Kike Taberner. Foto: @peterypenny.

Me llaman Kike Taberner, por lo tanto entiendo que ese es mi nombre. Nací en Aldaia, hace el suficiente tiempo para que me tengan que vacunar antes de agosto y no tanto tiempo para que no me pongan la vacuna de Astrazeneca, crecí en Torrent, me profesionalicé en Ibiza y ahora vivo, felizmente, con dos niños, dos gatos y una santa mujer que me soporta, en el barrio de Arrancapins.

Me dedico a la fotografía, principalmente a la de prensa, pero puedo hacer cualquier tipo de modalidad que me dé para pagar el alquiler, como hacer bodas, bautizos y comuniones, una entrevista o una manifestación, con y sin cargas policiales, la única premisa es que parezca que sé lo que estoy haciendo.

Tengo el superpoder de poder beber agua del grifo en Valencia, del cual me siento muy orgulloso.

 

Un disco: Creo que mi falta de criterio musical hace que me guste casi cualquier tipo de música, pero si hablamos de discos concretos, tal vez Esta boca es mía o Yo, mi, me contigo, ambos de Joaquín Sabina podría escucharlos todos los días sin problema. Pero mi gusto musical es tan amplio como falto de discernimiento.

Una película: Si baso mi decisión en el número que pude haber visto la misma película, sin duda Juegos de Guerra. Puedo haberla visto más de 100 veces, cuando era adolescente, en casa teníamos vídeo beta (fuimos unos visionarios) y era una película que alguien grabó alguna vez y nunca borramos, creo que me sé los diálogos de memoria.

Soy muy “comercial” en mis gustos cinematográficos, ,”Salvar al Soldado Ryan”, “Yesterday”, “JFK” …todo muy comercial, a veces una película me gusta más por lo que me recuerda del momento en el que la vi que la película en sí.

Un montaje escénico: La comedia salvó mi vida, de Ignatius Farray. La vi hace poco en La Rambleta. Si vas a verla sin saber lo que te espera o no conoces el humor de Ignatius, puedes levantar e irte, pero si te esperas o si eres conocedor de la “commedia” de este padre divorciado, tinerfeño y miope, lo disfrutas mucho. Aunque en el fondo, he de confesar que si pudiera asistir a algún montaje escénico del pasado, mi apuesta sería “Jesucristo Superstar”, pero la interpretada por Camilo Sexto, nada de sucedáneos.

Una exposición: Supongo que aquí debería decir alguna de fotografía, como la de Martin Parr que está ahora en el Centre del Carme, pero recuerdo con especial cariño “Fotografía americana 1890-1965” que se hizo en el IVAM en 1996. Fue la primera exposición que afortunadamente nos “obligaron” ir a ver cuando estudiaba fotografía y la verdad es que me gustó mucho. Me interesa mucha el trabajo de los fotógrafos norteamericanos de posguerra.

Un libro: La Trilogía de los Durrell en Corfú, creo que la leí con 15 ó 16 años y la recuerdo con mucho cariño. Actualmente me han gustado mucho la Trilogía de Santiago Posteguillo sobre el emperador Trajano o la de Juan Gómez Jurado, Loba Negra, Reina Roja y Rey Blanco, está claro que los tríos literarios son lo mío.

Y me hace especial ilusión poder recomendar, si se me permite el apm, los libros de dos conocidas: Dicen los síntomas, de Bárbara Blasco que leí hace poco y me encantó e Hijas de Algo, de Lidia Caro, que aunque no he podido leerlo estoy seguro que está muy bien y además ha cometido el error de utilizar un par de fotografías mías.

Una serie: Confieso que estoy volviendo a ver Aquí no hay quien viva, sobre todo las cuatro primeras temporadas, aunque igual que me pasa con las películas, en ocasiones creo que me gustan más por lo que me recuerdan del momento en el que la vi que por la serie. Por ejemplo la serie The Office, fue como una válvula de escape durante las semanas más duras del confinamiento o Frasier, que me recuerda los primeros meses de mi hijo mayor en brazos. Y, por supuesto, Los Simpson, cuando los informativos dan malas noticias o hablan demasiado de cierta ciudad que está en el centro del país, son una buena opción.

¿Quién te gustaría que te hiciera un retrato? Buf, creo que el único al que he inspirado fue a Carlos Maiques que durante un evento me hizo uno en apenas 5 minutos. Con este y con el que me hizo mi hijo Hugo, cuando tenía 6 años, el cual es el icono en mis redes , ya voy servido. No creo que nadie más deba pasar por este trance.

Una app: Sin Google Calendar mi vida sería un desastre. Aunque considero que no tendría un móvil en el que no pudiera escuchar la radio o por supuesto una buena aplicación para escuchar podcast


Una comida: Huevos fritos con patatas, tortilla de patatas con pimiento verde, paella, torreznos…todo muy sano.



Un bar de Valencia: Candanchú, cerca de mi casa , puedo ir a cenar , comer y volver andando a casa o La Brillantina, en Aldaia, donde nos juntamos cuando tenemos eventos familiares.

Una calle de València: Me encanta mi calle, San Francisco de Borja, paso por ella cuando participo en el maratón (aquí os acabo de colar que corro maratones), tiene un atardecer precioso y desde mi balcón, con el teleobjetivo puedo fotografiar la nieve en las montañas. En general, adoro mi barrio, pero mejor no lo digamos mucho.

Un lugar de València que ya no exista: Me gustaría poder ver cómo era esa València rodeada por huertas, pero no la cambiaba por la actual, pero estar un ratito en ella no me importaría.

¿Con quién te tomarías un vermut? Con el fotógrafo de la Casa Real, necesito que me explique muchas cosas…pero ya me conformo con poder hacerlo con los míos y sobre todo disponer de tiempo, sin prisas.