Fat White Family con Lias Saoudi en el centro con corbata. Foto: Sarah Piantadosi.

Fat White Familiy sobrevivió a Fat White Family. Lo normal es que el grupo británico se hubiera separado hecho añicos y que sus miembros estuvieran criando malvas. Heroína, speed, crack, heces propias en el escenario, viviendo del subsidio, la palabra desahuciados como estado en el whatsapp. Hicieron un curso intensivo de autodestrucción y sacaron cum laude.

Corrían el peligro de que su mugre vital no dejara ver sus canciones. Siempre había una excusa para hablar de lo extramusical (su iconografía comunista, que tocaran al lado de la sala Bataclan cuando el atentado yihadista, el intercambio de puñetazos con el público en los conciertos, sus puyas a Idles,…), aunque tampoco parecía importarles mucho.

En su primer disco, Champagne Holocauts (2013), sonaban como la orquesta de una verbena tocando en el infierno, descacharrantes e impregnados de ácido, en algún punto beodo entre The Fall (fans declarados, tienen una canción titulada I Am Mark E. Smith) y The Pogues.

Con el segundo, Songs For Our Mothers (2016), cerraron las ventanas y se pusieron a saltar sobre sus propios agujeros negros. Con la imprudencia del que no le importa beber alcohol o etanol, con la superioridad moral que regalan los opiáceos, con la euforia que presta la mezcla de ambos. Oscuros, fantasmagóricos, urgando en sus cloacas interiores, con The Velvet Undeground en vena (nunca mejor dicho), sacaron billete en primera clase para la inanición.

Y cuando solo faltaba que alguien sacara la escoba y barriera los restos, apareció el sello Domino, los único supervivientes (los hermanos Saoudi) cambiaron Londres por Sheffield, se acabaron sumando la tercera pata de la familia (Saul Adamczewski) y nuevos parientes, le dijeron no al caballo (aunque sí a otros estimulantes) y grabaron Serfs Up! (2019). Postpunk tropical, glam funkoide, punk electrónico…, si es que existe algo de eso. En definitiva, su salvavidas. Porque muchas veces eso son las canciones. Para descubrir cuáles son las que han marcado la ajetreada vida de Lias Saoudi, vocalista de la banda, le pedimos que compartiera sus discos favoritos.

The Colorblind James Experience (The Colorblind James Experience, 1987)

Este disco ha sido uno de nuestros favoritos durante muchos años y nunca ha tenido el reconocimiento que merece. Líricamente es ingenioso, además de muy autocrítico, y con instrumentos y arreglos realmente extraños, no hay nada que no me guste. First Day of Spring es la mejor manera de comenzar con él.

🎧  https://spoti.fi/36v74uD


Nashville Skyline (Bob Dylan, 1969)

He estado obsesionado por Dylan y he dejado de estarlo desde la adolescencia. La obsesión se fue aproximadamente durante una década cuando descubrí a The Fall. Escuchar a Dylan ha sido una constante en mi vida. En este disco dejó caer toda la poesía simbólica indulgente del periodo thin wild mercury, dejó de escribir canciones con demasiados versos y, finalmente, sonaba como si realmente lo estuviera pasando bien.

🎧  https://spoti.fi/2O63lxh


First Songs (Michael Hurley, 1965)

Estuve escuchando su disco Armchair Boogie (1971) durante aproximadamente una década, y de repente, descubrimos este. Es mucho más melancólico, mucho más suelto. No estoy seguro de si se podría decir que es superior a Armchair Boogie, tal vez solo sea cosa de los estragos de la edad, pero hay algo profundamente conmovedor en este álbum sobre la exploración de la miseria.

🎧  https://spoti.fi/3aPNHjB


Le Monde Fabuleux de Yamasuki (Yamasuki, 1971)

Este es otro de nuestros discos favoritos desde hace mucho tiempo. Creo que es un grupo de personas francesas que fingen ser japonesas, pero no estoy seguro de si eso es cierto o no y no me importa. Buscadlo en google, es un buen mito si es así.

🎧  https://spoti.fi/2Rw1dRC


Street Hassle (Lou Reed, 1978)

Se sienta a horcajadas sobre el narcisismo obtuso, el odio hacia sí mismo y el temor existencial, mientras pinta un retrato caleidoscópico de su ciudad natal en los términos más simples, un gran logro. Es la respuesta musical a Hubert Selby Jr.

🎧  https://spoti.fi/2U1LMSV


Maggot Brain (Funkadelic, 1971)

Pasé una cantidad de tiempo impía escuchando este álbum. Hay muy pocos que se le pueden comparar a nivel de ritmo. Es una lección de humildad auditiva.

🎧  https://spoti.fi/2uDJFu1


The Orphan’s Lament (Huun-Huur-Tu, 1994)

Supongo que toda la música te conecta con algún otro momento y otro lugar. Este disco te lleva lejos. Antiguas melodías y profundos truenos espirituales en la garganta. Es música de otro mundo.

🎧  https://spoti.fi/38Jkuow


Hex Enduction Hour (The Fall, 1982)

No escucho a The Fall tanto como solía hacerlo, pero me siento obligado a seleccionar uno de sus discos aquí. Mark E Smith es como la Estrella Polar, puedes guiar tu nave con él. Aunque le culpo, al menos en cierta medida, del desorden que ha causado en mi vida adulta, siempre le prometo lealtad. Es el maestro disruptor y constructor de su propio reino estético, cuasirreligioso…el puto amo.

🎧  https://spoti.fi/2O62wob