Un turista en su ciudad

Un turista en su ciudad

Bares, qué lugares

Bares, qué lugares

La hora de comer es una de los momentos más importantes para un turista. Acertar o no con la elección puede marcar el resto del día, a nivel de carácter o de supervivencia gástrica.

Un turista en su ciudad

Lo que podría ser, pero no es

Lo que podría ser, pero no es

El turista en su propia ciudad también sale de casa el fin de semana. El domingo hay una visita que no puede eludir: el Rastro. Y aunque le gustaría que fuera de otra forma, no puede evitar caer rendido al micromundo que allí existe.

Un turista en su ciudad

Los fotogramas (también) son para el verano

Los fotogramas (también) son para el verano

Cine, cine, cine, cine, más cine por favor. Que no falte el cine nunca en nuestras vidas. Y, por supuesto, en verano menos, porque además de su diversión intrínseca nos permite estar fresquitos.

Un turista en su ciudad

Fauna a la hora de la siesta

Fauna a la hora de la siesta

El turista en su propia ciudad ejerce como tal con todas sus consecuencias y sale a la calle, a una hora intempestiva, sin ningún obetivo concreto. Más real, imposible.

Un turista en su ciudad

Arte en el supermercado

Arte en el supermercado

Cuando uno ejerce de turista en su ciudad tiene que ir con los ojos muy abiertos. El arte y la cultura no tienen porqué estar siempre en los museos.

Un turista en su ciudad

Desayunando con Jack Lemmon en San Marcelino

Desayunando con Jack Lemmon en San Marcelino

Verlanga se pone la “v” de verano y estrena diario. Pero no es un diario cualquiera, sino el de un turista en su propia ciudad. Elevamos nuestra obsesión por Valencia a la enésima potencia y compartimos la experiencia estival en ella con todos vosotros.