Tres Passos

El pueblo desaparecido

Foto: Eva M. Rosúa.
Foto: Eva M. Rosúa.

1.- Desde hace tres años cumplo con una tradición la mar de apetitosa. El día que empieza la Liga de fútbol, me voy a Casa Mundo y almuerzo un bocadillo de calamares con ajoaceite. No sé cómo empezó el asunto, pero imagino que un día buscaba una excusa para darme un pequeño homenaje. Para los más despistados, aclarar que Casa Mundo es un bar, que fue abierto en 1953 por el futbolista del Valencia CF, Edmundo Suárez de Trabanco “Mundo”, y que está situado en el número 11 de Don Juan de Austria. En esa misma calle estuvo la redacción del diario El Pueblo, fundado en 1894, por Vicente Blasco Ibañez.

2.- El jueves pasado por la tarde decidí buscar la ubicación exacta del periódico. Sabía que en un principio estuvo en el catorce de esa vía y años después en el diez. Hasta entonces no conocía el despropósito de la numeración par en Juan de Austria. De repente hay casi diez números que saltan por el aire. Pregunté en el Centro Aragonés, en el edificio Apolo, y nadie tenía una explicación. Recorrí la calle una docena de veces mientras en el móvil buscaba alguna información vía google. Al final, una foto antigua en la que el teatro Apolo aparecía al lado de El Pueblo me dio la pista definitiva. Para certificar que era lo correcto, busqué en el blog La Valencia Desaparecida por si su autor, Ángel Martínez, había hecho la comparativa temporal. Y, efectivamente, a la altura de lo que hoy en día es el Boulevard Austria estuvo El Pueblo.

3.- Con tanto caminar hacia un lado y otro de la calle Juan de Austria, me sentí Ull-de-Bou. El cruel apodo se lo pusieron a un vendedor ambulante del periódico El Pueblo. Desde la redacción enfilaba la calle Barcas hasta llegar al Mercado mientras vociferaba algunos de los titulares. El mote hacía referencia a que tenía un ojo más grande que el otro. Según cuenta José Mª Gimeno en su libro “Valencia en el recuerdo. Alrededor de Luis Martí Alegre”, el pobre hombre era objeto de las burlas de los ciudadanos, que además gustaban de provocarle pidiéndole el Diario de Valencia, publicación de derechas. Ull-de-Bou murió atropellado por un tranvía y en su vivienda se encontró una fortuna de varios miles de pesetas.