
Gastrónoma cierra hoy en Feria Valencia su undécima edición. Lo ha hecho reuniendo a todas las voces del sector: cocineros, panaderos, pasteleros, productores, marcas, hosteleros y, por supuesto, divulgadores y comunicadores gastronómicos. Ellos han sido los protagonistas y los homenajeados en esta edición de Gastrónoma que han visitado miles de profesionales durante tres días. Visitantes del sector que han venido a descubrir nuevos productos, conocer proveedores, identificar tendencias y encontrar oportunidades de negocio.
Los stands llenos y el interés de los expositores por repetir en 2027 reflejan el balance positivo de una edición en la que muchas empresas ya miran hacia la próxima cita. “Estamos muy satisfechos con el desarrollo de la feria y con la respuesta de las marcas. Algunas empresas ya están reservando su espacio para 2027 y otras, que este año no han participado, nos han trasladado su voluntad para estar presentes en la próxima edición”, señala Alejandro Roda, director de Gastrónoma.
La profesionalización ha sido uno de los ejes de esta edición. Más allá de reunir chefs y alta cocina, Gastrónoma ha querido dar espacio a proyectos, productos y profesionales diferentes y con mucho que aportar. El producto también se ha puesto en el centro en esta edición, convirtiéndose en el punto de partida para hablar de territorio, oficio, creatividad y futuro. Una programación que ha buscado aportar conocimiento, abrir conversaciones y ofrecer contenidos de interés para quienes viven de la gastronomía.

La caza, el pescado de río y el producto como punto de partida
La última jornada ha vuelto a demostrar que la gastronomía también avanza cuando mira hacia ingredientes. Luis Lera, al frente de Lera, en Zamora, y una de las grandes referencias de la cocina de caza en España, ha subido al escenario para abordar cómo trabajaría distintas piezas de caza valenciana. Su intervención ha puesto el foco en las posibilidades culinarias de un producto ligado al territorio y en la importancia de conocerlo para llevarlo a la cocina con criterio.
También el pescado de río ha encontrado su espacio de la mano de Nicolás Sánchez Monge, de Don Fadrique, que ha compartido su visión de este producto y ha elaborado, entre otras, una receta con trucha. Dos propuestas que reivindican ingredientes con identidad propia y recuerdan que la creatividad gastronómica no depende únicamente de incorporar novedades, sino también de saber mirar de otra manera aquello que ya tenemos.
Esa misma mirada ha estado presente en la intervención de Carolina Álvarez, que ha explicado el concepto y el proceso creativo detrás de elaboraciones como su guiso de ballena y su arroz con blanquet. Sus platos han servido para mostrar cómo una idea se transforma en una propuesta gastronómica a través de la investigación y la técnica que dan sentido al resultado final.
De la cocina a la conversación: quién cuenta hoy la gastronomía
Gastrónoma también ha reservado espacio para reflexionar sobre la comunicación gastronómica en un momento de producción constante de contenidos y exposición permanente en redes sociales. El debate protagonizado por Jorge Guitián, Claudia Polo, Sarah Serrano y Mónica Escudero ha puesto sobre la mesa una cuestión que atraviesa el sector: cómo comunicar mejor cuando parece que todo exige ser contado, publicado y compartido de inmediato. Frente a la presión de generar contenido sin pausa, la conversación ha invitado a detenerse, pensar qué se quiere transmitir y recuperar el valor del criterio y el tiempo para construir un relato con sentido.
La jornada ha reunido además a tres voces fundamentales para entender la relación entre cocina, crítica y reconocimiento gastronómico: José Carlos Capel, María Ritter y Ricard Camarena. Su presencia ha reforzado una de las líneas de Gastrónoma: generar espacios de conversación entre quienes cocinan, quienes analizan y quienes contribuyen a construir el relato de la gastronomía contemporánea.

Premios que reconocen el talento y el compromiso con el sector
El cierre de Gastrónoma ha tenido también espacio para el reconocimiento, con los premios Uno de los Nuestros y Echar una mano al sector, dos iniciativas que ponen en valor a quienes contribuyen a construir y fortalecer la comunidad gastronómica. Más allá de distinguir trayectorias o iniciativas, estos reconocimientos recuerdan que el futuro del sector se sostiene tanto en el talento individual como en la colaboración, el compromiso y la capacidad de avanzar juntos. Luis Lera ha recibido el reconocimiento Corazón y Raíces, dentro de Uno de los Nuestros y Paco Roig, a título póstumo, ha sido distinguido como Artista del Pan, por lograr darle un espacio al pan de verdad en la alta gastronomía.
El reconocimiento Echar una mano al sector ha sido para el crítico gastro Jose Carlos Capel y Enrique Arce, por su contribución a la difusión de la gastronomía. Además, Gastrónoma ha entregado dos reconocimientos a dos creadores de contenido: Octopusblack y Pausayplato por su apoyo a la difusión de la cultura del arroz valenciano y la gastronomía en general.












