
El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana presenta para 2026 un programa expositivo y educativo que apoya la creación valenciana, incorpora miradas internacionales y amplía su alcance a todo el territorio y a más de 400 centros educativos.
El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana presenta para 2026 una programación cultural que reúne 36 exposiciones con la participación de más de un centenar de artistas valencianos, además de actividades en las tres provincias y un ambicioso programa educativo y de mediación que, por primera vez, se extiende tanto a ayuntamientos como a más de 400 centros escolares.
La propuesta mantiene como eje la recuperación del sector artístico tras la dana de octubre de 2024, una línea que se concreta en varias exposiciones itinerantes y de producción propia. Entre ellas destacan Andana y Salvem les fotos, realizadas en colaboración con las universidades públicas valencianas, así como la muestra audiovisual La huella de la dana. A este conjunto se suma La práctica artística en el territorio dana, una exposición colectiva comisariada por Álex Villar que reúne obras de más de 70 artistas afectados y que explora cómo la riada ha transformado sus procesos creativos. La muestra podrá verse a partir de mayo en la Sala Ferreres del Centre del Carme.

La programación del Centre del Carme para 2026 combina el impulso a la creación emergente con la revisión de trayectorias consolidadas. Proyectos como PAM PAM 26!, vinculado a la UPV, o la celebración del 175 aniversario de la Escuela de Arte y Superior de Diseño (EASD) conviven con exposiciones dedicadas a figuras como Joan Verdú o una lectura contemporánea de la obra de José Segrelles. El diálogo con el contexto internacional llega de la mano del fotógrafo Chema Madoz y del artista y pedagogo Pablo Helguera, además de una muestra singular en torno a la colección de arte de Avelino Marín.
La fotografía, el diseño, la ilustración, el dibujo y la videocreación ocupan un lugar central en el programa. Entre los proyectos destacados figuran Historia ilustrada del arte valenciano, con la participación de más de 30 ilustradores actuales, las revisiones de las trayectorias de Pepe Beas y Pepa López Poquet, y en Alicante una exposición conmemorativa del histórico Premio de Artes Plásticas de la Diputación, junto a un diálogo en torno al dibujo entre Xavier Monsalvatje y Manuel Galdón.
En Castellón, la programación incluye una muestra conmemorativa del 775 aniversario de la ciudad, mientras que el diseño tiene un protagonismo especial con la retrospectiva dedicada a Paco Camallonga, autor de la Falla infantil de 2026. En el ámbito fotográfico, junto a Chema Madoz se presenta el trabajo del valenciano Txema Rodríguez, y se renueva la colaboración con los festivales Valencia Photo y Photoalicante.
El arte contemporáneo más actual se despliega en propuestas de videoarte como La Multikanal, en colaboración con MAKMA, y en exposiciones individuales de Ana Esteve, Yolanda Benalva, Rocío Gárriga, Silvia Martí y Marco Ranieri. A ellas se suman colectivas como Circuito Cerrado, The Subversive Stich, Memorias del suelo, Todo lo sólido se desvanece en el aire o Las Manos, que reflexionan sobre la relación con la tecnología, el retorno a lo rural o el feminismo desde el textil, la performance, la música o la instalación.
La programación pública del Centre del Carme se apoya en la colaboración con más de 80 entidades e integra festivales de artes escénicas, música y cine, además de ciclos propios como Encuentros en el Carmen o CCCClaves para el cine. En 2026 se incorporan nuevos ciclos y se refuerza la colaboración con el Institut Valencià de Cultura en una nueva edición de Dansa València.
El área educativa amplía su alcance con tres nuevos programas. Constel·lacions se centra en colectivos afectados por la dana; Innov@arts, desarrollado junto a la Dirección General de Innovación e Inclusión Educativa, prevé la participación de artistas de distintas disciplinas en más de 400 centros docentes; y BICC Bienes de Interés Cultural Comunitario invita a los ayuntamientos a integrar lenguajes contemporáneos en los procesos de recuperación del patrimonio cultural local.








