La compañía valenciana estrena ‘El judici a Carlos Mazón que mai voràs’ los días 23 y 24 de octubre en la Sala L’Horta, una propuesta que combina ficción, teatro documental y sátira política para reflexionar sobre las responsabilidades de la tragedia del 29 de octubre de 2024.

¿Qué ocurriría si Carlos Mazón tuviera que sentarse en el banquillo para responder por la gestión de la DANA? Esa es la premisa de El judici a Carlos Mazón que mai voràs, la nueva producción de la compañía valenciana Atirohecho, que se estrenará en la Sala L’Horta los próximos viernes 23 y sábado 24 de octubre.

La obra plantea un juicio hipotético al expresidente de la Generalitat a partir de una combinación de ficción, teatro documental y sátira política. El objetivo es trasladar al escenario una reivindicación que sigue presente en la sociedad valenciana: la exigencia de responsabilidades por la gestión de la emergencia y sus consecuencias.

La propuesta parte de una pregunta que va más allá de la representación judicial. ¿Qué pasaría si ese juicio llegara a celebrarse? La compañía explica que su intención no es juzgar directamente lo sucedido durante la DANA, sino imaginar un proceso que, según señala, no se ha producido hasta el momento por la condición de aforado de Mazón.

La pieza se construye a partir de un trabajo de documentación que continúa abierto. Declaraciones públicas, notas de prensa, artículos periodísticos y materiales audiovisuales relacionados con la catástrofe se incorporan a una ficción que toma como referencia la investigación judicial en curso en Catarroja. El material documental convive con la recreación teatral para abordar las decisiones políticas, las responsabilidades públicas y el impacto de la tragedia en los municipios afectados.

Junto a figuras propias de un proceso judicial —como la jueza, la fiscalía, los abogados y el acusado—, la obra incorpora a ciudadanos y personas afectadas por la riada. Sus experiencias amplían el foco y sitúan las decisiones institucionales en el contexto de sus consecuencias sociales. La intención es convertir la representación en un «juicio de conciencia» que invite al público a elaborar su propia reflexión crítica.

Creación colectiva y financiación ciudadana

El judici a Carlos Mazón que mai voràs es una creación colectiva de Atirohecho, la cooperativa audiovisual Barret y la Koordinadora de Kolectivos del Parke Alcosa. El proyecto se ha financiado íntegramente mediante una campaña de micromecenazgo, sin subvenciones públicas.

La colaboración reúne tres trayectorias vinculadas al compromiso social. Atirohecho, compañía valenciana especializada en teatro político, ha abordado cuestiones como la especulación inmobiliaria en Ingovernables (2017) y la transformación de los barrios en Esta obra gentrifica (2019). La Koordinadora de Kolectivos del Parke Alcosa aporta cuatro décadas de experiencia en organización comunitaria en el entorno de Alfafar, Benetússer y Orba, mientras que Barret cuenta con una trayectoria vinculada al documental de investigación periodística, los relatos sociales y la memoria.

La puesta en escena combina teatro de texto, proyecciones audiovisuales y música en directo. Siete intérpretes participan en una propuesta en la que las imágenes y las voces procedentes de fuentes reales dialogan con la acción escénica.

La escenografía se articula mediante grandes bancos de madera que se desplazan, se apilan y se reorganizan para construir distintos espacios: desde una sala judicial hasta una vivienda, una mesa o un puente. Un dispositivo sencillo y transformable que permite pasar de un escenario a otro y acompañar los diferentes planos del relato.

El estreno tendrá lugar en la Sala L’Horta, en Castellar-l’Oliveral, el viernes 23 de octubre a las 20 horas y el sábado 24 a las 19 horas.

Aupapá, danza para bebés

La programación del fin de semana se completará el domingo 25 de octubre con Aupapá, un espectáculo de danza interactiva de la compañía asturiana Zig Zag Danza dirigido a bebés de cero a tres años. La pieza, reconocida con el Premio OH! de las Artes Escénicas 2012 a la Mejor Propuesta Escenográfica, ofrecerá dos funciones, a las 11 y a las 12.30 horas.

La experiencia gira en torno a un cubo con una superficie superior translúcida y una estructura de madera con pequeñas aberturas laterales. Este dispositivo permite que los bebés que todavía gatean se sitúen sobre la superficie, mientras los más mayores observan e interactúan desde los laterales. En el interior, una actriz-bailarina desarrolla una acción basada en el movimiento y el juego con una tela que funciona como principal elemento escénico.

La proximidad entre intérprete y público, junto con la luz tenue, la música suave y una atmósfera concebida para favorecer la calma, convierte la propuesta en una experiencia sensorial compartida. Las familias acompañan a los pequeños durante toda la función, en un espacio pensado para respetar sus ritmos y fomentar su curiosidad sin una estimulación excesiva.