El ciclo acoge nuevas piezas de investigación escénica y un taller que abordan la no linealidad del tiempo y los efectos de la normalización desde la práctica artística contemporánea.

El espacio de artes vivas La Mutant activa una nueva quincena de su ciclo Zona Grisa, centrado en procesos en desarrollo, con una programación que reúne dos propuestas escénicas en fase embrionaria y una actividad formativa. Las creadoras Sofía Asencio y Lucía Jaén compartirán sus investigaciones con el público, abriendo un espacio para el diálogo, la reflexión crítica y el encuentro directo con los procesos creativos.

La programación arranca el 29 de abril con El futuro como trabajo escénico, una investigación performativa de Sofía Asencio junto a Julia Barbany que cuestiona la concepción lineal del tiempo. La pieza propone un análisis del propio dispositivo teatral como estructura espacio-temporal, abordándolo antes de la aparición de los contenidos escénicos. La artista señala que la idea dominante de tiempo —con inicio y dirección— funciona como una arquitectura aparentemente estable, aunque presenta fisuras. A partir de esas grietas, la propuesta busca imaginar otras formas de ritmo y sostén.

El 30 de abril, Asencio impartirá el taller Hacia una forma de sostén radical, centrado en la presencia escénica entendida como responsabilidad. La formación propone trabajar el cuerpo en relación con el espacio y repensar el sostenimiento no como acción puntual, sino como una estructura que posibilita la aparición de lo escénico. El enfoque plantea el acto de sostener como un gesto político que articula espacio, tiempo y presencia desde el aquí y el ahora.

Con una trayectoria que incluye su paso por el Institut del Teatre de Barcelona y colaboraciones con compañías como General Eléctrica o Societat Doctor Alonso —fundada junto a Tomàs Aragay—, Asencio desarrolla actualmente su práctica en diálogo con otros artistas e investigadores, participando también en iniciativas vinculadas a El Consulado, en l’Horta Sud.

El ciclo continuará el 13 de mayo con Casi normales, dirigida por Lucía Jaén en colaboración con Rocío Pérez y Malén Iturri. La pieza propone una exploración coreográfica sobre la incomodidad compartida que generan los procesos de normalización, indagando en cómo estos atraviesan los cuerpos y dejan huella en su memoria.

El proyecto, desarrollado en el marco del programa Turbines —impulsado por La Mutant, el festival Dansa València y Espai LaGranja—, plantea la danza como herramienta de pensamiento. Jaén invita a cuestionar la norma como espacio de pertenencia y a examinar las formas de vida asumidas para evitar el conflicto o garantizar la supervivencia. “Me descubrí interpretando roles de normalidad en distintos ámbitos, incluida mi práctica artística”, explica la creadora, quien subraya cómo la repetición constante configura identidades y estructuras.

La Granja Performance “Tiempo de Reparación”

Su investigación propone alterar esos patrones repetitivos para generar nuevas formas más flexibles y cambiantes, descritas como “elásticas, viscosas y maleables”. Desde una perspectiva feminista y cuir, Jaén articula una práctica performativa que combina investigación coreográfica y reflexión sociológica, en diálogo con distintos contextos nacionales e internacionales.

Vinculada a espacios como La Mutant, Espai LaGranja o La Poderosa, y con colaboraciones en Dinamarca, la artista ha trabajado con figuras como Claudia Pagès, Otobong Nkanga o Quim Bigas. Su formación incluye el máster Dance and Participation en DDSKS.