
Hola! Soy Ivan Esteve Besalduch y nací en Puçol un 29 de octubre -el día de la dana- de hace 46 años.
Soy periodista. Empecé en el diario Las Provincias y después trabajé durante 17 años en el Ayuntamiento de Mislata, como director de Comunicación. En 2018, con la puesta en marcha de À Punt, me incorporé a la redacción de informativos de la radio televisión pública valenciana; primero como jefe de redacción, después como subdirector y en verano de 2023 como director de informativos.
Durante mi etapa al frente de los informativos dirigí la cobertura de la dana de 2024, que para muchos fue un ejemplo de servicio público y un esfuerzo colectivo, por el que À Punt ha recibido numerosos premios y reconocimientos, entre ellos un Ondas. También me han dado alguno a título personal. Hace unas semanas recibí el premio a la Trayectoria Profesional d’Escola Valenciana.
He vivido la experiencia profesional más intensa de mi vida, aunque sigo bromeando (o no) con que soy agricultor de vocación y que lo del periodismo es circunstancial. Practico mi vocación en un huerto que tengo en Puçol, donde cultivo infinidad de variedades de verduras, hortalizas y frutales, y donde tengo también gallinas. Hago deporte, leo y me gusta la música en directo, así que igual me has visto en algun concierto o en algún festival por Valencia.
A pesar de todo, soy una persona normal. Por eso no te extrañará el nombre de mi canción favorita.
Una canción:
«Common People», de Pulp. Creo que es la canción que más veces he escuchado en mi vida, aunque también podría ser cualquiera de R.E.M, de Los Planetas o de Radiohead. Me gusta la música en directo. Ya se me ha pasado la época festivalera, pero sigo yendo a menudo a conciertos. Me parece el mejor plan para compartir con amigos. Las últimas entradas que he comprado son las del Deleste, que este año traen a Tame Impala, un concierto de la Pérgola de València y el de La Maria, en el Palau de les Arts, del mes que viene.
Una película:
No soy muy cinéfilo, la verdad, pero intento ver cada año las pelis más destacadas. Ahora tengo pendiente Sirat. En su día me impresionaron películas como La lista de Shindler y La vida es bella, pero si tengo que escoger una sería Pulp Fiction y, española, Tesis.
Un montaje escénico:
No sabría decir una en concreto. Pero recuerdo con mucho cariño haber participado, junto a otros comañeros, en el nacimiento del MAC, Mislata Art al Carrer, un festival que me hizo aficionarme mucho al teatro y al circo de calle, porque traíamos propuestas muy chulas.
Una exposición:
El Museo Magritte de Bruselas. Lo descubrí casi por casualidad. En un viaje con un grupo de periodistas, estábamos haciendo tiempo hasta el vuelo y decidimos ir. A mí de René Magritte me sonaba el nombre y poco más, y tal vez por la ausencia de expectativas, me encantó.
Un libro:
Ufff, la más difícil. Decir uno es imposible, pero si tuviera que hacer una lista, estaría seguro La plaça del diamant, de Mercé Rodoreda. Habría novelas como Un mundo feliz, El guardián entre el centeno o 1984. Alguna de Bukowsky y On the road, de Kerouac. La sombra del viento, de Ruiz Zafón, las novelas valencianas de Blasco Ibáñez y Noruega, de Rafa Lahuerta. De lo más reciente que he leído, me gustó mucho Los escorpiones, Canto jo i la muntanya balla y Comerás flores. Leo sobretodo novela, pero también me gusta leer biografías de gente a la que admiro. Éramos unos niños, de Patti Smith, es una joya.
Una serie:
En esto soy un bicho raro. No veo series. No me atraen nada y, además, soy incapaz de permanecer tanto tiempo sentado en el sofá frente al televisor. No tengo costumbre de ver series. Después de cenar, echo un vistazo a las redes sociales y cojo un libro. Y los fines de semana, mi tiempo de ocio lo invierto en el deporte y, sobre todo, en el huerto.
Un podcast:
Últimamente me he aficionado a The Wild Project. Al principio no me cayó nada bien el personaje, pero reconozco que es bueno y que siempre lleva gente interesante, que al final es la clave del éxito del podcast.
¿Quién te gustaría que te hiciera un retrato?
Paula Bonet. Hace poco leí El año que nevó en Valencia, la ilustración de la novela de Chirbes, y es canela en rama. De esos libros que pasas las páginas con miedo a que se arruguen.
Una comida:
Arròs amb fesols i naps. Es el arroz valenciano más infravalorado, en comparación con la paella i el arròs al forn. Me encanta el que hace mi madre, que nosotros llamamos ‘olla’. Coincide que estamos en la semana de Sant Antoni, el momento ideal del año para este plato.
Un bar de València:
Tengo predilección por las barras y podría decirte cualquier de las buenas de València. Pero me quedo con Casa Montaña, porque para mí lo tiene todo: encanto, producto, bodega, servicio. Y también barra! Un sitio al que nunca importa repetir.
Una calle de València:
Soy de pueblo y poco o nada urbanita, lo cual no es óbice para reconocer que València es una ciudad preciosa, aunque a mí no me guste para vivir. Mi zona preferida es el entorno del Mercat Central y el barrio del Carmen.
Un lugar de València que ya no exista:
Las gradas de general de pie de Mestalla. De pequeño iba los domingos a Mestalla con mi tío abuelo. Era un ritual. La paella, el postre, el café y a Valencia. Mi tío ya no está y, aunque sigo siendo valencianista, me apetece poco ahora ir a Mestalla.
¿Con quién te tomarías un vermut?
Con Kilian Jornet. Sin duda, el mejor deportista de todos los tiempos. Nadie ha conseguido en un deporte los logros que ha alcanzado Kilian y, además, durante tanto tiempo. De joven yo también hice carreras largas de montaña, supongo que por imitarle. Ahora estoy retiradísimo y él ahí sigue, ganando a los jóvenes de 20 años. Además de sus proezas, es un tipo con unas reflexiones muy interesantes.










