
Foto: Sergio Lacedonia
Hola, me llamo Mon. Mi verdadero nombre es Antonio, pero ya nadie me llama así. Llevo el mote con mucho orgullo gracias a los que me bautizaron por segunda vez, mis amigos Carlos y Nacho.
A mi padre le hubiera gustado aficionarme al futbol, pero salí cinéfilo como mi madre. De niño me pasaba el día en el videoclub de mi barrio. Tanto es así que, en toda su historia, les atracaron cinco veces y en cuatro estaba yo dentro.
Me resulta muy difícil definir mi profesión. Soy autónomo apaleado, y de elegir un epígrafe ese sería sin duda el de feriante. Tengo la inmensa fortuna de trabajar en la radio, en el programa de mi amigo Ramón Palomar Abierto a mediodía, en la 99,9 Valencia Radio. Todo lo que sé de la profesión, y más allá, se lo debo a él. Y poder trabajar en lo que a uno le gusta, al lado de un gran amigo, compensa todo el drama del trimestre, de eso no tengo duda. También me dedico al audiovisual y a la publicidad cuando tengo oportunidad.
Empecé varias carreras y no acabé ninguna, que diría Michi Panero, pero creo que he encontrado mi lugar en el mundo. Virgencita, que me quede como estoy.
Una canción:
Brilliant Disguise de Bruce Springsteen. Todavía recuerdo cuando la escuché por primera vez hace casi cuarenta años. El impacto sigue intacto.
Una película:
Muchas, pero El Desencanto es una película que me llegó a obsesionar y que me acompaña a diario. Media Valencia tiene mi contraseña de FlixOlé porque le doy la turra a todo el que conozco para que vea la peli. Incluso se me ha pasado por la cabeza escribirla aquí por si algún lector no la conoce.
Un montaje escénico:
La mujer de negro, que dirigió el gran Chicho Ibáñez Serrador y que pude ver en 1999 en el teatro Olympia con un inmenso Emilio Gutiérrez Caba.
Una exposición:
La exposición de Edward Hopper en 2012 en el Thyssen. Jamás he visto nada que reflejara la soledad como la obra de Hopper. Salí de la exposición mucho más solo y devastado, pero como buen existencialista, disfruté del viaje.
Un libro:
Tengo en la mesita de noche, desde hace treinta años, Hamlet. En esa obra está el universo entero, y cada vez que la releo me sigue sobrepasando.
Una serie:
Twin Peaks. Me cambió la vida cuando la vi allá por el 1990. Nunca volví a ser el mismo. Desde entonces la veo completa todos los años.
Un podcast:
Marea Nocturna, un podcast de Radio Primavera Sound sobre cine fantástico y de terror. No os perdáis el episodio dedicado al Giallo.
¿Quién te gustaría que te hiciera un retrato?
Tengo la fortuna de contar con muchos amigos ilustradores. Ya he conseguido que me retraten Paco Roca y Martín Forés. Ahora voy a por MacDiego, César Sebastián, Modesto Granados y Boke Bazán. Y dejadme recomendar también a dos grandísimos fotógrafos que siempre me han retratado mejor de lo que soy: Manuel Peris y Sergio Lacedonia. Los quiero mucho a todos.
Una comida:
Tengo el estómago dividido entre el arroz de cocido de mi madre y el arroz al horno de mi prima Silvia.
Un bar de València:
Mucho mejor si pongo más de uno. Loco Club, donde acabé encontrando una familia. Gracias, Lorenzo, Marilén, Miguel y Fran. También Splendini, regentado por Jelen y Jose Mardi. Allí besé por primera vez a Paula, mi chica. Y allí quedo con mis amigos Visen, Fran y los Pacos. Sin duda el bar más molón de Valencia. Y por supuesto el King Creole, de mis queridos Juanjo y Reme.
Una calle de València:
La calle Doctor Romagosa, donde nació mi madre Concha.
Un lugar de València que ya no exista:
El bar Juanita, en la calle Lepanto. Pasé tanto tiempo allí con Julio y Sofi que tendría que haberme empadronado en el local.
¿Con quién te tomarías un vermut?
Con John Carpenter, pero conociendo su genio seguro que saldría escaldado.






