Croma. Una història dibuixada vuelve a Sala L’Horta con una propuesta escénica donde teatro y artes plásticas se combinan para crear una historia que se dibuja en directo.

La Sala L’Horta recupera en su programación el espectáculo infantil Croma. Una història dibuixada, una propuesta escénica que combina teatro y artes plásticas y que fue reconocida con el Premi al Millor Espectacle Infantil en los Premis de les Arts Escèniques 2023. La función tendrá lugar el domingo 8 de marzo a las 12 horas, como antesala de las celebraciones falleras.

La pieza está creada y dirigida por Pau Pons y cuenta con escenografía de Kika Garcelán. Pensada para público a partir de tres años, plantea un juego escénico donde el dibujo y la pintura se convierten en herramientas narrativas para reivindicar la imaginación y la creatividad desde una mirada libre de prejuicios. La propuesta invita a experimentar, equivocarse y disfrutar del proceso creativo sin la presión de hacerlo “bien”.

El escenario se transforma en un taller de artista repleto de colores, cuadernos, papeles y lienzos. Desde un gran lienzo en blanco, la historia comienza a dibujarse en tiempo real ante los espectadores, convirtiendo el proceso creativo en parte central de la dramaturgia.

La protagonista es una niña que el día de una mudanza se queda accidentalmente sola en casa mientras dibuja, su forma habitual de comunicarse con el mundo. A partir de ese momento emprende un viaje imaginario en busca de su nuevo hogar, una aventura en la que volará sobre una garza, bailará junto a insectos y nadará entre medusas.

En escena, Joana Alfonso y Pau Blanco construyen ese universo visual y narrativo combinando dibujo, movimiento y juego escénico. Los intérpretes no solo pintan: también bailan, interactúan y se retan entre sí, generando una dinámica escénica que se completa con el diseño sonoro y la iluminación.

La producción de L’Horta Teatre —Premio Nacional de las Artes Escénicas para la Infancia y la Juventud 2023— se plantea además como una experiencia sensorial donde hay espacio para mezclar colores, borrar, manchar y explorar imágenes desde la curiosidad. El montaje busca estimular la expresión artística en los primeros años de vida y propone una mirada inclusiva que permite disfrutar del espectáculo a niños y niñas con diferentes ritmos de desarrollo en el habla, la motricidad, la socialización o el ámbito cognitivo.

Según explica la autora y directora, Pau Pons, «Croma es una pieza que trabaja sobre la capacidad de narrar historias y comunicarse a través de la pintura en directo y el dibujo libre, y que además tiene varias capas de significación. Los niños y las niñas se lo pasan pipa, y los padres descubren otras cosas que no se dicen explícitamente».