Soy Gretel Stuyck, actriz, bailarina, y co fundadora del proyecto La Màquina en Valencia.

Me parece dificilísimo definirme. Soy varias cosas. Profesionalmente soy tres ahora mismo, pero he sido muchas más como buena actriz (camarera, canguro, azafata, regidora… lo normal). Personalmente (me considero persona antes que cualquiera de las profesiones que desempeño y he desempeñado) nací con dos nombres porque hace 52 años no te dejaban ponerte un nombre que no tuviera santo, así que me bautizaron Margarita (nadie se ha dirigido a mí jamás por ese nombre pero fue mi nombre durante 18 años), creo que ahí empezó mi desdoblamiento de personalidad-es… en fin, he bailado con Ananda Dansa que son aún mi familia, he bailado en París con la compañía del novio de Bob Wilson, he trabajado en teatro y cine, con Carmen Maura y con mucha gente buena y no tanto… y después de todo ese divertido y nutritivo periplo, encontré al hombre de mi vida, volví a Valencia, tenemos tres hijos y hemos montado un proyecto precioso que es un teatro, una escuela y una compañía: La Màquina. Es una aventura brutal porque yo no sabía nada de llevar un cotarro de esta magnitud, inventarlo, gestionarlo y alimentarlo para que crezca… el cuarto hijo en definitiva. Muy estresante y muy apasionante a la vez. No me cambio… creo que por fin estoy en mi sitio.

Una canción:

Morgen! de Richard Strauss.

Una película:

Los Domingos, fue la última con la que lloré un rato.

Un montaje escénico:

Hombre… vale, no digo ninguna de la compañía La Màquina aunque la última Rosita nos ha quedado tan bonita… Pero cualquiera de Christoph Marthaler, Romeo Castellucci o Pippo del Bono.

Una exposición:

Como tengo hijos y mis salidas culturales desde hace años son con ellos, me han parecido muy chulas las primeras inmersivas de Van Gogh y Matisse.

Un libro:

¿Uno? El varón rampante, de Italo Calvino. Bueno no, El amor en los tiempos del cólera. Rayuela. Lo siento, soy muy muy muy indecisa, me cuesta concretar…

Una serie:

A dos metros bajo tierra.

Un podcast:

No uso.

¿Quién te gustaría que te hiciera un retrato?

No me gustaría que me hicieran un retrato, per Luis Lonjedo hace cosas muy bonitas.

Una comida:

Un plato de pasta.

Un bar de València:

La pérgola, porque entro, y después de 35 años yendo, aunque haga 10 que no me ven, me llaman por mi nombre y me ponen una cervecita helada.

Una calle de València:

Reino de Valencia.

Un lugar de València que ya no exista:

La casa negra en Pinedo.

¿Con quién te tomarías un vermut?

Puestos a soñar, me hubiera gustado haberlo tomado hace unos años con el difunto Pepe Mujica.