El festival celebra su aniversario con una edición centrada en la resiliencia y la creación como motor de cambio.

València acoge del 14 al 26 de mayo una edición especial del Festival 10 Sentidos, que alcanza su 15º aniversario reafirmando su papel como espacio de reflexión artística sobre las tensiones contemporáneas. Bajo el lema Naturaleza Viva Vol. 02, la programación despliega un recorrido que sitúa la cultura en el centro de la construcción de futuros sostenibles, entendiendo la creación como una herramienta activa frente a la emergencia climática.

Lejos de una mirada contemplativa, el festival propone un ecosistema donde danza, teatro y artes visuales dialogan con la idea de transformación. «La creatividad es uno de los recursos más potentes y renovables que tenemos», plantean desde el equipo artístico, subrayando una edición que no solo señala el colapso, sino que también apunta hacia la posibilidad de generar nuevas formas de vida.

La apertura, el 14 de mayo, estará dirigida por Paola de Diego, con un paisaje sonoro de Ignasi Terraza. La jornada inaugural abordará el equilibrio humano desde la fisicidad y el riesgo: los performers Matt McCreary y Charles Auguste llevarán al límite el cuerpo en el espacio urbano, mientras La Corcoles presentará H, una pieza de funambulismo a cinco metros de altura que reflexiona sobre la fragilidad y la resistencia.

Entre las intervenciones visuales destaca el proyecto mural The New Warm Times, desarrollado por Cachetejack junto a OceanFEST en la Hemeroteca Municipal. Concebido como archivo y advertencia, el trabajo utiliza el diseño como herramienta de memoria y concienciación sobre el estado del planeta.

El diálogo con el territorio continuará en la Albufera con la propuesta de Helle Siljeholm, una experiencia inmersiva donde un coro de mujeres traduce el canto de las aves en una suerte de paisaje vivo. Esta escucha del entorno tendrá su continuidad en Crying Glacier, de Ludwig Berger, una instalación en Las Naves que registra el deshielo del glaciar Morteratsch y convierte su sonido en una llamada de atención.

Ese mismo día, el Palau de la Música acogerá el concierto de Roger Sayer con la banda sonora de Interstellar, una propuesta sinfónica que conecta ciencia, emoción y la idea de supervivencia.

El festival también abordará conflictos globales desde el cuerpo como espacio político. En el Museu de Belles Arts, la compañía senegalesa Cie Fii ak Fee presentará Droits de la Nature, mientras que en el Teatre Principal, laGeste | Stereo48 revisitará la danza tradicional palestina en Badke (remix), reivindicando la celebración como forma de resistencia.

En Bombas Gens, Grace Ellen Barkey explorará la identidad a través de Malam/ Night, y Sung Im Her presentará 1 Degree Celsius, una coreografía que traduce el aumento de la temperatura global en tensiones físicas y urbanas.

La escena estatal sumará miradas críticas sobre el presente. Arantxa Cortés reinterpretará el mito en una Medea convertida en refugiada climática en el Centre del Carme, mientras Juan Ayala y Miguel Oyarzun propondrán en la Sala Matilde Salvador Colapso, una pieza que invita a reflexionar sobre los límites del crecimiento y la brecha generacional.

La relación con el entorno urbano aparecerá en el trabajo de Gaston Core, que plantea un réquiem por la identidad de las ciudades frente a la gentrificación, y en Objetos epífitas de Adrián Salvador, una reivindicación de lo artesanal frente a la lógica comercial.

El cierre del festival apostará por lo colectivo y lo ritual. La compañía Cie BewegGrund presentará Forest, una pieza de danza inclusiva inspirada en las raíces y el apoyo mutuo, mientras Dewey Dell llevará al Teatre El Musical Le Sacre du Printemps, una lectura donde la muerte se entiende como parte de un ciclo necesario para el renacimiento.

Tras quince años de trayectoria, 10 Sentidos insiste en el arte como espacio de conexión y responsabilidad compartida, donde cada propuesta activa nuevas formas de pensar y habitar el mundo.