
El IVAM presenta la exposición “La mujer en la obra de Julio González”. La exposición, que se enmarca en la celebración del 150º aniversario del nacimiento de Julio González, reúne 148 obras y constituye una selección inédita que pone en valor la riqueza y singularidad de los fondos del IVAM en torno a la figura de la mujer en la producción del artista.
La exposición La mujer en la obra de Julio González reúne 148 piezas y propone un recorrido biográfico y temático centrado en la representación femenina.
El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) presenta la exposición La mujer en la obra de Julio González, un proyecto que pone el foco en las figuras femeninas que atravesaron la vida y la producción del escultor en el marco del 150 aniversario de su nacimiento. La muestra reúne un total de 148 obras y traza un doble recorrido —biográfico y temático— que conecta de manera directa la experiencia vital del artista con su evolución creativa.
Comisariada por Brigitte Leal, la exposición se construye principalmente a partir de fondos del propio museo, con la excepción de cuatro dibujos procedentes de la colección Alfons Roig de la Diputación de València. El conjunto permite dimensionar la importancia de la presencia femenina en la obra de González, tanto desde lo íntimo como desde lo iconográfico.



El itinerario biográfico revela un entorno marcado por un fuerte componente matriarcal: su madre, sus hermanas y, más adelante, su hija, la artista abstracta Roberta González. «Vivió rodeado de un clan matriarcal: su madre, sus dos hermanas y también más adelante su hija Roberta, una artista importante», señala Brigitte Leal. A este núcleo se suma Marie-Thérèse Roux, compañera sentimental del escultor, que también desarrolló una práctica artística propia.

El IVAM presenta la exposición “La mujer en la obra de Julio González”, La secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso Rodríguez; la directora del IVAM, Blanca de la Torre; el heredero y administrador de la Fundación Julio González, Philippe Grimminger; y la comisaria de la muestra, Brigitte Leal, presentan la exposición ‘La mujer en la obra de Julio González’. foto Miguel Lorenzo
La muestra también reconoce el papel fundamental de Carmen Martínez y Viviane Grimminger, herederas de Roberta González, cuya política de donaciones permitió consolidar un fondo excepcional en el IVAM. Entre 1987 y 1997 incorporaron alrededor de 400 obras, además de archivos y biblioteca del artista, contribuyendo de forma decisiva a la difusión de su legado.
En paralelo, el recorrido temático propone una lectura de la representación de la mujer en la obra de González, desde las figuras heredadas de la tradición académica hasta la tensión entre modelos como la garçonne y la campesina. «Era un hombre contradictorio que podía representar figuración y abstracción, y también hizo una representación de la mujer urbana, culta y moderna, en contraste con la figura de la campesina, vinculada al trabajo, la maternidad y la perpetuación de la vida», explica Brigitte Leal.
El discurso expositivo se detiene en piezas clave como Dafne, revisada desde una mirada contemporánea que cuestiona la ausencia de interpretaciones feministas, o en el diálogo entre La mujer ante el espejo y La Montserrat, donde se tensan distintas construcciones simbólicas de lo femenino.





La propuesta incluye representaciones de mujeres trabajadoras, suplicantes o guerreras, configurando un hilo conductor que permite aproximarse a la complejidad del imaginario del artista. En este sentido, la exposición también invita a reconsiderar el lugar de González dentro de la historia del arte del siglo XX, a menudo eclipsado por figuras como Picasso. «Siempre hemos puesto la obra de González en la sombra de la obra de Picasso y creo que es un gran error», afirma Brigitte Leal, quien reivindica su capacidad para captar los cambios sociales y la emancipación femenina en el París de los años veinte.
El diseño expositivo, a cargo de Manel Jiménez, apuesta por una gama de tonalidades cálidas y terrosas que refuerzan la conexión con la materia y el entorno físico de las obras.
Más allá de su dimensión histórica, la exposición plantea una revisión crítica del relato artístico tradicional, incorporando a aquellas figuras —especialmente mujeres— que han quedado al margen. Un enfoque que atraviesa todo el proyecto y que sitúa estas presencias como claves para entender tanto la obra como el contexto de Julio González.
fotos:Miguel Lorenzo








