Música

Canciones que reivindican la necesidad de emocionar

Junior Mackenzie. Foto: Manuel Peris.

Después de tres años sin grabar canciones nuevas, Junior Mackenzie volvió en 2017 con Files of Life. Un disco de folk, rock, blues, pop, muy cuidado en los detalles y con mucho sentimiento. Lo presenta este sábado, 14 de abril, a las 23.30h, en la Sala Russafa.

¿Por qué transcurrió tanto tiempo entre el trabajo anterior, el ep Mr. Good Horse (2014), y este Files of Life (2017)?

Principalmente porque ni mi agenda ni mi economía me permitían centrarme y focalizar mi tiempo y energía en la grabación de un LP. Además no tenía ninguna prisa en sacar material nuevo y la banda estaba medio desmontada. Me gusta hacer las cosas con calma para poder darle todas las vueltas posibles.

Podría pensarse que el nuevo disco es como un cambio de registro, menos musculoso, más elegante, más detallista, más calmado, pero ya tu anterior trabajo se abría con Mr. Good Horse que no está tan lejos de estas nuevas canciones. ¿Sería, pues, más correcto hablar de evolución, de adentrarse por caminos por los que ya te asomaste, pero esta vez decides explorar e investigar más?

Desde mi humilde opinión, tal y como yo concibo la música, corresponde a cualquier artista sea cual sea la disciplina que ejecute, el explorar y adentrarse en territorios nuevos. Es algo que siempre digo porque es mi realidad. En mi/nuestro caso surge de una manera natural sin forzar nada y disfrutando del proceso. Más que evolución, diría exploración sin prisas ni límites. Hay muchos matices en este disco, muchos colores,…

Es cierto que la forma en la que evoluciona el orden de las canciones se asemeja en cierta manera a Mr. Good Horse ya que me resulta muy interesante plantear introducciones algo marcianas como apertura y dejar que el tracklist te pasee como si estuvieses viendo una película.

En relación al tono más calmado es porque yo me encuentro más relajado con la vida en general.
Pero no considero que sea un cambio de registro. Es un disco nuevo que suena distinto a lo que hemos hecho con anterioridad.

Lo que sí parece evidente es que tu disco más cuidado, más mimado, en cuanto a arreglos o detalles. ¿Disfrutaste mucho con ese proceso de vestir las canciones?

Ahí te doy la razón. Probablemente sea el trabajo en el que más tiempo hemos invertido en todas las fases, pero sobre todo en la fase de producción donde nos planteamos los arreglos. Pasan muchas cosas durante las canciones y durante la evolución del disco. Ten en cuenta que hacer canciones es lo que más me gusta en el mundo. Probablemente sea de las cosas que más me importan porque no depende de nadie más que de mí mismo. Así que disfrutémoslo y hagámoslo todo lo hermoso y emotivo que podamos. ¿No crees?.

Fue divertido y bonito. Pero también fue estresante y agotador en algunos momentos ya que seguí todas las fases de grabación en plan director de orquesta. En ocasiones pierdes la perspectiva. Ten en cuenta que hemos tardado casi dos años en poner este disco en la calle. Han habido momentos en los que me entraban ganas de borrarlo todo y empezar de cero. Por suerte hemos trabajado con músicos que han sabido darme una colleja cuando era necesario. Me es difícil trabajar conmigo mismo y soportarme. No tengo ningún reparo en reconocer que soy un perfeccionista patológico.

También es cierto que han participado un montón de músicos aportando sus ideas, hemos pasado por muchos estudios de diferentes ciudades, he conocido gente nueva, he hecho amistades… Todo el proceso, visto ahora con perspectiva, ha sido muy enriquecedor a nivel personal.

Marta Domingo canta en Jester With No Jokes y Chlöe’s Clue en Colors of the Sky. ¿Qué buscabas con su participación, qué aportan a las canciones?

Durante una época Marta ha sido una parte muy importante de la banda como cantante y violinista. Ahora mismo se encuentra desarrollando su nuevo proyecto y las agendas no son muy compatibles. Las canciones donde ella aparece ya se habían gestado así. No es algo que se haya añadido luego como una colaboración esporádica. La voz de Marta tiene algo que me pone los pelos de punta y emociona. Es su forma de modular, su registro… no sabría muy bien como definirlo. Para mí es una de las mejores cantantes que hay en Valencia a día de hoy.

Con Chlöe´s Clue tengo un flechazo desde el minuto cero en la que la escuché cantar. Colors Of The Sky no es lo mismo si ella no la canta conmigo. Nuestras voces empastan a la perfección.

Siempre me ha apasionado cantar con mujeres. Te ofrece una amplia gama de colores, texturas y registros que engrandecen las canciones. Además muchas de las canciones de Files of Life hablan de situaciones o sentimientos que han desencadenado mujeres. ¿Quién mejor que una mujer para ponerle voz a esas historias?.

