La Universitat de València abre la XXIX edición de Mostra art públic / universitat pública, una convocatoria que seleccionará hasta doce intervenciones artísticas efímeras para los campus de Burjassot y Blasco Ibáñez.

La Universitat de València ha puesto en marcha la XXIX edición de Mostra art públic / universitat pública, una convocatoria que vuelve a situar la creación contemporánea en el centro de la vida universitaria. El programa, impulsado por el Vicerectorado de Estudios a iniciativa de la Delegación de Estudiantes y organizado por el Servei d’Informació i Dinamització (Sedi) con la colaboración del Vicerectorado de Cultura y Sociedad, propone transformar los espacios públicos de los campus de Burjassot y Blasco Ibáñez en lugares de intervención artística abiertos también a la sociedad.

La convocatoria seleccionará, en régimen de concurrencia competitiva, un máximo de doce proyectos artísticos concebidos como intervenciones efímeras. La propuesta pone el foco en trabajos que inviten a pensar la relación del arte contemporáneo con la ciencia, las ciencias sociales y las humanidades, entendidas no solo como campos de conocimiento, sino también como puntos de partida para activar otros saberes transversales y descentralizados.

Podrán presentarse personas mayores de edad de cualquier nacionalidad o lugar de residencia, tanto de forma individual como colectiva. Cada participante o equipo podrá registrar una única solicitud y un único proyecto. En el caso de que una misma persona o colectivo presente más de una propuesta, solo se tramitará la última. Tampoco podrán concurrir quienes hayan sido premiados en las dos ediciones anteriores.

Las obras deberán plantearse como proyectos de arte público destinados a una exposición temporal en alguno de los espacios de los campus de Burjassot o Blasco Ibáñez. Entre las condiciones fijadas en las bases, se establece que las intervenciones no podrán provocar daños en edificios, instalaciones o entorno urbanístico, ni interferir en la actividad universitaria. Además, las piezas instaladas en el exterior deberán estar preparadas para resistir las condiciones meteorológicas durante cuatro semanas, mientras que las situadas en interiores también deberán garantizar su estabilidad. En caso de emplear imágenes o música, las autoras y autores asumirán la responsabilidad de contar con los derechos de uso correspondientes.

La inscripción deberá formalizarse a través del formulario habilitado en la sede electrónica de la Universitat de València. Junto a la solicitud será necesario aportar documentación identificativa; un currículum artístico de un máximo de dos páginas; un dosier personal en PDF, de hasta diez páginas, con obra realizada anteriormente; un dosier detallado del proyecto propuesto, con descripción, motivación, contenidos, adecuación al espacio y, si procede, vinculación con alguna línea de investigación, además de bocetos, imágenes, planos, dibujos o materiales sonoros; y un presupuesto aproximado de producción.

El plazo de presentación permanecerá abierto desde el día siguiente a la publicación oficial de la convocatoria en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana hasta el 23 de abril de 2026 a las 14.00 horas.

La evaluación correrá a cargo de un jurado cuyos integrantes se harán públicos en el tablón oficial de la Universitat de València. Ese jurado seleccionará hasta doce proyectos, aunque podrá dejar la cifra por debajo de ese máximo si las propuestas no alcanzan una puntuación mínima de cinco puntos. Entre los criterios de valoración figuran la calidad artística, la relación con el objeto de la convocatoria, la adaptación al espacio arquitectónico del campus, la capacidad de transformar y dinamizar el entorno, la posible vinculación con líneas de investigación de la Universitat y la incorporación de valores como la innovación, la sostenibilidad, la igualdad, la justicia, la solidaridad, la cooperación o el progreso social y económico.

Cada uno de los proyectos seleccionados recibirá una dotación económica de 2.000 euros, dentro de una partida global de 24.000 euros con cargo al presupuesto de la Universitat de València para 2026. El abono se realizará en dos fases: un 50 % anticipado tras la resolución y la aceptación del premio, y el 50 % restante una vez finalizada la exposición, desmontadas las instalaciones y entregado un texto explicativo de la obra para el catálogo posterior.

Las intervenciones seleccionadas se exhibirán durante cuatro semanas entre septiembre y diciembre de 2026. La organización comunicará a las personas seleccionadas las fechas concretas de exposición en cada campus, que no necesariamente coincidirán en el tiempo. También podrá determinar o modificar la ubicación definitiva de cada proyecto en función de su adecuación al entorno y del uso académico de los espacios.

Los gastos de producción, transporte e intervención correrán a cargo de las personas seleccionadas, aunque la organización facilitará apoyo técnico en las tareas de montaje y desmontaje según las características de cada obra. También asumirá, en los casos de residencia habitual a más de 150 kilómetros de los campus, los gastos de alojamiento de hasta tres noches para facilitar el montaje y desmontaje.

Además, quienes resulten seleccionados deberán mantener al menos tres reuniones, presenciales o en línea, con el personal técnico de coordinación para informar del proceso de producción. Las obras tendrán que estar completamente montadas antes de las 10.00 horas del día de inauguración y deberán poder desmontarse en la tarde de la clausura o dentro de las 24 horas siguientes.

La convocatoria contempla también la publicación de un catálogo con textos y reproducciones de las intervenciones expuestas. La organización se reserva, además, los derechos de publicación y reproducción de los materiales gráficos derivados de la muestra y de las instalaciones.

Con esta nueva edición, Mostra art públic / universitat pública insiste en una idea clara: convertir el campus en un espacio vivo para la creación, el pensamiento y la relación entre disciplinas, donde el arte no aparece como un elemento decorativo, sino como una herramienta capaz de activar preguntas, modificar la percepción del entorno y abrir nuevas formas de diálogo con la comunidad universitaria y con la ciudad.