Carme Teatre reprograma en marzo tres creaciones surgidas de sus Residencias de Creación dentro de la XXXI temporada, con funciones y encuentros abiertos al público.

La sala Carme Teatre retoma en marzo tres proyectos nacidos en su programa de Residencias de Creación, reafirmando su apuesta por acompañar las piezas más allá del estreno. Entre el 6 y el 29 de marzo volverán al escenario Ballar o morir. Una qüestió de temps, Mata Baja y Paisatge: Solsida, tres miradas distintas que comparten un mismo origen: el trabajo sostenido en la sala y el diálogo con el público.

Del 6 al 8 de marzo podrá verse Ballar o morir. Una qüestió de temps, creación multidisciplinar dirigida e interpretada por Cristina Gómez. La pieza entrelaza danza, voz y paisaje sonoro para indagar en el tiempo, lo efímero y la propia necesidad de crear. La trayectoria reciente de Gómez ha sido reconocida con los Premis de les Arts Escèniques Valencianes 2022 por Anhel —Mejor Espectáculo de Danza, Mejor Dirección y Mejor Bailarina—, el Primer Premio Anhel del Certamen Coreográfico Bucles–Carme Teatre y el Premi APDCV 2023 a Creación e Interpretación Destacada. En 2024 fue finalista en los Premis de las AAEE Valencianes por Nana, en las categorías de Mejor Espectáculo de Danza y Mejor Dirección.

La función del viernes 6 de marzo incluirá una sesión de Divendres Tangents, el formato de mediación que propone un encuentro entre público y equipo artístico tras la representación, ampliando la experiencia más allá de la escena.

Después del paréntesis fallero, los días 21 y 22 de marzo llegará Mata Baja, tercera parte de la trilogía El otro paraíso, firmada por Ángela Verdugo, directora de la compañía La Siamesa, que este año celebra dos décadas de trayectoria. La propuesta combina palabra, movimiento y recursos audiovisuales para reflexionar sobre la precariedad cultural y el cuerpo desde una escena despojada de artificio. El espectáculo fue distinguido en los Premis de les Arts Escèniques Valencianes 2024 con el galardón a Mejor Bailarina, reforzando su recorrido en el panorama escénico valenciano.

El cierre de la programación será del 26 al 29 de marzo con Paisatge: Solsida, proyecto de Anna Estellés y Edu Comelles que transita entre instalación sonora, escultura y movimiento. La obra entiende la creación como un proceso compartido y activa un entorno donde luz, materia, sonido y cuerpo se relacionan en tiempo real. Edu Comelles recibió el Premi de les Arts Escèniques Valencianes 2024 a Mejor Composición Musical, un reconocimiento que subraya la dimensión sonora como uno de los pilares del trabajo.

El viernes 27 de marzo tendrá lugar una nueva sesión de Divendres Tangents vinculada a esta última pieza, reforzando ese espacio de conversación directa sobre los procesos creativos.