45 años después, y Cambrers, el disco que inauguraba la carrera de Julio Bustamante en solitario, sigue respirando frescura mediterránea por cada una de sus canciones. Para saber cómo se gestó y cómo fue recibido entonces, nadie mejor que el propio Julio para contárnoslo.
Se cumplen 45 años de la publicación de Cambrers ,(1981), el primer disco en solitario de Julio Bustamante y una de las obras fundamentales para entender la evolución del pop valenciano. El álbum, convertido con el tiempo en un disco de culto, formó junto a Brossa d’ahir, de Pep Laguarda, y Humitat relativa, de Remigi Palmero, una trilogía esencial de la música valenciana de finales de los setenta y comienzos de los ochenta.
Julio Bustamante actuará el próximo 26 de septiembre en Tulsa Café, acompañado por el teclista Ferran Pardo, en un aperitiver muy especial en el que ambos interpretarán y cantarán el disco íntegro. Será la oportunidad de recuperar en directo un álbum que inauguró la trayectoria en solitario de Bustamante y que, 45 años después, continúa siendo una de sus obras más emblemáticas y un referente de la música valenciana. Recupermos este artículo para la ocasión en el que le preguntamos a Julio cómo se gestó y cómo fue recibido el disco entonces.
Cambrers
por Julio Bustamante
La gestación de «Cambrers» fue casi simultánea a la grabación de «Humitat Relativa». Mi propósito inicial era abrirme camino como compositor y que otros compañeros grabaran esos temas, pero entre todos me convencieron de que nadie mejor que yo para hacerlo. Mientras, Remigi Palmero, mi hermano Tico y yo ya hacíamos bolos juntos mezclando las canciones de ambos discos. Fue una especie de iluminación para nosotros, en aquella época, contar con la compañía de músicos como Pepe Dougan que, junto a su hermano Luis y su primo Lito Boricó, nos introdujeron en los secretos de los ritmos y armonías negras. Hoy día, sea cual sea el tipo de canción que esté haciendo siempre tengo presente esa raíz de la que todo procede, simplemente me hace sentir a gusto. La portada fue una idea de Pep Laguarda realizada por Garri, de Tapinería.
«Cambrers», a pesar de los esfuerzos de Nacho Carreras y Lluis Miquel (Tabalet Estudis) no encontró en aquella época el apoyo de ninguna compañía de Barcelona, era simplemente un disco de pop en catalán; no encajaba ni con el folk, la canción política o la psicodelia vanguardista: algo raro e inesperado. El caso es que se publicó mediante una autoedición propiciada entre varios amigos. La cosa resultó. Radio 3 (Manrique, Ordovás, De Pablos, …) y algunas emisoras valencianas se volcaron en su difusión, igual que con «Brossa d’ahir» y «Humitat Relativa». La gente nos apoyó mucho, hicimos bastantes conciertos y la primera edición se agotó aquel mismo año. Con el paso del tiempo y la normalización del pop como fenómeno cultural, estas obras fueron creciendo en interés: piezas aisladas de las modas de la época que las vio nacer y también de las posteriores. Quién lo iba a imaginar! Para nosotros fue algo que salió de una manera espontánea, día a día; con el único propósito de hacer algo distinto y divertido que contribuyera a normalizar nuestro idioma.







