No suelo definirme mucho, pero creo que soy una persona curiosa y bastante observadora. Estudié Turismo en la Universitat de València e hice Máster en Gestión Cultural en la Universidad Complutense de Madrid. Desde hace cinco años formo parte del departamento de comunicación de Olympia Metropolitana.

Siempre me ha gustado escuchar historias y contarlas y, con el tiempo (y mucha suerte), fui redirigiendo mi camino profesional hacia ahí. En Olympia he aprendido muchas cosas, hay un equipo humano excepcional. Especialmente he aprendido de Mª Ángeles Fayos, tengo mucha suerte de estar creciendo poco a poco a su lado.

En mi tiempo libre me gusta estar con mi familia y mis amigas. Para mí son pilares fundamentales y parte de lo que soy. Me gusta leer (mucho), escuchar música (siempre) y cocinar. La cocina es mi espacio de creatividad. Un refugio y también una manera de volver a mi niñez: me encanta versionar las recetas de mi madre y de mi abuela. ¡Ah! Y adoro la montaña durante todas las épocas del año. Mi sueño es tener una casita perdida por el Pirineo Aragonés.

Una canción:

Me paso el día escuchando música y escucho absolutamente de todo, sin esconderme. Si tuviera que elegir alguna: ‘Viva la vida’ de Coldplay, ‘Un buen día’ de Los Planetas, ‘Could You Be Loved’ de Bob Marley y ‘A mi manera’, en la versión de Siempre Así.

Una película:

Tengo el corazón dividido entre Sonrisas y lágrimas y Notting Hill.

Un montaje escénico:

Me gustan las obras que hacen pensar, esas que cuando sales de la sala te dejan con miles de preguntas. La primera que me viene a la mente es 1936, de Albert Boronat, Juan Cavestany, Andrés Lima y Juan Mayorga. La vi el año pasado en el Valle-Inclán y estuve días reflexionando sobre el tema.

Una exposición:

Tejer como código abierto, de Teresa Lanceta, en el IVAM. Después de verla le he seguido mucho la pista. Hace unos meses una de sus obras estaba en la exposición Lo tienes que ver, de la Fundación Juan March, y al reconocerla me hizo especial ilusión.

Un libro:

Me encanta leer. Nunca me cansaré de decir Rebeldes, de Susan Eloise Hinton. Últimamente recomiendo mucho Las gratitudes, de Delphine de Vigan: corto, muy tierno. También me gusta todo lo que escribe Laura Ferrero y, por añadir otro, Dispara yo ya estoy muerto, de Julia Navarro. De este en concreto tengo muy buen recuerdo porque lo leí al mismo tiempo que una mis mejores amigas e íbamos comentándolo a medida que lo avanzábamos.
Y soy muy de Mafalda: tengo un calendario suyo en la mesa y lo primero que hago al llegar a la oficina es leer la viñeta del día. Siempre me saca una sonrisa.

Una serie:

En clave sitcom, sin duda, Friends. Aunque también soy muy de Modern Family (Amo a Cameron) y Paquita Salas.

Un podcast:

Sofá Sonoro, de Alfonso Cardenal. Un podcast para sentarte a escuchar historias de música con tiempo y sin ruido. También escucho mucho Poco se habla!; he de decir que la risa de Xuso Jones me resulta bastante contagiosa.

¿Quién te gustaría que te hiciera un retrato?

Laura Castelló.

Una comida:

Los que me conocen saben que lo que más me gusta del mundo es comer. Me quedo con dos: arroz al senyoret o el pastelón (el pastel de carne con espinacas y puré de patatas que hacía mi abuela).

Un bar de València:

Ya se ve que me cuesta elegir: Bar Ricardo, Erajoma, Ostras Pedrín, La Pérgola o La Latería del Carmen.

Una calle de València:

La Calle Barcas.

Un lugar de València que ya no exista:

La librería de mis abuelos, Librería Bello.

¿Con quién te tomarías un vermut?

Pues ahora mismo… con Luis Barragán. Estos días estoy leyendo mucho sobre él y me parece un tipo curioso y con muy buen gusto.