Merxe Navarro

Merxe_Navarro_verlanga

Foto: Leticia Álava.

Me llamo Merxe Navarro, soy arquitecta titulada por la ETSAV y valenciana, sé que resulta poco alentador la combinación de estas tres cualidades con los tiempos que corren. Hay que tener en cuenta que la arquitectura no sólo se limita a la construcción de proyectos, también forma parte de esta disciplina la difusión y el pensamiento que se genera alrededor de la misma y ahí es donde la desarrollo yo. Respecto a la condición de valenciana, me gusta pensar que formo parte de un grupo de valencianos (nativos, foráneos, inmigrantes y emigrantes) como los redactores y colaboradores de esta revista, que buscamos la mejor opción que Valencia pueda ser, ponemos el foco en lo bueno que tenemos y en lo que se debe cambiar así que aún quedan cosas por hacer aquí antes de tirar la toalla.

En definitiva, lo mío es el #brutalmentvalencià y con este hashtag empecé a recoger proyectos arquitectónicos valencianos de los que debemos aprender, momentos y lugares que valen la pena conocer. Después de un tiempo decidí abrir un blog , porque era hora de guardar todo lo #brutalmentvalencià para que todo el mundo tuviera acceso. En el blog principalmente hablo sobre arquitectura contemporánea en la Comunidad Valenciana, sitios donde #comerbonito o #comprarbonito o cuando quiero desarrollar un tema en profundidad como, por ejemplo, la obra de Andreu Alfaro lo hago con #unavalenciaenvlc. Una de las grandes alegrías que me han generado este blog es el feedback de los lectores y el uso de la etiqueta #brutalmentvalencià por gente que ni siquiera me conoce, es estupendo.

Soy una instagramera empedernida y tengo una especial debilidad por viajar. Aprovecho cualquier momento y condición (sola, acompañada, en grupo, con coche, en tren o en avión, lowcost o con mayor presupuesto), me encanta preparar los viajes meticulosamente y compartir los sitios que visito bajo la etiqueta #unavalenciaen… El siguiente paso en el proyecto que llevo a cabo será volcar toda esta información al blog para que se pueda localizar fácilmente,

Antes de dar paso al vermuth os debo confesar mi gran afición por el vermuth rojo ya que es la bebida oficial de la familia y, aunque esté mal que yo lo diga, los preparo bastante ricos así que cuando queráis, os invito a uno. Sin más, pasen y lean:

Un disco: Pues aquí como buena valenciana me encanta la música electrónica; el primer disco que escuché en bucle fue el Versión 2.0 de Garbage. Walls de Apparat e In rainbows de Radiohead los escuché de fondo todo mi Erasmus y la banda sonora de Tron: Legacy de Daft Punk me parece un discazo. Actualmente si no fuera por The Black Keys las esperas a que llegue el autobús serían (aún) más largas.

Una película: Confieso que soy una gran aficionada al cine documental y me gustan de todo tipo de temáticas; personajes olvidados como Finding Vivian Maier, el mundo tecnológico y cómo nos afecta La historia de Aaron Swartz, el chico de internet, el gran peso que ejercen las multinacionales sobre la sociedad en El mundo según Monsanto, los Bebes durante sus dos primeros años de vida y Marilyn, siempre, con sus Últimas sesiones con Marilyn.

Un libro: Como buena hija de maño, soy bastante radical y cabezota, soy mucho de blanco o negro y, a pesar de que a veces me saquen de quicio, necesito rodearme y leer sobre personas que no lo viven así y que demuestran lo que es capaz de vivir y sobrevivir el ser humano. Entre ellas, a pesar de ser pseudoautobiográfica, destaco El amante de Margueritte Durás donde se comprueba que la edad no tiene nada que ver con la profundidad ni la intensidad con la que vivir, teniendo el plus que La Buscadora lo encontró para mi. Uno de los caprichos que me doy de vez en cuando es perderme por la sección de oportunidades de París-Valencia y engordo la biblioteca de casa con libros de arquitectura a precios ridículos; el último sobre Vivienda obrera y crecimiento urbano en la ciudad de Valencia (1856-1936) de Juan Blat que fue uno de mis profesores de PFC en la ETSAV.

Una serie de tv: Mad Men. Ambientación, guión, desarrollo de personajes, temática, relaciones interpersonales, historia, etc. Memorables los capítulos que relatan hechos relevantes en la historia americana como el asesinato de JFK, las revueltas por el asesinato de Martin Luther King o la llegada del hombre a la luna. En cuanto a serie documental se ha estrenado hace poco Catedrales de la cultura, en la que seis directores de cine enseñan arquitectura de una forma muy personal y personalista, a destacar el capitulo sobre la prisión noruega de Halden.

Una serie de dibujos de tv: Hay situaciones en las que me encantaría hablar como los adultos de Charlie Brown. La lectura y análisis de las tiras cómicas de Calvin y Hobbes deberían ser obligatorias, bajo una aparente superficialidad tratan temas de lo más variopinto, siendo así que en la carrera les dediqué un trabajo sobre comunicación del mundo del arte.

Una revista: Como viene sucediendo en todas las editoriales, también el mundo de las revistas de arquitectura vive el momento dicotomía digital/papel y la definición sobre cómo debe tratarse según el formato; la actualización y rapidez del formato digital frente al desarrollo y reflexión de los proyectos en papel dando un mayor tiempo a la reflexión. El formato papel añade la ventaja de rayar sobre los proyectos, anotar o subrayar (con lápiz) textos, siendo yo mucho de esto. En cuanto a revista digital de arquitectura destaco HIC*, con una marcada linea editorial en la que no solo hablan de proyectos construidos, sino también de teoría de la arquitectura, proyectos de estudiantes y en sus comentarios siempre se generan interesantes debates. En cuanto al papel, la revista Paisea, editada y publicada en Valencia, alrededor del tratamiento del territorio y el paisaje, tiene una doble vertiente digital y papel en la que ambos formatos se complementan buscando una forma de concienciar sobre la necesidad de desarrollo de esta disciplina que forma parte de nuestro día a día.

Un icono sexual: Quim Gutierrez y su pajarita en los premios Feroz.

Una comida:
Las sopas de caldos ligeros con tropezones, por ejemplo, las lentejas con hueso de jamón y cebolla. Considero el arroz al horno el arma secreta valenciana. Cuando los foráneos se piensan que aquí sólo podemos hacer paella valenciana con sus 10 ingredientes, y no más, les sorprendemos haciendo un arroz que está de muerte.

Un bar de Valencia: En esta ciudad tenemos mucho donde elegir, mucho #comerbonito, pero para el vermuth me decanto por La Peseta, mañana de domingo en la que pasear por la dársena del puerto, visitar las Atarazanas y acabar con un vermuth y pincho de tortilla pesetero es lo que digo yo, un planazo.

Una calle de Valencia: La verdad es que esta calle no tiene nombre pero sí que tiene mar, que es lo importante. Me refiero al Paseo Marítimo de la reurbanización y recuperación dunar de la playa de El Saler. Definitivamente un recorrido de referencia al que vuelvo siempre.

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