstill-G

Standstill
Son tal vez lo más interesante de ese mainstrindie por el que pululan Vetusta Morla, Lori Meyers, Supersubmarina, L.A. o Second, pero ello no quita que su excesiva epicidad y teatralidad, siga siendo un peso que acaba lastrando unas canciones que luchan, instrumentalmente, contra unas letras que se les rebelan.