Russafa Escènica celebra su XVI edición del 17 al 27 de septiembre con diez estrenos de teatro, danza, títeres y cabaret en espacios no convencionales del barrio.

Del 17 al 27 de septiembre, Russafa Escènica – Festival de Tardor celebra su XVI edición con diez estrenos absolutos que llevarán teatro, danza, títeres, cabaret y música a espacios no convencionales del barrio de Russafa. Tiendas, cafeterías, academias, galerías y coworkings se transformarán durante estos días en pequeños escenarios con funciones de unos 30 minutos y aforos reducidos.

Bajo el lema Sagrada i profana, el festival reúne propuestas de creadores emergentes que cuestionan, desde distintos lenguajes escénicos, algunas de las ideas consideradas intocables: la familia, la religión, los clásicos literarios o el arraigo.

Entre las piezas programadas está Màret, de Típica Tòpica, una propuesta protagonizada por dos hermanos interpretados por Julieta Betancor y Javi Nadal; La Beata, de Apart Teatre, un monólogo de Maria Part que combina tecno, humor y religión; y Enlatados, de Volvoreta, una comedia sobre dos amigos que convierten la supervivencia en su particular religión dentro de un búnker.

La programación también incluye Forastero forastero, de Hu Zhao, sobre la experiencia del único hombre chino de la comarca de Els Serrans y su relación con la sociedad de acogida, y Peter Pank, de Karurosu Teatro, una pieza de títeres para todos los públicos que reinterpreta el clásico de J. M. Barrie desde un imaginario retrofuturista.

La danza aparece en Mi cara cuando…, de Julia Zac, una investigación sobre la cultura del meme y las imágenes religiosas a través del movimiento y la gestualidad. Por su parte, Dalt del més amúnt, de Misèria i companyia, recurre al teatro físico y al humor para abordar la convivencia de dos compañeros de piso afectados por la sarna.

Completan los estrenos El milagro, de Suspendidas Teatro, un cabaret sobre la mercantilización de la fe; Santa, de María Sáez y Ana Dayo, un musical que establece paralelismos entre los martirios de una mujer contemporánea y una monja barroca; y Sr. Bien, de Gabriel Soler, una propuesta de autoficción que reúne por primera vez sobre el escenario a un padre y un hijo para intentar construir un espectáculo juntos.

Las diez piezas se desarrollaron durante el mes de julio dentro del programa de residencias de creación Via Escènica, que las acogió en distintos municipios de la provincia de València. Una vez terminado el festival, está previsto que las obras realicen una pequeña gira durante 2027 por algunas de estas localidades.

Russafa Escènica nació en 2011 con el objetivo de impulsar la creación emergente y ha servido de plataforma para artistas como Paula Llorens, Xavo Giménez, Begoña Tena, Víctor Sánchez o Isabel Martí. En esta XVI edición, el festival mantiene su apuesta por convertir espacios cotidianos de la ciudad en lugares de representación y acercar las artes escénicas al público desde formatos de pequeño aforo.