Escenarios

Esto no es una prueba de sonido, es danza

Carlota Mantecón.

A veces una negación es la mejor manera de definir algo. También lanzar preguntas al aire. Ambas cosas flotan alrededor de Esto no es una prueba de sonido (La Mutant, 29 de noviembre), pieza de la bailarina y coreógrafa Carlota Mantecón (Tenerife, 1984), que interroga al posible espectador desde su sinopsis: ¿Cómo escuchamos la imagen de un cuerpo en movimiento? ¿Cómo visibilizar el sonido que nos percute? ¿Cómo lo acústico condiciona lo visual? Le damos la vuelta a la situación y ahora los que le preguntamos somos nosotros.

¿Cómo nace Esto no es una prueba de sonido?

Como creadora me interesaba entrar en relación con el sonido. En este caso había ese deseo desde hacía tiempo en forma de intuición por dialogar con el sonido y sus posibilidades. La idea inicial era usarlo como capa en mi pieza de corta duración anterior, Gimnástica OFF. Asi que llamé a Luz Prado (música, sonidista, improvisadora) y empezamos a probar. De esos encuentros en residencia llegué a la conclusión de que el diálogo en sí mismo era el trabajo hacia el que me quería enfocar y así surgió Esto no es una prueba de sonido.

¿Tiene algo de work in progress en el sentido de ir añadiendo o quitando cosas a medida que se representa?

Entiendo la creación escénica como un acontecimiento. El trabajo sigue vivo y por lo tanto abierto a modificaciones. Pienso que la idea de work in progress, a pesar de existir y ser necesaria también, se ha extendido porque como creadores, en España, muchas veces carecemos de los tiempos y los apoyos que la creación necesita para llegar a lugares de profundidad antes de ser estrenados. En esa precarización cada artista hace lo que puede como sabe y decide.

Evidentemente un trabajo se hace y donde crece es en el hacerse, a medida que se comparte con el público, y no siempre después de un estreno llegan el número de actuaciones que los trabajos necesitan para madurar. Por suerte Esto no es una prueba de sonido empieza la temporada con bien pie, ¡que siga!

¿En qué medida están presentes en Esto no es una prueba de sonido tus trabajos anteriores?

En la medida en que como creadora lo que me construye es el camino que voy andando hasta llegar a donde llego.

Todas tus coreografías, por un lado son muy diversas entre sí, pero al mismo tiempo parecen tener algunos puntos en común, como puede ser la inspiración en el entorno o lo cotidiano, ¿qué te aportan ambas cosas desde el punto de vista creativo?

Pienso que mi trabajo artístico está recién fermentando. Me interesa la investigación. Investigo cuerpo o cuerpos en relación a. Entiendo esa investigación como mi práctica artística donde desarrollo “acciones coreográficas”, estableciendo diálogos entre el cuerpo, el sonido y/o el territorio. Experimentado con nociones de tiempo, re- significación y realidad-ficción.

En la sinopsis de Esto no es una prueba de sonido lanzas algunas preguntas que sirven al espectador para situarle ante lo que va a ver. A la hora de trabajar en la pieza, ¿ese sistema de preguntas te sirve también? ¿Es más importante el camino hacia la respuesta o la respuesta en sí? ¿Llegas sabiendo la respuesta? 

Si, las preguntas son muy importantes y el marco de las preguntas también. Son las que van ayudando a picar la piedra de la creación y dar con esa singularidad que solo pueda surgir de cada creador. Las respuestas aparecen en forma, muchas veces, de encontrar el cómo, para seguir haciéndote preguntas.

¿Se puede considerar a la ausencia de sonido como un sonido? ¿Cómo se trabaja desde la danza?

¿Es el silencio un sonido? ¿Existiría el sonido sin el silencio? ¿La danza es sonido, imagen o sentido?