
La Rambleta acoge los días 27 y 28 de marzo la obra Endriago de la compañía Dramasaurio, una pieza de teatro contemporáneo que propone un viaje simbólico hacia la identidad humana.
La sala valenciana presenta los próximos 27 y 28 de marzo Endriago, una propuesta escénica de la compañía Dramasaurio que invita al público a adentrarse en un territorio simbólico donde los límites entre monstruosidad y humanidad se vuelven difusos. La obra está escrita y dirigida por Marc Pol y cuenta con la interpretación de Begoña Marqués, Bryan Argudo y Natxo Olaya.
La pieza forma parte de la segunda edición de la Muestra de Teatro Emergente y se integra también en el programa de la Academia de Espectadores del centro cuctural, iniciativas que buscan acompañar el trabajo de nuevas compañías valencianas y propiciar un vínculo más activo y reflexivo entre el público y las artes escénicas.


Inspirada libremente en el imaginario del clásico Amadís de Gaula, la obra se aproxima al mito desde su reverso: el monstruo Endriago. A partir de esta figura, la dramaturgia plantea una reflexión sobre la responsabilidad individual, la construcción de la maldad y la posibilidad de reconocer emociones y fragilidades incluso en quienes tradicionalmente han sido señalados como monstruos.
En palabras de Marc Pol, la obra surge del interés por «explorar la soledad, la fragilidad y la necesidad de afecto en aquellos a quienes solemos considerar monstruos».
La acción se desarrolla en el interior de una caverna simbólica donde tres figuras oníricas —un amante incapaz de amar, una madre arrepentida y un niño cubierto de escamas— se enfrentan a recuerdos, deseos y temores que condicionan su identidad. A lo largo de la pieza, los personajes atraviesan un paisaje de sombras, quimeras y fragmentos de una infancia quebrada mientras buscan ascender hacia la luz y comprender quiénes son realmente.
A través de esta travesía escénica, Endriago aborda cuestiones como el aislamiento social, el amor no correspondido, la libertad individual o la relación del ser humano con la naturaleza, configurando una fábula contemporánea que invita a revisar qué entendemos por monstruosidad.
La representación del 27 de marzo incluirá un coloquio posterior con la compañía, un encuentro abierto que permitirá compartir impresiones con el público y profundizar en el proceso creativo de la pieza dentro de las actividades de mediación vinculadas a la Academia de Espectadores.








