Cruasán en Nuez Café

Eva Muñoz continúa su ir y venir por Valencia cual gourmet solitaria, escogiendo sus bocados favoritos. Una galería de sabores, texturas, aromas, de aquellos platos que forman su lista de reproducción sobre la que podría volver una y otra vez. De los más sencillos, a los más creativos, cocinas genuinamente valencianas y/o de otros mundos. Una selección deliciosa para que el lector de Verlanga o el turista ocasional que pase por Valencia, pueda disfrutar al menos una vez. ¡O más!

Nuez Café Valencia pastelerías Cafetería

Foto: Eva M.Rosúa

Ya sabemos que inauguramos la sección gastronómica de Verlanga hablando de ellos; pero es que en todo este tiempo la frustración ha ido en aumento ante la imposibilidad de encontrar una alternativa digna. Valencia no es tierra para cruasanes. Debe ser la humedad, nuestro bajo nivel de exigencia o la proliferación de masas congeladas (muchas servidas por una empresa con nombre de ilustre mexicana) en las que lo de “a mano” se confunde con “artesano”. El resultado es un producto parecido al cruasán-imán de la nevera: bonito por fuera pero falso por dentro.

No está todo perdido. Y aunque atemporales templos del cruasán francés cierren (la pastelería-confitería Villanueva en la calle Don Juan de Austria; sobre la exterminación de lo que fueron nuestros comercios insignias, mejor no hablamos…), a pocos metros de allí, Nuez Café nos ha devuelto la fé por el cruasán. Es perfecto, no se le puede pedir más. Tostado el hojaldre, con su dosis exacta de almíbar, tierno por dentro, y con ese amarillo (cruasán) prodigio de la mantequilla que debería incorporar la carta Pantone. El nombre “Nuez” viene de una tarta de corazón de café, con chocolate, nueces y yema con más de cincuenta años de historia creada en el obrador de Obispo Amigó. Medio siglo o más, porque los pioneros fueron los abuelos en su negocio de Ángel Guimerá. Uno de esos locales desaparecidos, representantes de una época en la que lo de menos era el nombre (no lo tenía), y lo importante la dedicación al oficio.

El viaje desde el obrador a la cafetería Nuez no creemos que sea escoltado pero entran ganas de asaltar el convoy. Al menos por favor, que salvaguarden la fórmula de la media luna para que no se pierda jamás. Porque no es fácil ser un cruasán en Valencia.

Recordad que el próximo 16 de septiembre, Verlanga lanza Paladar, una newsletter semanal gastronómica, podéis suscribiros gratuitamente aquí.


Nuez Café (Calle Convento San Francisco, 6. Ciutat Vella. Valencia).

Un comentario

  1. Pingback: Los tres platos de Estefanía Pastor | Verlanga

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.