Música

Césped de Verdad, alérgicos a los sonidos artificiales

Césped de Verdad. Foto: Edgar Fadrique .

Blanca Pomet (batería y voz) y Alberto Serrano (guitarra, voz, loops, Kaossilator) son Césped de Verdad, alérgicos a lo artificial y al conformismo sónico. Chusma Ocre (Repetidor Disc, 2018) es su segundo disco, con el que siguen poniendo a prueba los tímpanos ajenos al tiempo que invitan a bailar despreocupadamente. ¿Noise-punk? Sí, pero no solo es eso.

Chusma Ocre suena más fresco que vuestro primer disco, cuando lo habitual suele ser al revés.

(Alberto) También notamos esa frescura que dices. Creemos que se debe más bien a un tema compositivo ya que mientras el primero disco son canciones que hacía yo a la guitarra acústica en casa y pasábamos a banda en el local, ahora hemos hecho los temas improvisando juntos en los ensayos y se nota bastante la diferencia, es todo más ágil. Creemos también que al haber grabado de modo diferente, en otro estudio y con nuevas personas, se ha generado otro sonido haciendo en realidad lo mismo: llegar al estudio y grabar del tirón en un par de días con 2 ó 3 tomas… sin embargo tiene otro sonido.

El primer disco fue grabado y mezclado con Pablo Peiró, en el segundo se encargó principalmente Carlos Ortigosa, aunque también Peiró se encargó de algunas canciones. ¿Fue intencionado repartir entre el trabajo en ambos o una cuestión de fuerza mayor?

(Alberto) Desde un principio Carlos se encargó de la grabación colaborando con Pei en Music Rooms (Xirivella), ya que de hecho trabajan juntos. Recuerdo que era de lo primero que Pei iba a grabar allí y trabajaba junto a Carlos. Si no recordamos mal, Pei se encargó más de la mezcla. Íbamos a sacar un EP, pero al final decidimos hacer un LP y volvimos a grabar, pero por alguna razón Pei no estaba disponible esos días, lo cual no suponía ningún problema porque Carlos ya se había encargado de la grabación en la primer parte y terminó de mezclar los últimos temas. El master lo hizo Martin Ballesta, un colega que nos recomendó Pablo y lo hizo brutalísimo de bien. En resumen: surgió así, no había nada buscado.

¿Se debe entender el trabajo de Peiró y Ortigosa como productores del disco o esa función la asumís vosotros? ¿Sois receptivos a recibir ideas sobre vuestras canciones?

(Blanca) En principio, y como según ellos mismos dicen, no son productores. Ellos han hecho el trabajo de grabación y mezcla. Nunca pensamos en una producción en el sentido estricto del término pero nos encanta escuchar ideas o consejos de las personas con las que trabajamos, mientras ellos sacan sonido con sus conocimientos de mezcla, de utilización de amplis… pero sin buscar un sonido producido ni diferente a lo que solemos hacer en directo. De hecho, una de las instrucciones, por decir alguna que damos cuando hablamos de estas cosas, es que nos gusta que el disco suene lo más parecido al directo, que no haya mucha diferencia. Que suene a disco grabado, pero que la guitarra y la batería suenen naturales como cuando estamos ante el público.

Vuestras letras son frases que repetís una y otra vez, ¿son así porque las entendéis como una parte instrumental más de la canción, para que el mensaje quede más claro, por pereza, …?

(Blanca) Quizá por falta de necesidad de desarrollar historias y tomarnos la letra y la voz, como dices, como una parte instrumental. Nos gustan las frases sugerentes o interpretativas, más que los desarrollos narrativos, y con una idea o dos ya tenemos suficiente. También nos mola la idea de decir cosas que puedan tener distintas recepciones en una sola idea, o el tema de decir obsesivamente algo que no se entiende por absurdo, como el ser humano.

¿Es intencionada esa dualidad en las canciones, con títulos extravagantes o descacharrantes, pero al mismo tiempo con una segunda lectura más crítica en algunas de ellas, como si quisierais huir de dar la paliza panfletaria, pero sin renunciar a dejar clara vuestra postura?

(Alberto) Blanca no considera que sea intencionado, pero sí que es verdad que siempre hay una lectura más crítica o seria con un embalaje en apariencia surrealista o estúpido, lo cual nos gusta por lo que has comentado: no hay panfleto, pero sí hay crítica y sobre todo humor.

¿Qué papel juegan en el conjunto global del disco esos breves interludios instrumentales entre canciones?

