La exposición Rembrandt. Un món en gravats reúne 75 obras procedentes del British Museum y recorre la producción gráfica del artista a través de autorretratos, retratos, paisajes y escenas bíblicas.

CaixaForum València acoge hasta el 7 de febrero de 2027 Rembrandt. Un món en gravats, una exposición organizada junto al British Museum que pone el foco en una faceta menos conocida del artista neerlandés: su trabajo como grabador y dibujante. La muestra reúne 75 piezas —68 grabados, una plancha de cobre y seis dibujos— procedentes de la colección del museo londinense.

Aunque Rembrandt es conocido principalmente por su pintura, el grabado ocupó un lugar relevante en su práctica artística. La exposición permite seguir su evolución técnica y observar cómo utilizó la línea, la luz y la sombra para representar tanto su entorno cotidiano como paisajes, personajes y episodios religiosos. El recorrido también muestra distintas maneras de abordar una misma imagen y el proceso de modificación de las planchas.

La muestra se articula en seis ámbitos: Autorretratos, Retratos, Las mujeres de Rembrandt, Dibujo al natural, Paisaje y naturaleza y Relatos de la Biblia. El primero reúne algunos de los numerosos autorretratos que el artista realizó mediante el grabado a lo largo de su vida. Más allá de su función como ejercicios técnicos, estas imágenes contribuyeron también a construir su propia imagen pública. Entre ellas se encuentra Autorretrato reclinándose en un alféizar (1639), utilizado como imagen de la exposición, y Autorretrato dibujando ante una ventana (1648).

De izquierda a derecha: Hugo Chapman, jefe del Departamento de Grabados y Dibujos del British Museum; Olenka Horbatsch, comisaria del British Museum; y Álvaro Borrás, director de CaixaForum València.

En los retratos, Rembrandt se alejó de las convenciones habituales del género en el siglo XVII. En lugar de limitarse a reproducir los rasgos físicos de sus modelos, recurrió a las posturas, la indumentaria y los escenarios para sugerir su personalidad. Entre los personajes representados aparecen sacerdotes, comerciantes, médicos o recaudadores de impuestos, en lugar de miembros de la realeza o la aristocracia.

La vida cotidiana también ocupa un lugar destacado. Rembrandt dibujó a las mujeres de su entorno, escenas domésticas y modelos del natural, mientras que sus paisajes recogen tanto espacios reconocibles de los alrededores de Ámsterdam como composiciones inventadas. En estos trabajos se aprecia una evolución desde estampas minuciosamente detalladas hasta soluciones más rápidas y próximas al dibujo.

La última sección está dedicada a los relatos bíblicos, una fuente constante de inspiración para el artista. Entre las piezas que cierran el recorrido figuran Cristo presentado al pueblo (1655) y Las tres cruces (1653), realizadas mediante punta seca. La exposición destaca especialmente el uso de luces y sombras y la progresiva complejidad técnica de los grabados de la última etapa de Rembrandt.

El proyecto incorpora además recursos destinados a explicar el proceso de creación de los grabados. Tres mesas de mediación permiten experimentar mediante la vista y el tacto con cuestiones como el tratamiento de la luz, las posibilidades expresivas del trazo o las modificaciones que podían realizarse sobre una misma plancha. También se incluyen audiovisuales del British Museum, una infografía sobre Cristo curando a los enfermos o La estampa de los cien florines (1648) y una audioguía que establece conexiones entre algunos aspectos de la obra de Rembrandt y cuestiones contemporáneas.

La programación paralela incluye visitas comentadas, talleres y actividades familiares, además de una visita accesible que combina audiodescripción y exploraciones táctiles. La exposición puede visitarse en CaixaForum València hasta el 7 de febrero de 2027.