La Sala Big Bang de Benimàmet presenta Sononautas y Eclipse, dos propuestas que combinan música y divulgación científica para público infantil y familiar.

La Sala Big Bang (C/ de Felipe Valls, 119, Pobles de l’Oest, 46035 València), convertida en uno de los espacios de referencia en para la fusión entre arte y ciencia, suma a su programación dos montajes pensados para activar la curiosidad desde la experiencia directa. El sonido y el universo funcionan como hilos conductores de Sononautas y Eclipse, dos producciones que transforman el teatro en un territorio de juego, aprendizaje y asombro compartido.

Con Sononautas, el colectivo Versonautas propone una inmersión en la materia prima de la música: el sonido. Lejos de plantearse como un concierto al uso, la pieza adopta el formato de taller participativo dirigido a alumnado de primaria, entre 6 y 9 años, donde el público asume un papel central en la construcción de la experiencia.

El escenario se articula en distintas “islas sonoras”, habitadas por sintetizadores, teclados, percusiones, reclamos de aves y objetos cotidianos como tubos o planchas. A partir de estas estaciones, los intérpretes guían a niños y niñas en una creación colectiva en la que exploran texturas, ritmos y timbres. Como explican desde la compañía, «no venimos a ofrecer un concierto cerrado, sino a abrir un espacio donde cada participante pueda descubrir cómo nace una pieza musical». El resultado es una orquesta improvisada en la que la escucha y la experimentación marcan el ritmo.

La segunda propuesta llega de la mano de la compañía PAI con ECLIPSE: Un Escondite Cósmico, un montaje que traslada al patio de butacas la magnitud de los fenómenos astronómicos. Con la mirada puesta en el eclipse previsto para agosto de 2026, la obra desgrana de manera accesible cómo interactúan el Sol, la Luna y la Tierra para dar lugar a este acontecimiento.

El espectáculo combina proyecciones de gran formato y una narración envolvente para explicar conceptos como las conjunciones, los tránsitos planetarios o las estrellas eclipsantes. «Queremos que el público sienta la escala real del cosmos y entienda que el universo está en constante movimiento», señalan desde la compañía. Pensada para espectadores a partir de 8 años, la propuesta convierte la divulgación en una experiencia emocional, cercana y comprensible.

En cuanto a la programación, Sononautas tiene una duración de 60 minutos y está recomendado a partir de 6 años, con un formato de concierto-taller basado en la experimentación con “islas sonoras”. Por su parte, Eclipse se extiende durante 70 minutos y está dirigido a público desde los 8 años, articulado como una pieza de teatro inmersivo centrada en el eclipse de 2026 y otros fenómenos celestes.