Hongaresa Teatre presenta en el TEM Tejedoras de abismos, una pieza de Arnoldo Liberman que recorre las vidas y contradicciones de Alejandra Pizarnik, Alma Mahler y Gregoria Samsa.

El Teatre El Musical de València acoge el próximo 7 de marzo la representación de Tejedoras de abismos, un espectáculo de Arnoldo Liberman que propone un recorrido escénico por tres figuras femeninas del siglo XX: la poeta Alejandra Pizarnik, Alma Mahler y Gregoria Samsa, personaje surgido del universo literario de Franz Kafka.

La obra llega de la mano de Hongaresa Teatre, compañía con sede en Puerto de Sagunto que celebra con este montaje sus treinta años de trayectoria. La dirección corre a cargo de **Lola López**, que plantea una pieza centrada en la intensidad emocional y la dimensión poética de tres mujeres atravesadas por el arte, la pasión y la contradicción.

Desde la propia compañía describen el espectáculo como «una amalgama de pensamientos, sentimientos, latidos y gritos, momentos dulces y amargos extrasístoles», una composición escénica que mezcla memoria, literatura y emoción para explorar la fragilidad humana.

El montaje está interpretado por Arianne Algarra, Victoria Endguídanos y Lola López, quienes dan vida a tres personajes que transitan entre la lucidez, el deseo y el abismo. En escena aparecen como mujeres capaces de enfrentarse a sus propias creencias y contradicciones: domadoras de mitos y de heridas, víctimas y también responsables de sus propias decisiones, atravesadas por pérdidas, rechazos y una insatisfacción persistente.

El primero de los monólogos se adentra en la figura de Alejandra Pizarnik, una de las voces más singulares de la poesía argentina del siglo XX. Cercana a escritores como Julio Cortázar, Octavio Paz o Antonio Porchia, la autora fue considerada una de las llamadas «poetas malditas» de la literatura latinoamericana. En la obra, su intervención se sitúa en los últimos momentos de su vida, marcada por la intensidad emocional, el amor y el deseo de seguir afirmando la vida pese a la desesperación.

Otro de los textos se centra en Gretel Samsa, la hermana del protagonista de La metamorfosis. En esta reinterpretación escénica se exploran los conflictos que vive ante la transformación de Gregorio Samsa en insecto: el cariño que siente hacia su hermano, la incomodidad ante su nueva condición y la culpa que surge cuando el amor se convierte en rechazo. De hecho, el propio Kafka llegó a considerar titular la obra con el nombre de Gretel, al entender que es ella quien experimenta la auténtica transformación.

El tercer monólogo se aproxima a Alma Mahler, figura tan fascinante como enigmática de la cultura europea. Esposa del compositor Gustav Mahler, su vida estuvo rodeada de artistas e intelectuales con los que mantuvo relaciones intensas, entre ellos Gustav Klimt, Walter Gropius, Franz Werfel, Oskar Kokoshka o Benjamin Britten. La pieza recorre su belleza, su magnetismo y su papel como compañera de grandes creadores, así como la renuncia a su propia carrera artística y la nostalgia que marcaría su vejez.