La comedia musical, coproducida por Arden y Sala Russafa, cierra funciones con entradas agotadas y más de 5.000 espectadores.
Después de siete semanas consecutivas en cartel y una respuesta del público especialmente sólida, La gran cena afronta esta semana sus últimas funciones en Sala Russafa. La producción, firmada por Arden Producciones junto al espacio valenciano, se ha consolidado como uno de los títulos más vistos de la temporada navideña, manteniendo el interés más allá de las fiestas.
El espectáculo baja el telón tras 33 representaciones, de las cuales 26 han colgado el cartel de localidades agotadas, muchas de ellas con varios días de antelación. En total, cerca de 5.100 personas han pasado por la sala para ver esta comedia con música en directo, una cifra significativa para un teatro con un aforo de 175 butacas, que ha alcanzado el lleno en alrededor del 80 % de las funciones.

Chema Cardeña firma el texto y la dirección y forma parte del elenco de esta pieza que sitúa la acción en una distopía ambientada en la Nochevieja de 1943. La obra imagina un encuentro entre tres caricaturas de líderes fascistas que celebran el cambio de año siguiendo la tradición española de las uvas, en una mezcla de sátira, humor y números musicales. Junto a Cardeña, suben al escenario Darío Torrent, Raquel Ortells, Rosa López, Jaime Vicedo, Vicent Pastor, Iolanda Muñoz y el músico Gilberto Aubán, conocido artísticamente como Gilbertástico.

Más allá de las cifras, uno de los rasgos distintivos de La gran cena ha sido la relación cercana con el público. Tras cada función, el elenco sale al vestíbulo para compartir impresiones, hacerse fotos y recoger anécdotas. Desde el equipo de la sala se subraya el agradecimiento tanto al público habitual como a quienes se han acercado por primera vez y han compartido su entusiasmo al finalizar la función, según explica Juan Carlos Garés, director de Sala Russafa.
El boca a boca ha traspasado fronteras. Espectadores llegados desde Irlanda o París han mantenido la tradición de asistir al montaje navideño, mientras que la aparición de la obra en una publicación dirigida a la comunidad alemana en la Comunitat Valenciana ha atraído público desde distintos puntos de la costa. También se han sumado jóvenes italianos de Erasmus y familiares que han acudido en representación de quienes no podían asistir este año.
La propuesta conecta con la línea de sátira escénica desarrollada por Arden y Sala Russafa desde 2014 dentro de la serie Cuentos políticos, donde el humor, la música en vivo y los guiños a la actualidad se combinan con referencias culturales reconocibles. En esta ocasión, el repertorio musical viaja de Cole Porter a Sara Montiel, Raffaella Carrà o Camela, en una sucesión de escenas que invitan al público a participar, aplaudir y, en algunos momentos, incluso bailar.

El elenco de ‘La gran cena’ en camerinos.
El equipo artístico percibe que en esta edición existía una necesidad especial de reírse, una sensación reforzada por los comentarios recogidos al terminar las funciones y por la actividad generada en redes sociales. La obra, como otras de la saga, ha logrado fidelizar a un público que adelanta cada vez más la compra de entradas y convierte estas funciones en una cita recurrente del calendario cultural.
Las últimas representaciones de La gran cena tienen lugar del jueves 22 al domingo 25 de enero, con todas las localidades ya vendidas. Cuatro funciones finales que sirven como despedida y agradecimiento a un público que ha respaldado de forma continuada esta comedia musical y que confirma la buena conexión entre la creación escénica y los espectadores.











