El museo presenta una nueva identidad visual diseñada por Democracia que actualiza su comunicación y recupera el emblemático símbolo creado por Andreu Alfaro para la colección permanente.

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) inicia una nueva etapa visual con la presentación de una identidad corporativa renovada que busca adaptar la imagen del museo a los desafíos contemporáneos sin perder los elementos que han definido su trayectoria desde su fundación. El proyecto, desarrollado por el estudio valenciano Democracia, se implantará progresivamente en los distintos soportes de comunicación, la señalética y los espacios arquitectónicos de la institución.

Uno de los aspectos centrales de la propuesta es la recuperación del histórico logotipo diseñado por Andreu Alfaro en 1987, que pasa a convertirse en la imagen identificativa de la colección permanente del museo. El símbolo, inspirado en el trazo continuo de un pintor, vuelve a ocupar un lugar destacado dentro de la identidad del IVAM, reivindicando uno de los elementos gráficos más reconocibles de su historia.

La directora del museo, Blanca de la Torre, subrayó durante la presentación que la nueva identidad no supone una ruptura con el legado del centro, sino una reinterpretación contemporánea de una imagen que forma parte del patrimonio cultural valenciano. Asimismo, destacó el valor del diseño original de Alfaro, definido por la síntesis formal y la búsqueda de la máxima expresividad con los mínimos recursos gráficos.

Desde Democracia, Javier Tortosa explicó que el rediseño mantiene las características históricamente asociadas a la marca IVAM, pero incorpora una nueva lectura basada en el concepto de perspectiva. «La marca se articula en torno a un concepto central: La Nueva Dimensión, el arte visto desde otra perspectiva. Una idea que amplía la manera en que entendemos el arte, el museo y la experiencia cultural. El IVAM deja de ser únicamente un espacio de contemplación para convertirse en un lugar de experiencia, donde el arte no solo se mira, sino que se recorre, se escucha, se atraviesa y se siente. Esta mirada sitúa al visitante en el centro, como parte activa de un sistema construido a partir de múltiples capas —históricas, sociales, sensoriales y culturales— que conviven y dialogan entre sí», señaló.

El nuevo sistema visual traslada esta idea mediante un lenguaje gráfico construido a partir de planos y perspectivas que generan composiciones dinámicas y en constante transformación. Al mismo tiempo, conserva elementos reconocibles de la identidad anterior, como la tipografía institucional, estableciendo un diálogo entre pasado, presente y futuro.

La propuesta incorpora además una paleta cromática compuesta por más de veinte colores, concebida para facilitar la identificación de espacios, actividades y programas del museo. Según explicó Tortosa, el sistema gráfico ha sido diseñado para funcionar de manera versátil en diferentes formatos y soportes, simplificando la adaptación de las comunicaciones a las necesidades del centro.

El proyecto también introduce criterios de sostenibilidad, accesibilidad e inclusión mediante la reducción de elementos materiales, el uso de soluciones modulares y una mayor presencia de los entornos digitales como herramienta de relación con los públicos.

La presentación coincide con el cuarenta aniversario del diseño original de Alfaro. Blanca de la Torre recordó que aquella identidad nació en el contexto de la renovación cultural y gráfica que experimentó València durante la década de los ochenta, un periodo en el que el IVAM se consolidó como uno de los principales referentes culturales de la ciudad.

Cuatro décadas después, el museo actualiza su imagen con el objetivo de proyectar una visión contemporánea, abierta y preparada para afrontar los retos culturales, sociales y medioambientales de los próximos años.