Me llamo Antonio Ovejero y soy artista plástico. Vengo de una familia muy vinculada al arte, mi padre era pintor y mi hermano Miguel Ángel también lo es, así que desde muy pequeño he crecido rodeado de lienzos, olor a aguarrás, pinceles y ese ambiente creativo que te acaba marcando sin que te des cuenta. Podría decir que he mamado el arte desde que tengo uso de razón, ya que ha formado parte de lo cotidiano en mi casa. De pequeño recuerdo ver a mi padre pintar y pensar que lo normal era tener un padre que se dedicara al mundo del arte. Gracias a todo este contexto era muy fácil querer dedicarme a las artes además del apoyo que he tenido siempre por parte de mi madre y de mi familia.

Me considero una persona con muchas ganas de saber, con mucha intriga, también muy inquieto, me cuesta bastante estar parado, siempre tengo que estar haciendo cosas, y si no existen me las invento.

Me encanta el arte en todas sus formas, si bien, me dedico a las artes plásticas, y en concreto a la pintura, encuentro muchísimo disfrute en ser el espectador de otro tipo de prácticas, como las artes escénicas, o el cine.

Estoy licenciado en Bellas artes en la UPV de Valencia, e hice dos intercambios de un año cada uno, a Florencia y a Granada, después hice el máster de Producción Artística de la UPV.

Pienso que tengo mucho que hacer, mucho que conocer y mucho que cambiar, y eso me da muchísima energía.

Una canción:

La collina dei ciliegi de Lucio Battisti.

Una película:

Lo primero que se me viene a la cabeza es Leyendas de pasión o La casa de los espíritus, la película del 93 que sale Meryl Streep, no por ser mis películas favoritas, sino porque son de esas películas que me apetece ver últimamente, bastante contemplativas, que son de una tarde de domingo, y me recuerdan a mi familia y a mi casa.

Un montaje escénico:

La obra de teatro Cárcel de muñecas de Canalla Montiel, Ada Carrasco, G. Orgia y Ditto.

Una exposición:

No recuerdo el título de la exposición, pero era en el museo José Guerrero en Granada, era cuando vivía allí haciendo un SICUE en 2021, y recuerdo ir al museo y ver una exposición de Soledad Sevilla que me encantó, me parecía muy enigmática, y cuando me puse a indagar sobre ella, aún más. Más actual, me encantó la exposición de fotografía de Cristina García Rodero España Oculta en el IVAM. Me transportó a recuerdos no vividos y me cautivaron mucho sus imágenes de nuestra memoria colectiva.

Un libro:

Éramos unos niños de Patty Smith.

Una serie:

Los Serrano.

Un podcast:

Si te soy sincero, no escucho podcast nunca.

¿Quién te gustaría que te hiciera un retrato?

František Kupka, que me hiciera uno como su autorretrato de amarillos.

Una comida:

Un rollito de primavera de primero, luego pollo con almendras y arroz tres delicias, y una Coca-Cola.

Un bar de València:

Bar Django o “La Maricarmen” en la plaza de Joan de Vila-rasa.

Una calle de València:

La Calle Santa Teresa, donde me he criado.

Un lugar de València que ya no exista:

Muchos, pero sin duda sería el horno pastelería Gil.

¿Con quién te tomarías un vermut?

Me encantan las raíces familiares, y la memoria, seguramente me lo tomaría con mi abuelo Paulino, al cual no conocí, o con otros antepasados de mi familia, que me contaran secretos, curiosidades, o cosas que ya sé, pero contadas a su manera.