
La Sala L’Horta propone a finales de enero y durante febrero una programación escénica que combina comedia dramática contemporánea y teatro familiar para todas las edades.
La Sala L’Horta encara el cambio de mes con una programación que transita entre la memoria emocional, la creación contemporánea y el teatro pensado para compartir en familia. Entre el sábado 31 de enero y las semanas siguientes de febrero, el espacio de Castellar-l’Oliveral reúne propuestas muy distintas en forma y público, unidas por una mirada artística cuidada y accesible.

La primera cita llega el sábado 31 de enero con Valparaíso, una comedia dramática escrita por Manu Valls y dirigida por Rafael Calatayud, dirigida a público joven y adulto. La obra parte del encuentro entre dos personas que deciden verse una vez al año durante más de tres décadas, construyendo un relato íntimo que avanza en paralelo al paso del tiempo. La historia comienza en 1978, cuando Alberto y Clara se conocen en un pequeño hotel de la sierra de Castellón, y se despliega a través de nuevas citas en 1981, 1992, 2004, 2014 y 2020.
Inspirada libremente en la película El próximo año en la misma hora (1978), la pieza traslada aquella premisa al contexto español, utilizando el hotel Valparaíso como un espacio simbólico: un refugio aparentemente aislado donde el mundo exterior acaba filtrándose. El paso de los años se hace visible mediante proyecciones fotográficas que dialogan con la escena y marcan la evolución de los personajes. Con una duración de 80 minutos, la dirección apuesta por un equilibrio preciso entre el ritmo de la comedia y momentos de mayor intensidad emocional.
Al día siguiente, el domingo 1 de febrero, la programación se abre al público de primera infancia con La selva, una propuesta de Teloncillo Teatro, compañía reconocida con el Premio Nacional de Artes Escénicas para la Infancia y la Juventud en 2013. Pensado para niñas y niños de 0 a 5 años, el espectáculo invita a descubrir animales reales e imaginarios a través de un viaje sensorial por África, Asia y América.


Cebras de rayas imposibles, jirafas curiosas o cocodrilos que cambian de carácter según el entorno conviven con criaturas inesperadas como una mariquita o un ratón. Con música y voz en directo, objetos y un lenguaje poético cercano, La selva propone una experiencia de 35 minutos basada en el juego, la curiosidad y la emoción. Desde la compañía destacan que el mundo animal conecta con la infancia porque despierta atracción, protección y también cierto respeto.
La programación continúa durante el mes de febrero con propuestas familiares que amplían este recorrido escénico. El domingo 8 de febrero llega Closka, una creación inmersiva de Panicmap dirigida a público familiar a partir de 3 años. A través de artes visuales y objetos, el espectáculo sigue el viaje de una tortuga que intenta regresar a casa, construyendo una metáfora sobre la pertenencia, la investigación y el cuidado del entorno.
El ciclo se completa el domingo 15 de febrero con L’illa del tresor, una adaptación escénica del clásico de aventuras producida por Inhabitants y reconocida con el Premio FETEN al Mejor Espectáculo Multidisciplinar 2025. Piratas, viajes y decisiones morales articulan una historia pensada para público familiar a partir de 8 años, en una propuesta que combina acción y relato clásico.
Las entradas para todos los espectáculos están disponibles en www.lhortateatre.com y en la taquilla del teatro una hora antes de cada función. En el caso de los espectáculos dirigidos a la primera infancia, será necesario adquirir también entrada para el bebé.









