El Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC) presenta del 2 de julio al 27 de septiembre la exposición Verse expuest_, un proyecto de la artista valenciana Rocío Garriga que toma como punto de partida la historia de los zoológicos bombardeados durante la II Guerra Mundial para reflexionar sobre la vulnerabilidad compartida entre animales y seres humanos, así como sobre las distintas formas de violencia y de exposición a la mirada de los demás.

La muestra, instalada en la Sala 1 del CCCC, reúne nueve esculturas e instalaciones realizadas expresamente para la ocasión junto a documentos, fotografías y objetos históricos originales que contextualizan el relato y dialogan con las obras contemporáneas.

El proyecto se centra en el bombardeo del zoológico de Hamburgo durante la Segunda Guerra Mundial, un episodio que la artista utiliza para abordar cuestiones como la fragilidad de los cuerpos, la violencia ejercida en los conflictos bélicos, las catástrofes ambientales o la exposición constante al juicio ajeno.

Verse expuest_ constituye el tercer capítulo de una investigación iniciada por Garriga en 2018 con La ley del espejo, dedicada al zoológico de Varsovia, y continuada en 2023 con La doble imagen, centrada en el zoo de Londres. Ambas propuestas se presentaron en la Galería Freijo de Madrid.

La artista plantea cómo determinadas formas de violencia no necesitan manifestarse físicamente para atravesar a las personas. «Quedar expuesto también puede significar ser medido, clasificado, vigilado o juzgado», señala Garriga, quien entiende esta exposición como «un espacio de atención a la mirada y a las formas de mirar a los demás».

Un recorrido entre historia y creación contemporánea

La investigación recupera la historia del zoológico de Hamburgo, gestionado por la familia Hagenbeck, pionera en la exhibición de animales exóticos y también en las llamadas exposiciones etnológicas, donde a finales del siglo XIX y principios del XX se mostraban personas de distintos pueblos y culturas al público europeo.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los zoológicos se convirtieron en objetivos militares tanto por el impacto psicológico que podía provocar la liberación de animales peligrosos como por el simbolismo de destruir uno de los principales espacios de ocio de la población.

Las obras de la exposición exploran continuamente la ambigüedad visual y la doble lectura. En Negro sobre blanco (2024-2026), realizada en cristal de bórax esmaltado y terciopelo, la composición puede interpretarse como una bandada de pájaros o como el vuelo de bombarderos.

Otra de las piezas destacadas es The War in the Air, construida a partir de ejemplares del libro homónimo de H. G. Wells. Sus páginas aparecen intervenidas con aluminio, material empleado durante la guerra para interferir los radares, impidiendo su lectura y aludiendo simbólicamente a la incapacidad de aprender de los conflictos del pasado.

La instalación Boomerang insiste en esa idea de repetición cíclica de la violencia, mientras que La lluvia parte de un fragmento original de metralla de la Primera Guerra Mundial, reproducido miles de veces para formar una cinta de Möbius que evoca una lluvia interminable de proyectiles.

En Rorschach-Test, fotografías fragmentadas de animales y personas quedan entrelazadas mediante tiras de papel que recuerdan a barrotes, diluyendo los límites entre quien observa y quien permanece encerrado.

El recorrido concluye con The Sight, dos fotografías de animales impresas sobre espejo que incorporan el reflejo del visitante a la obra, convirtiéndolo también en parte de la reflexión sobre quién mira y quién queda expuesto.