
Me llamo Javier Valiente y soy diseñador gráfico. Tengo mi propio estudio y desde hace años desarrollo proyectos de identidad visual, cartelería, motion y dirección creativa.
Mi relación con el diseño empezó muy pronto. Me crié prácticamente dentro de la imprenta de mis padres, rodeado de papeles, tintas y máquinas. Supongo que de ahí me viene esa relación muy ligada al oficio: entender el diseño no solo como algo conceptual o digital, sino también como algo físico, material.
A lo largo de mi trayectoria he trabajado en proyectos de comunicación y cartelería para instituciones y marcas como Warner Bros., el Gobierno de España, el Ayuntamiento de Valencia o la Generalitat Valenciana.
Desde hace unos años también aplico esa mirada del diseño a otro territorio muy valenciano: las Fallas. Para mí diseñar una falla no es muy distinto a diseñar un cartel o una identidad visual. Todo parte de una idea, de un concepto gráfico y de una manera de organizar las formas, el color y el mensaje.
La diferencia es la escala. En lugar de papel o pantalla, el diseño se convierte en una pieza tridimensional en el espacio público. Y además tiene algo muy particular: es efímero. Se construye durante meses para acabar ardiendo en la noche de la cremà.
Me interesa mucho ese cruce entre diseño, cultura popular y espacio urbano. Intento abordar las fallas desde ahí: no tanto como artista fallero, sino como diseñador gráfico que utiliza esta tradición para experimentar con el lenguaje visual a otra escala.
Una canción:
‘Say You’ll Be There’, de Spice Girls.
Una película:
El apartamento de Billy Wilder o cualquier película que salga Nueva York.
Un montaje escénico:
El musical de Chicago en Broadway. No me canso de ir y verlo tantas veces como sea posible.
Una exposición:
Cualquiera Biennal de arte de Venecia.
Un libro:
La libretilla de recetas de mi abuela donde se apuntaba cómo había que hacerlo todo.
Una serie:
Sabrina Cosas de Brujas.
Un podcast:
Cualquiera en el que hable Samantha Hudson.
¿Quién te gustaría que te hiciera un retrato?
Cualquier persona a la que quiero.
Una comida:
PATATAS FRITAS.
Un bar de València:
Bar Ripalda.
Una calle de València:
Calle Na Jordana.
Un lugar de València que ya no exista:
Cualquier rincón del barrio del Carmen que tuviera un pequeño comercio y no un piso turístico.
¿Con quién te tomarías un vermut?
Con Britney Spears.