No es la primera ni será la última vez que busque colaboraciones porque realmente me parece precioso compartir la música y más si son amigas. Espero poder grabar algún día un disco de duetos.

Es un álbum en el que se entremezclan el folk, el rock, el jazz, el blues, el pop,… dando la sensación de que para ti el estilo que destila una canción es más un punto de partida que de llegada.

Como bien dices, el carácter de cada canción da una tónica o punto de partida pero no sienta las bases ni delimita a la hora de hacer suceder cosas mientras avanza la composición. Van tomando forma en cuanto va evolucionando el minutaje. Puedes llevarlas por donde quieras o puedes dejar que ellas te lleven solas.

También es el trabajo en el que disfrutas más cantando. ¿Cómo crees que ha ido cambiando tu forma de cantar desde aquel lejano debut de 2007? ¿Hay algún cantante que tengas como referencia?

Creo que el tiempo y la práctica han ido ubicando la voz poco a poco hasta llegar a un sitio donde me siento más cómodo. Ahora disfruto mucho más cantando. Cuando arrancamos Junior Mackenzie, la voz se encontraba más en un plano secundario. Eran más importante para mí las guitarras que la calidad o la técnica vocal. Después cuando comencé a defender yo solo las canciones en formato acústico redescubrí mi voz como un instrumento más. Y así lo concibo a día de hoy, como otro instrumento más igual de importante que la guitarra, el bajo, la batería…

Hay muchos y muchas cantantes que me han descubierto matices muy interesantes: Richard Hawley, PJ Harvey, Kurt Cobain, Nina Persson, Feist, Jeff Buckley, Ben Harper, Jack White, Chris Robinson… pero no sabría contestarte si alguno es una referencia a día de hoy.

El disco está coproducido con Dani Castelar, ¿por qué necesitabas a alguien? ¿por qué lo elegiste a él?

Dani apareció al poco tiempo de estar todo el disco ya grabado. Fue una conexión realizada por un amigo. Había escuchado hablar de él aunque no lo conocía en persona. Pero sí que me era familiar su trabajo con Paolo Nutini.

Necesitaba alguien que supiera muy bien que hace en cada momento y que pudiese llevar las canciones a un terreno sonoro distinto. Ten en cuenta que la instrumentación utilizada es bastante clásica pero quería un resultado que sonase más contemporáneo. Era un disco que yo no me veía capacitado para mezclar por la cantidad de matices que tiene y porque mi estudio se me quedaba pequeño. Estaba ya muy contaminado después de pasar tanto tiempo grabando.

Cuando conocí a Dani hablamos mucho de música. Le mostré mis premezclas. Conectamos. Se involucró en el proyecto con total libertad para hacer lo que quisiera. Creo que tenemos en común el mismo concepto de musicalidad.

¿Qué ha aportado al resultado final?

Su trabajo como coproductor se basó en quitar arreglos, añadir otros y llevar las canciones con sus mezclas a una sonoridad totalmente distinta a la que en un principio me había planteado así como llevar un seguimiento en el mastering final realizado por Conor Dalton.

¿Por qué elegiste a Yido para la portada?

Yido es un antiguo compañero de instituto al que le había perdido la pista durante muchos años. Cuando estaba acabando de grabar el disco coincidimos en una fiesta en la que habían colgadas varias de sus obras. Me encantaron y le planteé si quería encargarse de la portada.

¿Le diste alguna indicación concreta?

No hubo indicaciones. Le facilité las premezclas, nos sentamos juntos a escucharlas y hablamos de la temática de cada canción. Plasmó en la portada lo que le inspiró el disco. Cada elemento del artwork que aparece guarda estrecha relación con cada tema del LP.

Teniendo en cuenta que es tu disco que suena más a banda ¿Junior Mackenzie eres tú o es un grupo?

Junior Mackenzie se concibió desde el principio como una banda con el nombre de un personaje ficticio. Han pasado muchos músicos y en ocasiones por agenda, economía y otras historias me he visto obligado a presentar las canciones por mi cuenta. Encontrar la gente adecuada para hacer funcionar una banda es complejo. Para mí debe haber una conexión especial que va más alla de la técnica o ejecución.

Soy consciente de que en ocasiones puede ser un poco confuso delimitar quien hay detrás de Junior Mackenzie, si es un solista o una banda. No se puede hablar de un solista si es necesario el talento de otros músicos para sacar las canciones adelante. Sería un caso distinto si yo fuese capaz de tocar todos los instrumentos y grabarlo todo por mi cuenta. Pero no es así y la verdad es que lo prefiero. La concepción de este proyecto es la de un colectivo en el que cada uno de los participantes aportan su arte sobre una idea básica: hacer discos.