Una muestra con 16 piezas de bronce, esculpidas por artistas valencianos pensionados por la Diputación entre los siglos XIX y XX, abre el programa de divulgación del patrimonio cultural de la corporación provincial en el MuVIM. La exposición ‘Cossos fosos en el temps’ puede visitarse, con acceso libre, hasta el próximo 14 de junio en la sala Jerònima Galés.

El presidente, Vicent Mompó, destaca “el gran valor escultórico de obras poco conocidas para el gran público, que abren una nueva etapa en el Museo de Arte de la Diputación dando visibilidad al rico patrimonio artístico que tiene la institución”.

Vicent Mompó se refiere al “ambicioso programa de restauración, puesta en valor y divulgación del acervo de la Diputación que no se encuentra en los museos públicos; miles de pinturas, esculturas y obras de arte en distintos soportes que queremos acercar y compartir con la ciudadanía”. Por su parte, el diputado de Cultura, Paco Teruel, aplaude la iniciativa y apunta que en este primer capítulo “encontramos obras de artistas pensionados por la corporación entre mediados del siglo XIX y principios del siglo XX, a través de un programa que permaneció décadas activo y en el que se formaron generaciones de escultores valencianos entre la tradición académica y las inquietudes de la modernidad”.

Entre las piezas expuestas en la sala Jerònima Galés del MuVIM destacan ‘El vagabundo’ de Ignacio Pinazo; ‘El arquero’ de Rafael Pérez Contel; la ‘Piedad’ de Antonio Martínez Penella; la ‘Loanza a Dios’ de Miguel Ángel Casañ; ‘El canterer’ y ‘La bañista’ de Rafael Pi Belda; y el ‘Aquiles moribundo’ y ‘El xiquet de la trompa’ de Emilio Calandín. Todas las obras que se presentan en la exposición, reunidas ahora en un espacio público, forman parte de la colección de arte de la Diputación de Valencia y proceden de sus diversas dependencias institucionales.

Rico patrimonio en bronce

El jefe de Exposiciones del MuVIM, Amador Griñó, señala que la Diputación “cuenta con un rico patrimonio escultórico en bronce poco conocido, y esta muestra trata de dar la vuelta a la situación, otorgando a esas obras la visibilidad que merecen”. Griñó explica que la exposición “propone un trazado temático más que un recorrido cronológico, con la intención de acreditar la continuidad de determinadas constantes en la figuración escultórica a lo largo del tiempo, y para evidenciar cómo ciertas ideas, gestos y miradas sobre el cuerpo vuelven una y otra vez con nuevas formas”.

El responsable del programa expositivo del MuVIM ha puesto en valor las pensiones artísticas de la Diputación, cuyo resultado décadas después es “un patrimonio escultórico de valor incalculable, donde lo eterno y lo fugaz conviven en equilibrio: la serenidad clásica junto a la vibración contemporánea, la memoria del mito junto a la experiencia cotidiana”. “El cuerpo es aquí mito y emblema, desde el Aquiles moribundo hasta el Arquero o la Bañista, con los que los artistas transforman la anatomía en metáfora”, apunta Amador Griñó, quien detalla que el bronce “no solo reproduce, también interpreta, moldeando músculos y pliegues para contar historias silenciosas”.

Junto a estas figuras desnudas o casi desnudas, la muestra exhibe piezas de personajes vestidos como ‘Vinatea’, ‘El duque de Gandía’, ‘El vagabundo’ y ‘El herrero y su familia’, que “llevan al metal la historia y la vida cotidiana, desde los pliegues de las vestiduras y las herramientas de trabajo hasta las miradas y posturas que hacen del bronce un archivo de experiencias”.

La comisaria

La doctora y catedrática de Historia del Arte Contemporáneo Carmen Gracia, una de las más reputadas historiadoras del arte valenciano, inauguró en Nueva York la primera exposición relevante dedicada al patrimonio de la Diputación de Valencia (1991). Ex directora del Museo de Bellas Artes, Carmen Gracia fue también la primera historiadora que catalogó el patrimonio de la corporación provincial a través de los artistas pensionados.