Equipo de La Máquina al completo

El proyecto impulsado por Rafael Cruz y Gretel Stuyck celebra su primera década con más de 350 alumnos, 23 producciones propias, nuevos estrenos y la apertura de una tercera sede

Diez años después de levantar por primera vez la persiana de su sede de la calle Reino de València, La Màquina Teatre sigue en movimiento. El proyecto impulsado por Rafael Cruz y Gretel Stuyck celebra su primera década de trayectoria con una temporada que mira hacia sus orígenes, pero también hacia una estructura mucho más amplia que la que tenían en 2016: una escuela con más de 350 alumnos, una compañía profesional que suma 23 producciones y una sala con programación estable desde 2018.

Rafa Cruz y Gretel Stuyck

La historia comenzó el 12 de septiembre de 2016. Cruz y Stuyck, ambos con una larga trayectoria profesional a sus espaldas, llegaron a València con la intención de compartir lo aprendido y construir un espacio donde el teatro y la danza estuvieran al alcance de todo el mundo. Abrieron aquella primera sede con 25 alumnos y una idea que continúa formando parte del ADN del proyecto: la inclusión, la comunidad y una enseñanza cercana.

La escuela fue, de hecho, el origen de todo. A partir de aquella primera actividad pedagógica se fue construyendo una comunidad que permitió dar el siguiente paso: crear una compañía. En 2017 nació La Màquina Teatre, centrada en la producción de dramaturgia contemporánea y en la colaboración con autores como Marc Rosich y Joaquín Daniel. Un año después llegaría la sala de la calle Padre Jofré, 7, que desde entonces mantiene una programación estable.

La evolución ha supuesto también un cambio en la manera de trabajar. En los primeros montajes, Cruz y Stuyck asumían buena parte de las tareas: interpretación, producción, técnica, giras o gestión. Diez años después, la compañía cuenta con equipos más amplios y puede repartir responsabilidades, aunque sus responsables siguen reivindicando una forma de entender el teatro muy ligada al oficio y al trabajo directo. El crecimiento, explica Cruz, les ha permitido precisamente dejar de hacerlo todo.

En este tiempo han sido 23 las producciones realizadas por la compañía. Vittoria, de Marc Rosich, fue la primera, en 2017, y estableció algunas de las señas de identidad que han acompañado al proyecto: dramaturgia contemporánea, riesgo formal, humor, música y poesía. Desde entonces, La Màquina ha mantenido una relación continuada con autores y creadoras y ha llevado sus espectáculos fuera de València.

Carne Quemada

Doña Rosita

La gira se ha convertido también en una parte importante de ese aprendizaje. Actualmente la compañía continúa recorriendo España con Carne Quemada, de Joaquín Daniel, mientras prepara el regreso a Madrid de su particular revisión de Doña Rosita la soltera, de Lorca, firmada por Marc Rosich. Para Cruz y Stuyck, trabajar en otras ciudades y en salas pequeñas y alternativas permite conocer otros públicos, intercambiar experiencias y regresar a su sala y a su escuela con nuevas ideas.

Diez años que también miran al futuro

El aniversario no se plantea únicamente como un ejercicio de memoria. La temporada 2026-2027, bautizada como Km 0, recupera el concepto de producción de proximidad que estaba en el origen de La Màquina y lo combina con una programación abierta a compañías y creadoras de otros territorios.

Uno de los principales acentos estará puesto en la creación valenciana, con cinco estrenos absolutos de Alida Molina, María Ruiz, Mertxe Aguilar, Silvia Valentín y Alba Soto. La programación incorpora además nombres vinculados a distintas generaciones del teatro contemporáneo, como Joan Font, de Comediants, y Josep Pere Peyró, y mantiene la relación con Latinoamérica mediante Casa, de la compañía brasileña Ministerio Sem Fronteiras.

Pero quizá la principal novedad de este décimo aniversario sea la apertura de una tercera sede. Sala de Màquinas, situada también en la calle Padre Jofré, estará dedicada a la formación y creación escénica de personas con discapacidad y se convertirá en sede de Entrelazados, compañía de danza-teatro inclusivo con la que La Màquina trabaja desde hace años. Ambas han estrenado ya Desde dentro, Ab extra e Iter.

La relación dará un nuevo paso con Desiderium, cuarta producción conjunta, prevista para mayo de 2027. La pieza abordará cuestiones como la nostalgia, el paso del tiempo y la relación entre discapacidad y envejecimiento.

También está previsto el estreno de Muñecas, una revisión de Casa de muñecas de Ibsen escrita por Marc Rosich y dirigida por Rafa Cruz, además de la reposición de Vittoria, el primer espectáculo de la compañía, como parte de las celebraciones del aniversario.

Así, los diez años de La Màquina se parecen menos a una parada para mirar atrás que a una estación intermedia. De aquel pequeño local de Reino de València han surgido una escuela, una compañía, una sala y ahora un nuevo espacio dedicado a la inclusión. Diez años después, el proyecto conserva aquella idea inicial de comunidad, pero con una estructura capaz de sostener nuevas producciones, giras y proyectos de formación.