Un vermut con...

Sunny Fojas

Sunny Fojas

El nombre que figura en mi DNI es María Soledad pero casi nadie me llama así. Suelen llamarme: Mari la familia y Sunny los amigos. De Sol, Sun y como soy pequeñita Sunny, eso sí pronunciado a la española suni, no sani como en inglés.

Nací en Filipinas y mi familia emigró a Valencia hace muchos, muchos años, tantos que me ha dado para vestirme de fallera, chapurrear el valenciano y disfrutar de muchas horchatas con fartons.

Les advierto que cuando escribo me como las comas y los puntos, o los coloco al azar sin ton ni son así que cojan aire al empezar cada frase.

Unas palabras sobre mí misma… Inquieta, con una memoria visual muy selectiva y peculiar, navegante internetiana incansable, un pelín caótica pues mis ideas no siguen un flujo linear sino ramificado y un poco como a salto de mata, amante del buen comer y con un lado moñas y friki considerables que no pretendo ocultar que cultivo con mucho amor y mimo. Soy una apasionada de las labores de toda la vida (también conocidas como crafts), siempre ando con un ovillo, gancho o agujas en el bolso, teje que teje, borda que te borda hasta el infinito y una puntada más! Coser, ganchillear… hacer cosas con las manos me permite desarrollar la creatividad que llevo en interior y encontrar la paz después de un duro día de trabajo. Craft es el nuevo yoga para mí!

Ahora mismo ando embarcada en un proyecto llamado The Crafty Room junto con otras dos compañeras María de Deshilachado y Natxa de Nathnit. Creemos que las labores y técnicas artesanales tienen un valor incalculable y un componente terapeutico elevado por lo que hemos creado un punto de encuentro para las personas que quieren conocer más o perfeccionar técnicas ya conocidas. Además de talleres de labores también ofrecemos apoyo y asesoría legal a artesanos y artistas. Tanto si acabas de conocer el mundo del craft o llevas eres bienvenido a nuestra habitación de labores.

También tengo un pequeño blog  en el que hablo de personas del mundo craft que me dejan con la boca abierta, por su talento, su originalidad y su buen hacer. Como yo, es caótico, surgen secciones nuevas como setas (qué le voy a hacer soy una emocionada de la vida), pero eso sí siempre luce el sol porque se llama Oh so sunny!

Un disco: Now & Then de The Carpenters. Mi padre lo solía poner los fines de semana, en casa mientras desayunábamos, y me trae muy buenos recuerdos.

Una película: Tengo un lado moñas que es mejor dejar salir de vez en cuando así que voy a decir La Princesa Prometida. Fijaros si me gusta esta película que podría recitar diálogos enteros de memoria!

Un libro: Bomarzo de Manuel Mujica Láinez. Y el próximo libro aún inédito de Pepito González el alias de mi hermano, tengo fé en que algún día se atreva a publicar.

Una serie de tv: También tengo un lado friki geek, así que voy a decantarme por Expediente X.

Una serie de dibujos de tv: Los Guardianes de la Galaxia, creo que Gus fué mi primer amor platónico!

Una revista: Kinfolk, una pena que no se edite en España

Un icono sexual: Hombre: Ewan McGregor. Mujer: Monica Bellucci

Una comida: Ufff, este es el que más me cuesta decir una sola. Me encanta comer y disfruto mucho comiendo, intentaré no enrrollarme como las persianas.

Una buena paella hecha con leño de naranjo y un plato del que me queda un grato recuerdo son unos espaguetis (siempre tengo dudas de cómo se escribe en castellano así que perdonen mi ignorancia y posible falta ortográfica) con tomatitos cherry y calamarcitos que me sirvieron en un bar de mantel de papel en Italia, deliciosos!

Y también el halo-halo un postre típico de mi tierra natal que significa literalmente mezcla-mezcla y es un popurri frutas locales, alubias dulces, helado de ube (como la batata pero morado y dulcísimo) y todo coronado con hielo picado! Una bomba vamos!

Y no puedo dejar de mencionar el chocolate, me pirra el chocolate!

Un bar de Valencia: El Almudín, porque además de tener solera y encanto una vez vi un cartel en su puerta que decía: “No tenemos WIFI pero tenemos un vermouth casero de Reus buenísimo”. Me recordó que los bares están para disfrutarlos con gente no con los móviles en la mesa, a la porra el wifi y tráeme un vermouth!

Una calle de Valencia: La calle donde está La Casa de los Caramelos y la heladería donde puedes comprar cortes y antorchas, de vainilla, chocolate o chocolate y vainilla. Como véis intimamente ligado con algo de comer soy incorregible.

Este vermouth con Verlanga me ha sabido a gloria! Viva Valencia! Viva Verlanga! VIVA!!!