
Foto: Nastassia Tarusava
Si tuviera que definirme de alguna manera, diría, ante todo, que soy una persona inquieta y emprendedora. Arquitecta de formación, encontré mi verdadera vocación en la gestión cultural. El sector creativo y la producción de actividades vinculadas a la arquitectura, han dado rienda suelta a mi capacidad para crear e impulsar proyectos culturales. Soy la directora de Open House Valencia, un festival sin ánimo de lucro que conecta arquitectura, diseño y sociedad. Persigo la autenticidad y defiendo la transversalidad entre disciplinas.
Open House Valencia celebrará su VIII edición del 23 al 25 de octubre, puedes consultar la programación aquí.
Una canción:
Elegiría La mujer de verde, de IZAL. Me encanta la buena vibra que tiene, los cambios de ritmo, el mensaje… la puedo escuchar una y mil veces y siempre me parece un buen momento.
Una película:
Sin dudarlo, Origen, de Christopher Nolan. Me fascinan todas sus películas, la complejidad de la trama, los giros de guión y la elasticidad con la que maneja el tiempo y el espacio. Y en particular, Origen me parece una obra magistral, una película que te tiene en vilo hasta el último segundo y en la que la arquitectura cobra un protagonismo especial.
Un montaje escénico:
Soy más de contenido, que de envoltorio. Así que me encantaría poner en valor la obra Tres noches en Ítaca, de Alberto Conejero, que se estrenó el pasado mes de febrero en Matadero en Madrid. A partir de la escenografía estática de una casa junto al mar, y con únicamente tres actrices, se desarrolla un relato muy íntimo entre tres hermanas que descubren las complejidades de su familia tras la muerte de su madre. Desprende un gran trasfondo emocional y conjuga todos los ángulos que puede contener una misma historia.
Una exposición:
Creo que no soy capaz de elegir una sola exposición que me haya marcado tan especialmente, y que son muchas las que han aportado valor a mi mirada cultural. Pero me viene a la mente una colección privada que me fascinó, por tratarse de un tema sobre el que nunca me había parado a reflexionar: la colección de diseño industrial de Andrés Alfaro Hofmann. Una recopilación de más de cinco mil electrodomésticos que muestra la evolución de estos objetos, desde las primeras versiones que se fabricaron, hasta los modelos actuales. Una visita a este espacio te retrotrae en el tiempo y transforma tu percepción sobre diseño y funcionalidad, a través de los pequeños aparatos de uso cotidiano.
Un libro:
He leído recientemente Lecciones de Química, de Bonnie Garmus, y te diré que lo he comprado para regalar en tres ocasiones en el último mes. A pesar de ser la primera novela de la autora, es un relato mordaz que desafía los estereotipos y el orden establecido, completamente adictivo y con un mensaje tan potente como imprescindible para la sociedad y para las mujeres.
Una serie:
Sinceramente, no soy nada de series. Prefiero una película y, si puede ser en el cine, mejor. Si tengo que elegir, me quedaría con Black Mirror, aunque deseo con todas mis fuerzas que sus predicciones sobre la sociedad del futuro sean equivocadas.
Un podcast:
Nadie sabe nada me acompaña habitualmente, muchas veces cuando conduzco. Me divierte escuchar las conversaciones entre Andreu y Berto, su naturalidad y el tándem que conforman.
¿Quién te gustaría que te hiciera un retrato?
Me encantan las ilustraciones de Virginia Lorente y su manera de representar València -muy arquitectónica, por cierto-. En lugar de un retrato al uso, preferiría una imagen urbana de la ciudad en la que se reconozca un edificio emblemático y yo apareciera casualmente caminando, o asomada por algún balcón.
Una comida:
El arroz al horno. Me encantaría tener más tiempo para cocinar y preparar platos típicos, de los de toda la vida. Es mi propósito pendiente, aunque por ahora no consigo compaginarlo con una vida cultural frenética.
Un bar de València:
Por suerte, València todavía tiene bares auténticos como La Murta. Me recuerda a los tiempos de estudiante en Benimaclet, al ambiente festivo de las Fallas en el barrio, y al sabor de Morella, origen de quienes regentan el bar. Lo que me abre el apetito y me recuerda que hace mucho que no me paso por allí…
Una calle de València:
Cualquiera de Ciutat Vella. Y si de repente descubro algún callejón por el que nunca he pasado, mejor. Me encanta perderme por los centros históricos de las ciudades, salir de la ruta marcada y descubrir rincones abandonados. Es algo que a mi pareja no le parece tan bien en según qué países… es mucho más precavido que yo, supongo que me habrá ahorrado más de un problema callejero. Pero a mí me encanta dejarme llevar.
Un lugar de València que ya no exista:
Hace unos días conversaba con la Fundación Goerlich sobre el proyecto del Club Náutico de València, una obra maestra del racionalismo que fue derribada en los años 80. Además de la arquitectura, mi vinculación con el mar y la natación hacen que el proyecto despierte aún más mi curiosidad, me hubiese encantado conocer el edificio.
¿Con quién te tomarías un vermut?
Ufff, ¿tengo que elegir sólo a una persona? Tengo la suerte de compartir una copa de vino con gente nueva e interesante casi todas las semanas, en inauguraciones o eventos culturales de la ciudad. Muchas veces, simplemente echo de menos tomar ese vermut con mis amistades más cercanas.