(Blanca) En principio no jugaban ningún papel conceptual ahí puestos. Son cosas que Alberto ha grabado con el móvil en el local y ha metido ahí entre tema y tema. Vimos que daba como un colchoncito, una hamaca de playa entre los temas. Hay que sacarle más partido al móvil.

A pesar de la velocidad, del más rápido más alto, vuestras canciones siempre esconden una base melódica (que incluso en algunos fragmentos de canciones acapara todo el protagonismo, siendo vuestros momentos más Pixies o Pavement). ¿Qué importancia tiene la melodía para vosotros desde el punto de vista compositivo?

(Alberto) Cuando estoy con la guitarra me gusta que haya esa sonoridad chachi de acordes bonitos que he chupado del indie de los 80 y de los 90. Me gusta la agresividad, pero a veces me cansa si no hay cierta armonía, y esa mezcla que hay en los grupos que citas, o en otros como Sonic Youth o Husker Dü, o incluso en la No Wave o en el postpunk, en general me flipa. Pixies me chiflan, y Minutemen, y millones de cosas que tienen como esa tensión de energía y acordecitos molones que marcan lo que hago cuando pillo la guitarra. A Blanca le encanta Pavement, por cierto, se las sabe todas.

En algunos momentos parece que las canciones podrían virar hacia terrenos más electrónicos, tal vez por los loops, o por los ritmos repetitivos y sincopados. ¿Os interesa la música electrónica? ¿Habéis pensado alguna vez que en un futuro tuviera presencia en Césped de Verdad?

(Alberto) En principio no, quizá la sensación sea por los loops, el intento de buscar un ritmo sincopado como dices…, pero nunca hemos pensado en introducir electrónica así tal cual. Pero ahora que lo dices yo no le haría ascos.

¿Cuándo sabéis que una canción ya está terminada? ¿Cómo se pone punto y final y no se cae en la tentación de seguir añadiendo o probando cosas nuevas?

(Blanca) Cuando vemos que va a haber una tendencia repetitiva y que se va ha hacer un poco larga (3 minutos o más) solemos empezar a parar y revisar. Cuando notamos que las partes están cohesionadas, nos gustan y no hay mucha repetición, pues así se queda, aunque el resultado podría haber sido cualquier otra cosa.

¿Qué han aportado al disco Borja Boscà tocando el bajo en dos temas y Jaume de la Mort con el diseño? ¿Por qué los elegisteis a ellos?

(Alberto) A los dos los hemos elegido porque son amigos, gente que conocemos y que nos inspiran por su creatividad y su no parar de hacer cosas. Borja comparte nuestro sentido del humor y aporta nuevas chorradas, así que decidimos contar con él para un tema, ya que a veces quedamos con él para tocar y hacer el gamba divirtiéndonos y salió un día el tema Isóstar, donde también mete voces absurdas, de hecho la anécdota que da origen a la canción y la letra es suya. Además Borja pilla copias para distribuir con su sello Borx Records y es un colega con el que nos hemos ido de gira y todo fluye mágicamente con él.

Jaume es una persona flipante cuyos dibujos nos encantan y creemos que plasman a la perfección el bizarrismo cutre que puede tener nuestro grupo. Es la figura que sostiene el Col.lectiu Baix Terra en Benissa y nos han invitado a tocar muchas veces allí, nos pillamos nuestros fanzines, tocamos a veces juntos, somos personas afines con las que nos entendemos y nos gusta hacer cosas con ellos. Así siempre sale todo fetén.

En directo, ¿las canciones grabadas son un punto de partida a partir de las cuales construir algo distinto o las reproducís lo más fielmente que podéis?

(Alberto) En efecto, yo diría que nunca he tocado igual una canción. Son un punto de inicio o una estructura registrada que nos gusta manosear y cambiar en directo. Blanca se sabe las baterías de memoria, y yo con la guitarra voy tocando lo que me da la gana manteniendo la base de la canción, pero me encanta improvisar, tocar, rascar, de modo siempre diferente.

¿En qué se refleja en vuestras canciones que ambos seáis profesores de filosofía?

(Blanca) Deliberadamente en nada, pero quién sabe, quizá los referentes y lecturas que tenemos salen totalmente filtrados por no se sabe dónde en las letras. Según Blanca el espíritu crítico y el sentido del humor son independientes de cualquier formación. Aunque Chernóbil con salchichas está extraída de la lectura de Günther Anders y Pelea de gafas es una hipótetica lucha a base de aspavientos vocales de Sloterdijk y Zizek, pero esto no son más que referentes que uno tiene y si hubiésemos sido matemáticos, hubiésemos hecho alguna chorrada con Fibonacci o algo así. Todo se debe más bien al carácter que compartimos e integramos al hacer música y escribir.