La Orquesta de València, el Coro de la Comunidad de Madrid y un destacado elenco internacional interpretarán íntegramente la partitura de Mozart bajo la dirección de Francesco Corti.

El Palau de la Música acogerá los próximos 12 y 14 de junio una de las grandes cimas del repertorio operístico con la representación semiescenificada de Don Giovanni, de Wolfgang Amadeus Mozart. La obra podrá escucharse en la Sala Iturbi el viernes 12 de junio dentro del abono de temporada y el domingo 14 en concierto extraordinario.

La producción reunirá a la Orquesta de València, el Coro de la Comunidad de Madrid y un reparto internacional encabezado por Thomas Chenhall como Don Giovanni, junto a Marco Saccardin (Leporello), Francesca Pia Vitale (Donna Anna), Marco Ciaponi (Don Ottavio), Arianna Vendittelli (Donna Elvira), Juliette Mey (Zerlina) y Louis Morvan (Masetto y el Comendador). La dirección musical correrá a cargo de Francesco Corti, mientras que la dirección escénica estará firmada por Benoît De Leersnyder.

La propuesta se presenta en formato semiescenificado, una fórmula que permite mantener la fuerza dramática de la acción sin recurrir a una escenografía completa. Además, esta circunstancia posibilita ofrecer la totalidad del material musical compuesto por Mozart para la obra, una decisión poco habitual que convierte estas funciones en una oportunidad singular para escuchar la partitura íntegra.

Para la ocasión se ha elegido la edición Bärenreiter, considerada una de las referencias internacionales más prestigiosas por su rigor musicológico y por ser una de las versiones de referencia para intérpretes y directores de orquesta.

Francesco Corti ha explicado que la intención es situar la producción en un punto intermedio entre el concierto y la representación escénica completa, de manera que el público pueda seguir con claridad la historia y apreciar la riqueza dramática del libreto de Lorenzo Da Ponte, donde conviven el humor, la ironía y los elementos más trágicos del relato. El director también ha destacado que la ausencia de una gran escenografía permite abordar toda la música concebida por Mozart para la obra.

Estrenada en Praga en 1787, Don Giovanni está considerada una de las óperas más influyentes de la historia. Concebida como un dramma giocoso, la partitura combina magistralmente tragedia y comedia a través de personajes de gran complejidad psicológica. Desde la intensidad de Donna Anna o la ambivalencia emocional de Donna Elvira hasta el contrapunto cómico de Leporello, todos giran alrededor de la figura de Don Giovanni, un personaje cuya conducta desafía cualquier juicio moral sencillo.

La presencia del Comendador aporta una dimensión simbólica fundamental dentro de la obra. Tradicionalmente se ha asociado este personaje a la figura de Leopold Mozart, padre del compositor, encarnando conceptos como la autoridad, la ley y el peso de una presencia paternal omnipresente.

Entre los intérpretes, Arianna Vendittelli ha destacado el interés de abordar a Donna Elvira desde una producción semiescenificada, un formato que permite una mayor libertad interpretativa. La soprano ha señalado además que la obra sigue invitando a reflexionar sobre cuestiones relacionadas con las relaciones personales y las dinámicas de poder. Por su parte, Francesca Pia Vitale ha subrayado la exigencia expresiva de este tipo de montajes, donde la ausencia de vestuario y escenografía obliga a reforzar el trabajo corporal y emocional de los personajes.

Thomas Chenhall afronta por primera vez el papel protagonista y ha destacado el reto de construir una personalidad propia para un personaje marcado por sus constantes contradicciones y por una psicología especialmente compleja.

La subdirectora de Música del Palau, Nieves Pascual, ha señalado la intensidad del proceso de ensayos necesario para una producción de estas características y ha recordado, además, el vínculo especial de la obra con el ámbito español. En el libreto aparece citado el compositor valenciano Vicente Martín y Soler, una referencia que añade un matiz local a una de las creaciones más universales de Mozart.