La bailarina y coreógrafa presenta I was told not to make eye contact with Tom Cruise, una sátira sobre los cuerpos que permanecen en los márgenes de la escena.

La bailarina y coreógrafa extremeña Elena Carvajal presenta el próximo 31 de octubre en La Mutant  I was told not to make eye contact with Tom Cruise, una pieza que reflexiona sobre la invisibilidad, el fracaso y los cuerpos que quedan relegados al fondo de la escena.

El título remite a un artículo publicado por The Guardian en 2023 sobre Jill Goldston, considerada la actriz figurante con más apariciones en la historia del cine. Tras seis décadas de trayectoria, Goldston ha participado en innumerables producciones y compartido experiencias con figuras como David Bowie, aunque su presencia haya permanecido habitualmente fuera del foco. Esta paradoja sirve a Carvajal para explorar quién ocupa el centro de la imagen y quién queda relegado a un segundo plano.

La propuesta combina sátira y autoficción para abordar la experiencia de los figurantes, personas cuyos nombres a menudo no aparecen en los créditos y a las que, en ocasiones, se les ha llegado a prohibir mirar a otros intérpretes. La pieza parte de un proceso de investigación desarrollado bajo el título Mucha mierda en el centro de creación El Corralito, en el marco del festival TNT.

Un árbol, un boquerón, una cucaracha y una piedra protagonizan esta retrospectiva sobre las experiencias escénicas de la creadora. El disfraz aparece como una forma de asumir roles, pero también como un mecanismo de borrado y desaparición de la propia identidad. Desde ahí, Carvajal plantea preguntas sobre los cuerpos y las entidades que habitan la escena, la mirada que reciben y la posibilidad de imaginar un espacio escénico sin cuerpos.

El cuerpo como espacio de investigación

La visita de Elena Carvajal a València se completó el miércoles 28 de octubre con el taller práctico Ilusión boing-boing, impartido en Espai LaGranja. La actividad propuso una exploración del cuerpo a través de las fascias, el tejido conjuntivo que conecta y organiza las distintas estructuras del organismo.

La primera parte del taller recurrió a la gimnasia sensorial para trabajar la percepción del movimiento interno mediante gestos suaves y precisos. Después, la creadora introdujo la llamada ilusión boing-boing, definida como un conjunto de «pequeños juegos para cuerpos que esperan o técnicas para no cansarnos».

La sesión concluyó con microcoreografías inspiradas en los gestos que habitualmente permanecen en segundo plano. Movimientos discretos, presencias periféricas y acciones cotidianas que, aunque rara vez ocupan el centro de atención, también contribuyen a construir la escena.

I was told not to make eye contact with Tom Cruise podrá verse en La Mutant el 31 de octubre.