El equipo de ‘Eixam’

La primera película de ficción de Óscar Bernàcer llega a la Mostra de València con 18 nominaciones a los Premis Lola Gaos. El equipo presentó la cinta en la sección Finestra, un thriller coral que utiliza una comunidad autogestionada para explorar las relaciones de poder, la manipulación y los mecanismos de control social.

El equipo de Eixam acudió al completo a la proyección de la película en la sección Finestra de la Mostra de València. Su director, Óscar Bernàcer, estuvo acompañado por los actores Pablo Molinero, Cristina Fernández Pintado, Jordi Aguilar y Abdelatif Hwidar, además de la productora Araceli Isaac. El largometraje, debut de Bernàcer en la ficción, llega al festival después de convertirse en uno de los títulos más destacados de los Premis Lola Gaos, con 18 candidaturas individuales.

Con guion de Joana M. Ortueta y Jorge Juan Martínez, Eixam sitúa la acción en una comunidad aislada y autogestionada. Allí llega Lluc (Pablo Molinero), que busca una segunda oportunidad y encuentra una aparente utopía social liderada por Alba (Cristina Fernández Pintado). Pero bajo esa organización alternativa empiezan a aflorar secretos, relaciones de poder, control y fanatismo.

Bernàcer explica que las comunidades autogestionadas ofrecían «un espacio fabuloso para hablar de todo lo que queríamos hablar, que es relaciones de poder y manipulación». Para el director, lo que sucede en la película funciona como «una pequeña reproducción de lo que sucede hoy en día en la sociedad», donde nuestras vidas están condicionadas por «las redes sociales, los discursos políticos y los discursos de los medios de comunicación».

La película aborda cuestiones como el cambio climático, los desahucios, la bisexualidad, los ritos de enterramiento o la tentación de jugar a ser Dios. Su origen está en un guion escrito hace quince años, inspirado en «la sensación de estafa y de enfado» que dejó la etapa más dura de la gran crisis financiera. «Es paradójico que lo que escribimos hace 15 años parezca más actual hoy que entonces», señala Bernàcer. Su intención era construir un thriller que, además de funcionar como relato de género, dejara preguntas en el espectador.

Un paisaje que se convierte en prisión

El entorno natural es uno de los elementos centrales de Eixam. Rodada en la comarca castellonense del Alto Palancia, la película utiliza un paisaje que inicialmente parece un paraíso verde, pero que va adquiriendo una dimensión amenazadora. «Bucólico al principio, pero poco a poco se va convirtiendo en una prisión», resume el director.

La localización fue también uno de los principales retos de la producción. De las cinco semanas de rodaje, tres transcurrieron íntegramente en ese entorno, con el equipo alojado en campings, casas rurales y hoteles de la zona. La orografía y las pistas forestales dificultaban los desplazamientos, mientras que la producción tuvo que adaptarse a unas condiciones presupuestarias ajustadas. Bernàcer destaca, no obstante, la colaboración de los ayuntamientos y de los vecinos de la comarca.

El paisaje, con el bosque quemado como telón de fondo, contribuye a construir esa sensación de encierro en un espacio aparentemente abierto. «La paradoja se da cuando ves que en un lugar tan abierto estás asfixiado», explica el realizador, que define el escenario como «una olla a presión».

El reparto coral termina de dibujar la complejidad de esa comunidad. Junto a Pablo Molinero y Cristina Fernández Pintado, la película cuenta con María Maroto, Pablo Derqui y Glòria March. Sus personajes van ganando protagonismo a medida que avanza la historia, hasta diluir la aparente centralidad de sus dos figuras principales.

Producida por Nakamura Films, Maqueta Films y Corte y Confección de Películas, Eixam plantea así un thriller psicológico en el que la promesa de una vida alternativa acaba revelando sus propias contradicciones.