Bombas Gens abre excepcionalmente al público su jardín modernista de más de 1.100 metros cuadrados, con 120 especies vegetales y una obra de Cristina Iglesias, dentro de la programación estival Les Nits de Bombas Gens.

Bombas Gens Centre d’Arts Digitals ha decidido convertir uno de sus espacios más desconocidos en el protagonista de este verano. El centro abre de forma excepcional al público su jardín modernista con el estreno de Les Nits de Bombas Gens, una propuesta que permitirá recorrer al atardecer este oasis urbano, habitualmente reservado a visitas guiadas y actividades especiales.

La iniciativa coincide con el nuevo horario estival del centro, que desde el 6 de julio abrirá de 18:00 a 23:00 horas. La entrada de La Leyenda del Titanic. La exposición definitiva incluirá también el acceso al jardín y una bebida para completar la experiencia al aire libre.

Un oasis de inspiración modernista

Con más de 1.100 metros cuadrados, el jardín ocupa el antiguo patio trasero de la fábrica Bombas Gens y constituye una de las intervenciones paisajísticas más singulares de València. Diseñado por Gustavo Marina y Rafael Barrera junto al arquitecto Ramón Esteve, recupera el espíritu modernista del conjunto industrial mediante un recorrido que combina naturaleza, arquitectura y patrimonio.

Inspirado en el concepto medieval del hortus conclusus, el jardín reúne más de 120 especies vegetales, entre ellas olivos, algarrobos, palmeras, cítricos, granados centenarios, jacarandas y ficus. Concebido como un espacio de recogimiento, permanece oculto tras la fachada de la antigua fábrica y solo ha podido visitarse hasta ahora en ocasiones puntuales.

El recorrido incorpora además A través, la intervención escultórica creada por Cristina Iglesias para Bombas Gens. La obra reproduce dos acequias de bronce que evocan el antiguo cauce del Turia y el patrimonio hidráulico valenciano, integrándose en el paisaje como una prolongación del propio jardín.

Con Les Nits de Bombas Gens, el centro propone descubrir este espacio en las últimas horas del día, cuando la luz del atardecer transforma el jardín en el principal atractivo de una visita que se completa con la exposición inmersiva La Leyenda del Titanic.